viernes, 19 de diciembre de 2014

AMANECE COMO PUEDAS

De igual modo que hemos hablado otras veces del cine andaluz, es de recibo  hablar sobre otras corrientes cinematográficas regionales, incluso más minoritarias que esta,  de nuestro país.
Con este “Amanece como puedas”, se pretendía poner en el mapa el cine Valenciano, y todos los medios cinematográficos, revistas especializadas, programas de T.V. sobre cine, se hicieron eco de esta película allá por 1989. Se supone que la película iba a estar realizada en Valencia y con equipo Valenciano –pero, curiosamente, gran parte del elenco actoral está compuesto por Catalanes- y en teoría  la cosa podía convertirse en un pequeño éxito que sería sonado. Pero no lo fue. De hecho el cine Valenciano como corriente, no tuvo la entidad que si tuvo el andaluz; así que como industria independiente, la cosa no fraguó.
Pero la cosa tiene su gracia: Resulta que en el papel esta película se tenía que haber titulado “Benifotrem” porque la  historia transcurre en un pueblo ficticio llamado así. Pero claro, “Benifotrem” es un juego de palabras en valenciano, que aunque en la película se explica que significa “Descendientes de ramera”, quienes saben valenciano afirman que significa “ven a follar”. Sea como fuere –porque yo no se valenciano- los productores tuvieron miedo de que un título tan políticamente incorrecto les diera problemas y como “Amanece que no es poco” acababa de tener un discreto éxito y “Agárralo como puedas” estaba en alza,  pues se estrenó con ese horroroso y engañoso título que expolia, obviamente, los dos anteriores. Luego en los títulos de crédito, debajo del título oficial, pone entre paréntesis “Benifotrem”, pero vamos, que les dio lo mismo porque la película fue un fracaso de taquilla que no logró congregar más de 45.000 espectadores, y ya no se volvió a escuchar hablar de la cinematografía valenciana, al menos, como corriente cinematográfica.
La peli es  lo que, debido a la peli de Robert Altman, a mí me gusta  llamar un “Shortcut”, es decir, una película que cuenta muchas historias entrelazadas. En este caso, las de una serie de personas de ciudad que no se conocen y que, por circunstancias de la vida, acaban pasando un fin de semana en el costero pueblo de Benifotrem. Todos ellos vivirán supuestos momentos hilarantes, cómicos y enloquecidos.
En realidad, la comedia es de lo más serena. Es un verdadero coñazo cuyos gags, pretendiendo ser graciosos, no lo son en absoluto. Pretende ser moderna…No obstante resulta rancia y además, no se entiende un carajo porque aunque se escribieron un montón de personajes y un montón de situaciones que les ocurren a estos, lo que no hay, es una historia. Además que es una completa chapuza toda ella y dan ganas de quitarla a mitad de visionado. Sus ganas de vivir me horrorizan, que diría Robert Crumb: La película es tan “enrollada” y “en la onda” que para que no quede duda de ello, cuenta con banda sonora, e incluso, una actuación dentro de la peli de aquél grupo musical ochentero, tan irritante hoy y tan cachondo en la época como eran“Los Inhumanos”, así pues, con ello les digo todo. Mala a rabiar.
Buscando info por ahí, me topo con esta crítica en un diario, que paso a transcribirles, porque me ha hecho mucha gracia leerla: “Produce sonrojo contemplar las imágenes de esta aberrante retahíla de burdos gags, supuestamente chispeantes y con humor levantino. Un guión inexistente, un montaje chapucero y unos diálogos de encefalograma plano dan como resultado una de las peores películas de la década. Y no es una exageración”. Bueno, se me ocurren muchas películas peores que esta de la década de los ochenta, de me ocurren como doscientas peores que esta de los noventa, pero si, esta peli manda cojones.
En el reparto tenemos rostros populares como los de OvidiMontllor, Guillermo Montesinos, Juanjo Puigcorvé, Roberto Hernández, QuetaClaver o Rafael Moleón
Dirigiendo y escribiendo los gags, Antoni P. Canet, que años después se granjeó un prestigio gracias a su documental “Las alas de la vida” sobre un médico que padecía la enfermedad de Atrofia sistemática múltiple. Un documental de corte social bastante competente y digno. Mejor, porque desde luego, la comedia no era lo suyo.

jueves, 18 de diciembre de 2014

IN/UN/IN-VHS… A CASCOPORRO

Hacía tiempo que no me pasaba por este puto blog a escribir alguna sandez.
Y hacía más tiempo aún que no comentaba nada de mis queridos VHSs.
Así que ha llegado el momento de matar dos pájaros (que no pajarillos) de un tiro. ¡¡Zi amigoz!!, hoy he venido a hablarles de jodidos VHSs. ¿Y por qué?, pues porque me sale de la polla, porque me han regalado unos pocos recientemente y porque tres de ellos me dan juego para hacer un chiste.

Esos mismos tres son los que, ayer,  mi buen amigo Jordi del clan “Sin Audiencia” me regaló por la patilla tras localizarlos en un mercadillo, cosa esta cada vez más difícil. Con amigos así, ¿qué más se puede pedir, mecagoeneldemonionegro?. El caso es que los tres son subproductos (cariñosamente hablando) surgidos a la sombra (directa e indirectamente) de la inevitable “Alien, el 8º pasajero” y los tres tienen títulos sonoramente parecidos y sonoramente simpáticos, son “INseminoid”, “UNinvited” e “INsect”.
Pero veámoslos one by one y estudiémoslos….




“Inseminoid” (1981) es, probablemente, una de las imitaciones más llevaderas y decentes del clásico de Ridley Scott (con permiso del “Alien 2” italiano). De procedencia británica y firmada por el todoterreno Norman J. Warren, viene cargadita no solo de gore, sino también de sexo aberrante. Ya la tenía ripeada de un Beta, pero miren, poder gozarla en VHS era algo que me hacía mucha ilusión.


“The Insect, alerta roja en el gran hospital” la firma William Fruet, otro todoterreno al que debemos infra-clásicos como “Killer Party” (de la que hablamos a fondo en nuestro “pest seller” y que fue proyectada en la pasada Maratón de Cotxeres), “Atrapado (Trapped)” o “Fin de semana sangriento”. Co-producida entre USA y Canadá en el año 87, se trata de una tardía “monster movie” (originalmente parida como “Blue Monkey”) en la que un  insecto gordo la lía en un hospital. Todo muy evidente. 
De chaval no me gustó nada, pero el caso es que no la he vuelto a ingerir desde entonces, así que ha llegado el momento de revisarla y reseñarla (cosa esta que ocurrirá, más pronto o más tarde, con probablemente todas las cintas que protagonizan esta entrada).


“The uninvited” (“El pasajero no invitado” en castilian, según Imdb) es la rara del pack. Rara porque nunca llegué a alquilarla/verla y rara porque en realidad no es para mí… aunque antes de entregársela a su verdadero destinatario, la pienso consumir.
Una vez más, lo que aquí tenemos es a un grupo de actores en decadencia encerrados con un bicho mutante dispuesto a matarlos uno a uno. Estupendísimo.
Lo gracioso del caso consiste en descubrir quién es su director, nada menos que Greydon Clark!! (risas enlatadas). Y si quieren saber por qué es “gracioso”, escuchen el número 27 de nuestro podcast.
“The uninvited” es inevitablemente yankee, del año 88, y en vídeo la sacó “Córdoba Films”, especializada en auténticos truñones.

BONUS TRACK:

 

Aquí pondría fin a esta actualización si no fuese porque dispongo de otro VHS, también el regalo de un buenísimo amigo (en este caso Enorm), y que llevaba años deseando poder lucir en mis estantes. No por la peli, que es lo que es (la tengo más vista que el tebeo, dispongo de un ripeo y del DVD oficial, la he pasado por Cotxeres y hasta rodé una segunda parte el año 1989 en formato Single-8, nada menos… aunque bien merecería un revisionado y posterior análisis), sino por la puta y grotesca caratula.
Aún recuerdo cuando vi esta por primera vez en formato poster y en una edición del “Sonimag” de vaya usted a saber qué época (1987 me supongo), cortesía de “TriStar”. Lo flipé, me fascinó, fue amor a primera vista. Me obsesioné con dar con la puta peli. Y sí, la vi y también hizo lo suyo a mi psique… pero el poster seguía siendo mi parte favorita del pastel “Sardu” (o “Bloodsucking Freaks”).
Todos conocemos lo bien que se le daba a Troma fabricar posters para sus apestosas películas, y en este caso contaban con la ayuda del gran Ed French, lo que es un “plus”. Naturalmente la caratula de “Sardu” nada tiene que ver con su contenido, pero ¿¿qué más da??. Bienvenida sea la jeta máxima.

Imaginen si me marcó ello, que posteriormente la imité chuscamente para un corto mío del año 1988, “Eatme”… y mira, me sale de los cojones compartirlo con todos ustedes.


Y por aquello de redondear, de meter la guinda, ahí van también los carteles que hice para mi segunda parte casera de “Sardu”. El segundo de ellos totalmente inspirado en el poster de “Torture Dungeon” de Andy Milligan. Ahí, ahí, ¡aprendiendo de los grandes!.



Y lo crean o no, ¡¡hubo un VHS más!!, el de “Masters del Universo”.
Tenía una cuenta pendiente con mi buen amigo Juan Carlos Cordero, del clan “Sin Audiencia” too. Hace un año debería haberle regalado una copia del VHS de “Masters…”, pero cometí el error de dárselo a alguien que lo merecía muchísimo menos que JC que, encima, se vino a la Maratón de Cotxeres, donde pasamos la peli en cuestión, a dar un “speech” previo con todo lo que ello conllevaba.
En aquel momento me prometí a mí mismo, y a Juan Carlos, que si algún día daba con otra copia, sería toda suya. Casi un año justo después ocurrió. La conseguí gracias a un (hermoso) contacto y ayer, por fin, pude romper la maldición y entregársela en mano, y en directo, a mi buen amigo.
Hoy soy un poquito mejor persona y, tal vez, un poquito mejor colega.
Ahí va una imagen del suculento momento…



Y, ya para terminar, en plan colofón, cierro este excesivo post con una foto de los cuatro primeros VHSs comentados, juntos, de canto… que también son bonitos de canto, no solo de frente, exactamente igual que una mujer pechugona, vamos.
Disfruten, gocen limpiándose las babas y gracias por leerse el tochito.





miércoles, 17 de diciembre de 2014

PIERINO TORNA A SCUOLA

La tercera entrega del, digamos, Jaimito oficial, el interpretado por Alvaro Vitali, es un absoluto despropósito de cabeza a pies, además de una rareza un pelin oscura.
Resulta que en plenos años 90, al propio Vitali, cuya carrera peligraba con derrumbarse, pensó que lo mejor que podía hacer era volver a ponerse en la piel del personaje que más fama le había dado a niveles, incluso, internacionales –con permiso de “Amacord”- que no es otro que Jaimito (Pierino para los italianos). Para ello, retoma la saga que tan bien dirigió Marino Girolami y  sin cambiar ni un ápice la formula y la estructura de las dos películas precedentes, le dan la dirección del proyecto al artesano director especializado en comedia Mariano Laurenti (“La profesora y el último de la clase”, “Jaimito y la enfermera arman la guerra en el hospital”, en definitiva, “Sexy movies” Italianas) quien se ciñe a lo que se hizo con las otras películas. Entonces, tenemos la típica sucesión de chistes populares filmados como grueso de la película, que van hilados por un mínimo argumento que le da “coherencia” al conjunto. Así, tenemos a un Jaimito ya entrado en años al que, tras su fracaso en el mundo laboral, decide volver al colegio a sacarse, aunque sea, el graduado escolar. Por otro lado, hay unos problemas financieros con el restaurante de su padre y, por si esto fuera poco, recibe una llamada del estado para incorporarse a filas, porque tiene ya la edad de hacer la mili.
Hasta ahí todo bien, tenemos lo que se espera de una película de Jaimito, del Jaimito de Vitali. Lo que pasa es que la película, salvo por el personaje de Jaimito, no tiene nada que ver con la saga. Digamos que transporta al personaje a un universo distinto al de las películas anteriores, esto es;  que su familia es la misma, mamá, papá, y hermana, pero son otros personajes distintos a los de las otras películas. Por otro lado, en vez de tener abuelo, tiene abuela. Y aquí viene el dato raro: la abuela es la misma que la del Jaimito de Umberto Lenzi  “Jaimito va a la escuela”, que no era el oficial – no era Vitali, sino, Giorgio Ariani quien interpretaba al retarder-  o sea ¡que retomamos con Vitali, en el rol del Jaimito clásico, el universo del Jaimito exploitation, pero usando elementos del Jaimito oficial! ¿Me explico? Es que todo el tema de Jaimitos, es un lío de pelotas.
Además, si el resto de películas de Jaimito transcurría en una ciudad indefinida, esta transcurre claramente en Roma, y vemos su coliseo, sus ruinas y demás símbolos icónicos de la ciudad.
Por lo demás, lo mismo: Jaimito puteando a los profesores, Jaimito enamorándose de la suplente, Jaimito con el niño –otro niño- para arriba y para abajo. Pero el principal problema de este “Pierino torna a scuola”, es que repite muchos de los chistes que ya hemos visto en las películas anteriores. Esto, en los años 90, ya no tenía lugar en los gustos del público italiano, por lo que la película fue un fracaso estrepitoso, que mermó más de lo que  ya de por si estaba la carrera de Vitali.
Así que esta película es el gen de “Pierino Stecchino” de Claudio Fragasso, cuarta y oficial, parte de la saga, aunque no lo parezca.
Resulta que tras el fracaso de “Pierino torna a Scuola”, Vitali quiso reponerse, y para ello contó con el equipo de producción de la anterior película, contrató a Fragasso, y con una jeta tremenda, no se le ocurre otra cosa que plagiar la película de moda de la comedia Italiana en aquellos años “Johnny Palillo” de Roberto Benigni ( o lo que es lo mismo “Johnny Stecchino”) y titularla “Pierino Stecchino”, se ve que en la película se mete a Jaimito en una trama parecida, sin respetar en absoluto el universo de Jaimito. Antes de que la película se estrenara, Benigni se enteró de que le estaban expoliando  las ideas y les demandó. Ganó el litigio, por lo que el juez sentenció que esa película, “Pierino Stecchino” no podía ver la luz jamás, y hasta ahora permanece inédita. Así que los esfuerzos de Vitali por volver a ser lo que fue en los ochenta, fueron en balde y su carrera no volvió a ser la misma. Fascinante.
En cuanto a “Pierino torna a Scuola”, evidentemente, se trata de la peor de la saga, que si las dos primeras tenían su gracia, lejos de ser algo parecido a buenas películas, esta es directamente, una basura tremenda, la consecuencia de las ansias de fama de un actor que en un momento de su carrera la tuvo, y por lo tanto una película que no debería existir. Es un coñazo insoportable.
Claro, que me gustaría poder ver la de Fragasso…

lunes, 15 de diciembre de 2014

FUNLAND

“Funland” es una  extraña película del año 1987 dirigida por el responsable de las dos secuelas de “Sleepaway campMichael A. Simpson, que en su momento pasó del todo inadvertida, hasta que en los locos Estados Unidos comenzó a rendírsele culto, allá por 2004, que se dio cuenta el fandom de que existía esta película. Todo esto no es óbice, para que los años ochenta de la loca España, se editara en vídeo en nuestro país.
El dueño del parque de atracciones “Funland” muere en extrañas circunstancias, por lo que su parque de atracciones pasa a ser adquirido por algo así como una familia mafiosa. Se lían a hacer cambios en el parque (cambios estos que el  dueño del parque no quería hacer) y deciden despedir al desequilibrado mental  que ejerce de payaso-mascota en la hamburguesería del parque, Bruce Burguer, que lleva  trabajando en el este desde que abrió, y cuya labor es prescindible, pero que permaneció en plantilla por solidaridad por parte del dueño.
Cuando este se entera de su despido, decidirá vengarse, tomando, literalmente, las armas.
La gracia de esta película reside en que, apuntando en todo momento que la trama va a abordar el terror, al final no lo hace, pero se tira toda la película con pinceladitas varias en lo que a fantástico se refiere y con falsas pistas para que el espectador se crea eso. Sin ir más lejos, el payaso protagonista, habla con el fantasma del dueño del parque, y como el espectador puede verle, vemos que tiene un tiro en la cabeza, cosa esta que en ningún momento se ha explicado en el argumento. Eso sería lo de menos, en todo caso. Pues este señor muerto le da al payaso unas indicaciones de lo que tiene que hacer para que el parque vuelva a la normalidad. En un alarde de surrealismo, el payaso también puede hablar con Humphrey Bogart, que también le aconsejará. Por otro lado, el payaso, comparte una segunda personalidad con su marioneta, Peter Peperoni, una especie de salchicha grande que él mismo maneja y  que dice a todo el mundo, por boca de el payaso, que los va a matar.
También es cierto que por sus distintos carteles, ya sean los americanos o el español,  parece que va a tratarse de un thriller. Incluso en todos ellos vemos cierto tono agresivo. Bien, pues ni es un thriller, ni hay agresividad alguna en lo concerniente a la película.
Resumiendo, que al final la película, con un tono telefilmico que tira de espaldas, sería una cosa extraña, medio comedia negra, medio cualquier cosa que se desarrolla de una manera extraña, iniciando géneros pero que, finalmente, no culmina con ninguno quedando, en el que la ve, una sensación  de tomadura de pelo un tanto desasosegante.
Y el plano final es de lo más raro, porque este plano sería la resolución a una película de terror… pero de terror en la peli, solo había la intención inicial. Es muy difícil de explicar, mejor veanla y saquen sus conclusiones.
Por supuesto, la peli es blanca, blanquísima… ni una gota de sangre, ni una teta, nada de violencia… muy rara. Y por supuesto, es una mierda de peli, pero se deja ver, porque está medio entretenida, y la perplejidad de la que hace gala, impide que le demos al “fast fodward” o que la quitemos. Y todo esto, no deja de tener su mérito.
El reparto está encabezado por William Windom, mítico secundario de la era dorada de Hollywood que no hacía ascos a nada y al que pudieron ver en “Matar a un ruiseñor” o en “Huída del planeta de los simios”, David L. Lander, en sus inicios, uno de tantos imitadores de Jerry Lewis  visto en “1941”, “Frenos rotos, coches locos” o “Scary Movie”, Bruce Mahler, el mítico agente Fackler de “Loca academia de policía” 1, 2, 3 y 6 y al que hemos visto también en “Viernes 13 part. IV” o en “Con el arma a punto” o Robert Sacchi, el que interpreta a Humphrey Bogart, que es absolutamente igual, exacto y que lo ha interpretado en cosas como “La brigada del inspector Bogart”, en la serie “Sledge Hammer” o en “A lo loco y con la cara del otro”.
En cuanto al director, además de “Sleepawey camp” II y III, ha dirigido “Fast Food”, comedia para lucimiento del asqueroso de Jim Varney y Tracy Lords. Por lo demás nada relevante. También ha producido alguna que otra cosa.
Cuanto menos, es todo interesante.

viernes, 12 de diciembre de 2014

PANCHO, EL PERRO MILLONARIO

Durante años en la televisión española, hemos estado viendo, en los cortes publicitarios,  el spot de la lotería primitiva, en el que a un perro llamado Pancho, su dueño le enseña a hacer las labores domesticas, e incluso el ir a hacer recados. En una de estas, le envía a echar la primitiva, y con las mismas, el perro no volvió, porque le tocó y se marchó con el dinero.
Entrañable spot, que funcionó muy bien, y que convirtió al perrito Cook, un pequeño  Jack Russel (como mi Palito), en toda una estrella, requerida en teleseries tales como “Aquí no hay quien viva” o “La que se avecina”, dónde, como si de un actor más del reparto se tratara, tenía un papel fijo.
Años después, a alguien se le ocurre la idea de hacer una película con el Spot de la lotería como punto de partida, y con el perro Pancho como total protagonista. Una película de corte familiar y sin mayores pretensiones que las de entretener a chicos y grandes, con las excentricidades de un perrito que tiene comportamientos humanos.
Pancho vive en su mansión derrochando su fortuna en gilipolleces, pero su secretario personal, procura educarle para que no se convierta en un perro mal criado y gastador. Y en una de estas, Pancho tiene una reunión con un gerifalte del mundo del juguete que quiere convertirlo en la imagen de un montón de merchadising. La cosa sale mal, y al cabo de un tiempo, el empresario manda  dos matones para secuestrar al perro. Su secretario le suelta para que huya, y entre los malos que le buscan y el secretario que también, el perro vivirá una serie de aventurillas, para al final acabar la todo, como es de prever,  de la mejor manera posible.
Bueno, una cosita entretenida para los niños, un poco mas tediosa para los papás y en definitiva, cine de consumo rápido, inofensivo que no llega a ninguna parte.
Al respecto solo diré, que el nivel actoral está por los suelos; primero  por lo malos que son sus principales protagonistas, Iván Massagué (cuyo uso en las palabras de las letras P y C, se convierten en horrorosa onomatopeya, precisamente, por querer pronunciarlas a la perfección) y Patricia Conde (Ya ni siquiera una cara bonita, la pobre) y segundo, por la desgana que destilan, sabedores ellos del tipo de producto al que se enfrentan, secundados por el horripilante Armando del Río, tan mal actor desde “Historias del Kronen” como de costumbre. No mejora el resto del reparto. Nivel de implicación cero, porque, claro, esto no es una película trascendente. Recogen el cheque y listo.
Por otro lado diré, que la historia está bastante poco elaborada -pero claro, la cosa tampoco requiere algo más refinado- que el C.G.I. de cuando el perro tiene comportamientos humanos es de lo más cutre y tristón y que al final, lo único destacable de la película es el perro, que es bonito, entrañable y, sin duda, mejor actor que cualquiera de sus compañeros. Y que cualquiera de los spots precedentes, le dan mil patadas a la película.
No obstante, como producto comercial, la cosa, vistos los tiempos que corren, no ha ido ni tan mal en taquilla, congregando 445.000 espectadores, lo que para una película infantil y española, está muy bien.
Dirige el experimento –no deja de serlo- Tom Fernández, que ya dirigió películas más personales y genuinas de lo que yo entiendo por “cine español” como “La torre de Suso” o “¿Para qué sirve un Oso?” que, lógicamente, no obtuvieron el éxito de esta con este perrito tan mono.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

TURISTAS

Una mujer de mediana edad que vive con su posesiva madre, encuentra el amor por primera vez. Decide irse de vacaciones junto a su hombre y ante la negativa de la madre, un viaje por la campiña británica en caravana en la que  la pareja visitará toda suerte de paisajes y museos. Durante el periplo, vemos que la pareja es lo más asocial que existe, que tienen unos cuantos problemas mentales, y que no tendrán problema en asesinar a toda aquella persona que suponga un inconveniente para su solaz, aunque esto ocasione alguna que otra discusión de pareja.
Una de esas película cuya naturaleza me tira para atrás (Europea, independiente…) y que de no ser por la insistencia de algún amigo de que debo verla,  jamás vería. Con otras que me resistía ver, cuando lo he hecho, no ha pasado nada; Han podido estar bien o han podido estar mal, pero no tienen nada especial. Sin embargo, me alegro mucho de haber visto “Turistas” porque ha resultado ser un soplo de aire fresco a rasgos generales.
La historia de dos asesinos en serie involuntarios, novios con profundos problemas mentales, torpes e inútiles que ni asesinar bien  saben, que matan sin móvil aparente más allá de los impulsos naturales –celos, envidia, rabia-, y que  todos y cada uno de sus actos, independientemente de los asesinatos, son completamente irracionales (¡roban un perro!), me ha parecido maravillosa, porque se trata de una comedia negra al más puro estilo Inglés, que no escatima a la hora de introducir elementos escabrosos ni locuras.
Y todo es gracias a sus dos personajes protagonistas, una pareja de individuos secos y rancios, que nada más comenzar la película (si no sabes por donde van los tiros)  ya te caen mal, pero a medida que se desarrolla la  escasa trama (casi es una sucesión de escenas) y cuantas más locuras cometen, no es que caigan mejor, pero si que vas simpatizando con ellos.
Brillante todo lo que lo que los guionistas les hacen hacer, porque no solo pueden llegar a dejar sin cara a base de palazos a un individuo que les ha sugerido que recojan la caca de su perro, sino que, y en un alarde mayor de demencia que en cualquiera de los asesinatos, la mujer se compra, en el museo de lápiz, un lapicero gigante, que casi no cabe en la caravana, y con el que además le da por escribir.
Con la cadencia propia de las películas inglesas, y sin ser consciente ella misma de lo graciosa que puede llegar a ser, “Turistas” se prodiga como una gran película, con un tema muy serio que nos provoca grandes carcajadas en su desmelene british, desasosegante y decadente. De lo mejor de los últimos años. Y maravillosamente dirigida.
Su director Ben Wheatley, ya destacó con su anterior película “Kill List”, lo que junto a esta, le valió su incursión en aquel “ABC´s of death” como representante del horror británico.
A tener en cuenta.

martes, 9 de diciembre de 2014

AVT PODCAST (27)

Ya está aquí, la llegó, una nueva edición del AVT podcastó. Con aquellos ingredientes que lo hacen estupendo y maravilloso, a saber: cine, humor, subnormalidad, escasa dicción, racismo, sexismo y todas esas cositas tan divertidas.
Esta ocasión la desvirgamos con un resumen de lo que dio de sí la experiencia compartida durante la pasada Maratón de Cine de Terror de Cotxeres de Sants. Incluida la confección de un corto mainstream improvisado y de Víctor en plan mercachifle vendiendo dvd´s a puñetazo limpio.
Seguidamente pasamos al esperado resultado del sorteo. En algún lugar de este sucio planeta un ser humano -por decirlo de una manera elegante- se llevará a casa un dvd de una película horrible de Al Adamson. Tendrán que escuchar el puto programa para saber de quién se trata y, de paso, tragarse el rollete que Naxo nos mete sobre la nueva fardi-camiseta que se ha comprado (ver imagen abajo de todo).
Ya hecho el paripé, nos adentramos en la sección news, que en este número 27 reúne nombres tan parecidos a la par que distantes como los de: El chavo del Ocho, Luigi Cozzi (amigo de Víctor), Jean Claude Van Damme, Mark Polonia, la fucking Marvel y el nuevo lanzamiento (que rima con excremento) de "Vial of Delicatessens".
Si después de todo este rollazo aún tienen ganas de seguir escuchando, le toca el turno al peliculismo con "Keep Cool (Mantén la calma)", "Vestida para matar", "Maléfica", "Huevos de oro" (lo que induce a un repaso veloz a la carrera del señor Bigas), una mini-review del libro "Silencios de pánico", "Los últimos días en Marte" y cerramos a lo grande con "Sharknado 2: the second one". Ni más, ni moñas.
Y antes de las frases del final, el resultado de una apuesta de la que solo se acordaba Víctor.
AVT podcast es como el Cola Cao en polvo. Te lo metes en la boca de un cucharazo y al principio tienes la sensación de que estás ingiriendo los restos de una momia. Pero unos segundos después, se convierte en dulce cacado y comienza la adicción.





lunes, 8 de diciembre de 2014

NUEVO LANZAMIENTO VIAL OF DELICATESSENS: LESBO KILLER DOLLS



Pues parece ser que tenemos nueva y caliente referencia en el mercado:
Disponible a la venta desde el día 5 de Diciembre, “Vial of Delicatessens” pone en circulación una nueva referencia, el debut en el largo del jóven director Stan Valen: “Lesbo Killer Dolls”.
Gina y Alicia aparentemente son dos prostitutas. Cuando un oscuro cura sadomasoquista contrata sus lascivos servicios, se dará cuenta de que en realidad estas mujeres están con él no solo para darle placer, sino para cumplir su principal función: Asesinarle. Y por encargo.
El sexo  más descarnado representado sin tapujos, con total concupiscencia. Por momentos, el sexo se torna show, un show dónde el espectador de convierte en el propio cliente de estas hembras.
La puesta de largo del director catalán Stan Valen, es una obra desvergonzada, erótica y excitante, que sin duda, le convierte en un digno sucesor del Jess Franco de los últimos años. Erotismo, experimentación y cine fantástico en cada uno de sus frames.
Con Salvador Sáinz en el reparto y las presencias de Lina Servant, Mary Blond y Carmen del Toro.
Vial of Delictessens, la edita por primera vez en DVD.
Se hace acompañar del siguiente material extra:
- Capítulo inédito protagonizado por el padre Damián.
- Entrevista con el actor Salvador Sáinz.
- Fragmento de “Los profundos sueños de Jennifer”.
- Escenas eliminadas.
- Secuencia del padre Damián competa.

PVP: 5,99 €
+ 2 € de gastos de manipulación y envío. en http://vialofdelicatessens.blogspot.com
o en tiendas especializadas.

 ..LESBO KILLER  DOLLS.... ¡PAJA ASEGURADA!

miércoles, 3 de diciembre de 2014

The Binding of Isaac: Rebirth (videojuego)

Este es el segundo videojuego que reseño para el blog, no sé si será el último, pero al igual que Hotline Miami, tiene algo que me hace escribir sobre él. Ese algo que tiene es su simple historia y su aspecto visual. Sobre el aspecto visual, un personaje muy “cuco” que está rodeado de estrafalarios y horrorosos monstruos. Vamos con la historia que aunque simple es digna de un Maruo o un Ito.

La madre de Isaac es la típica yanqui con sobrepeso que pasa el día delante de la televisión viendo programas de telepredicadores. Un día escucha la palabra de dios, este le dice que tiene que quitar todas las comodidades a su hijo Isaac para que no tenga tentaciones y se convierta en un pecador. Así que dicho y hecho, Mom (así la llaman durante todo el juego) le quita a Isaac sus juguetes. El pobre Isaac no sabe porque, pero se resigna a ello. Nuevamente la voz de dios se pone en contacto con Mom, “Tu hijo sigue teniendo demasiado, se convertirá en un pecador si sigue así” Por lo que Mom desnuda a Isaac y lo encierra en su habitación. Isaac empieza a asustarse, no parece que su madre ande muy bien de la cabeza. Por tercera vez la voz de dios le habla a Mom, pero esta vez Isaac escucha la conversación tras la puerta de su habitación. Dios le pide a Mom que sacrifique a su hijo, como una especie de Abraham la progenitora coge un cuchillo chuletero y se dirige al cuarto de su hijo. Isaac que esta acojonado descubre que en el suelo de su habitación hay una trampilla que le lleva al ¿sótano? Y aquí es donde empieza el juego.

El jugador controla a Isaac, un pobre niño que corre por su vida pero sin ninguna meta a la que llegar, ya que lo que podía considerar cualquier persona como un lugar seguro,  el regazo de su madre, es en el caso de Isaac su sentencia de muerte. Así que solo y lloroso (y desnudo) Isaac vagabundeara por los sótanos infernales que hay bajo su casa. Pero claro, para que sea un reto tiene que haber enemigos, así que además de moscas, arañas y otros bichos, también nos lo pondrán difícil otros monstruos más indefinidos, como mierdas con ojos, una especie de tumores con patas, y cualquier aberración que se os pueda ocurrir. Todo ello con una aspecto de juego flash (el original era eso precisamente) que aunque sea algo asqueroso le da ese aspecto tan Kawaii que dicen los japoneses y los otakus.

Así que ahí estamos, siendo un niño desnudo frente a miles de monstruos y bichos. Como tal no tenemos armas, ni pistolas ni cuchillos ni nada de nada, así que lanzamos a modo de disparo nuestras lágrimas. Afortunadamente iremos recogiendo potenciadores que las volverán más fuertes, o Items que nos permitirán lanzar alguna magia especial. Lo simpático del juego es que estos potenciadores e ítems son por ejemplo, células cancerígenas que nos premian con un par de toques de vida y con algo más de velocidad, un ojo biónico que además de las lagrimas lanza rayos laser, un aborto (que es un hermano nuestro que nuestra madre aborto y lanzo al sótano) que nos seguirá allá donde vayamos y nos ayudara con sus disparos (lagrimas), una ouija, las bragas de nuestra madre, una compresa…. Cualquier cosa que se os ocurra y que sea mínimamente desagradable estará allí para ayudarnos o para perjudicarnos, ya que hay ítems que nos hacen más débil o reducen nuestra velocidad, radio de acción de las lagrimas, etc. En definitiva que es todo muy loco.

Si ya la cosa parece muy extraña, hay que sumarle que el juego es como los de antaño, cuando mueres, mueres, si quieres volver a empezar tienes que empezar otra vez desde el principio y habrás perdido todos los potenciadores. Esto que puede parecer una putada (y que lo es si te ocurre cuando ya estas llegando al jefe final) hace que el juego sea super rejugable y que quieras volver a empezar de nuevo para ver que nuevos ítems y disparos consigues. Y para que la cosa no se quede corta cuando te lo has pasado la primera vez, después de haber atravesado varios sótanos, cuando vuelves a empezar ves que para llegar al jefe tienes que hacer no cinco sótanos sino, seis, y luego cuando te lo pasas otra vez serán siete y de momento ahí me he quedado, se que cada vez que te lo pasas se suma un sótano nuevo hasta que el ultimo es el infierno. La primera vez que llegas al final el jefe es Mom, y en las siguientes vueltas esta seguirá apareciendo en alguno de los sótanos como jefe final, pero ya no será el final final, sino que otros bichos más espeluznantes, bien sean La Muerte o Guerra, son ahora los capitostes finales.

Además de todo esto el juego es aleatorio, es decir el mapeado es distinto cada vez que juegas por lo que aunque te puedes hacer una idea de lo que te vas a encontrar, cada partida es un mundo distinto.
Yo llevo un mes enganchado jugando todas las noches por lo menos unos 30 o 40 minutos (cada partida suelen ser unos 20 minutos) y ando todo loco para sacar más ítems y más chorradas.

Podéis jugarlo en miles de plataformas (yo en Ps Vita) incluso tenéis la versión flash gratuita aquí mismo. No hay razón para no probarlo, pero ojo, dadle un poco de caña, al principio parece muy chorra y cutre todo, hasta que empiezas a ver que la cosa es divertidísima, y loca, muy loca.

lunes, 1 de diciembre de 2014

S.O.S. Pelota Tierra

No puedo ser malo con esta película, y podría porque hay de todo a lo que sacarle punta, desde las actuaciones de los actores profesionales, que no son muy creíbles, los niños del colegio que no son actores profesionales, unos efectos especiales de chichinabo, y hasta un guion que parece hecho sobre la marcha y acaba con el giro más manido y usado de la historia. Pero aun así no puedo meterme con ella. Esta producida por la ONG Admundi, y los ingresos de taquilla son para mantener un colegio de un pueblo de Perú. También da un mensaje a los niños, el de cuidar nuestro planeta y trabajar por el bien común y la paz. Es decir que va cargada de muy buenas intenciones.
 
La película tardo 4 años en rodarse, su director, el debutante Miguel Caffarena, rodaba en fines de semana o cuando tenían hueco para hacerlo. La mayor parte del presupuesto (16.000€) se fue en construir un decorado lunar con sus cromas y acondicionar una autocaravana como si fuera una nave espacial. Conto con la colaboración de las niñas de un colegio de Málaga que interpretan a una simpáticas extraterrestres en unas escenas a lo cámara oculta o entrevista de televisión por la calle.

La historia va tal que así, una niña lleva tiempo en coma, cayó en este estado al darse cuenta de que los humanos estamos destrozando el planeta, ya sea con polución, guerras, hambre…. La pobre niña no puede con el estrés y cae en coma. Pero antes de esto enterró dentro de una lata y en el jardín de su casa, una carta dirigida a su abuelo, recientemente fallecido, pidiéndole ayuda para salvar el planeta.

Esta carta es interceptada por una organización extraterrestre que va ayudando a las distintas civilizaciones que hay por el universo. Los aliens mandan a unos cuantos especímenes a contactar con los líderes del planeta para ofrecerles su ayuda. Aquí es cuando tenemos las escenas de las niñas del colegio preguntando por la calle quien es el líder del mundo, a lo que la gente responde Obama o Zapatero (por aquel entonces el presidente del país)

La película está claramente dirigida al público infantil y con el mensaje claro de ser solidarios. La canción central de la película ya nos lo indica, que apoyándose en la lata donde la niña mete su carta, la cual recuerda a esos botes que se utilizan para postular ya sea para la lucha contra el cáncer, el SIDA o cualquier otra buena causa, la letras dice tal que así: “Hola, somos los niños, de este planeta, y aquí venimos, a dar la laaaaaataaaaaa….” Es repetitiva y machacona, puede que hasta un poco hortera pero consigue su cometido, que se te quede grabada en la mente, y por ende su mensaje.

SOS Pelota Tierra no es una película convencional (en ese caso suspendería estrepitosamente), es una acción solidaria de una ONG y unos chavales de un colegio, y como tal la juzgo. Así que enhorabuena a todos los implicados en el proyecto por llevarlo a cabo y por lanzar ese mensaje de solidaridad.

A los habituales de este blog no creo que os vaya a llamar la atención ni creo que sea una película para vosotros, pero los que tengáis chavales podeis alquilarla en Filmin (el 50% va directamente a la ONG) igual le pica el gusanillo a alguno de vuestros hijos al ver a otros chavales como ellos en una película, y os sale un pedazo de estrella. Y sino pues habréis apoyado una buena causa.

viernes, 28 de noviembre de 2014

EL PRIMER TORERO PORNO

El cine de corte político de Antoni Ribas, siempre ha estado  camuflado, en su exposición al público, de comedia desmadrada. Sin ir más lejos, el título de esta película, así como su póster ilustrado y la temática que en un principio parece tocar, bien podría ser deudora del Almodóvar de los años ochenta o similares. O al menos me da la sensación de que se intentaba captar a ese público.
Y a mí, a priori, el cine español de los ochenta, me llama la atención. Y más en particular, cierta comedia catalana (Francesc Beltriu, Bellmunt, incluso el primer Ventura Pons por citar a los más famosos, Joan Minguell, Luis Martínez Cortés o Juan Bosch, los más ignotos y cuyas comedias a duras penas llegaban a la meseta) de corte populachero a la que se podría adscribir esta película.
Cuenta la historia de un profesor cuya verdadera vocación es la de torero. Se suele acostar con una actriz porno y como en Cataluña –ya en los ochenta- está muy mal visto lo de torear, le está costando un imperio trabajar de lo que le gusta, así que, la crisis, le obligará a trabajar en una sala de espectáculos haciendo un numerito pornográfico, para sustituir al compañero de su pareja, al que los problemas con la seguridad social del recinto para el que trabaja, le han obligado a dejar el trabajo. Mientras, un par de situaciones supuestamente divertidas, y un par de gags de corte político y socio-económico, y con la independencia de Cataluña como bandera.
Miren que me gusta el humor Catalán y la mera presencia del gran Joan Borrás –aunque aquí tiene un papel muy secundario-,  pero esta película, además de ser más pretenciosa de lo que debería (porque, además de que lo que nos vende es otra cosa, no llega a ser la película que trata de ser), no es del todo una comedia. Y los temas serios que trata, tampoco están tratados de manera suficientemente seria, con lo que, entre la política, que no me interesa y que no se trata de una película en exceso graciosa –no porque no se intente, sino porque no se llega-, al final, se queda sumida en la más chabacana mediocridad, no llegando a ser lo suficientemente buena, ni lo suficientemente mala como para tenerla en consideración siquiera. De hecho, he corrido a reseñarla tras verla, porque dentro de unas horas se me va a olvidar que existe.
Como ese torero que acaba haciendo porno tenemos a un tal Joan Vázquez, que solo protagonizó esta película, aunque luego tuvo un papelito muy pequeño en “Sinatra”. Junto a él, Emma Quer, vista con anterioridad en “Secta Siniestra” o en “El fascista, Doña pura y el follón de la escultura”, para acabar su carrera con Antoni Ribas en “Dalí”. Blanca Marsillach (“El rollode Septiembre”, “Los señores del acero”) o el anteriormente citado Joan Borrás, completan el reparto, entre otros.
Por culpa del título, en los videoclubes, la película era alquilada compulsivamente por los pajilleros, que creían que se trataba de una película porno. De hecho recuerdo de niño ver en las estanterías su carátula con un cartelito pegado en el que rezaba “Atención: esta película no es pornográfica”. Y una de sus ediciones, lo advertía directamente debajo del título: “Una sátira que no es porno” ponía, o algo así.
Flojita.
Como anécdota decir que nuestro Naxo Fiol trabajó para Antoni Ribas.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

LAS AVENTURAS DE FORD FAIRLANE

Entendemos como película de culto aquella que, habiendo sido un fracaso en taquilla, a lo largo de su existencia se va granjeando una legión de fans que la reivindican. “Las aventuras de Ford Fairlane” sería un claro caso de lo que es una película de culto. Y además sería un caso curioso, porque si bien es cierto que en los USA, dónde fracasó, es una película que no tiene nada de especial, que pasó inadvertida y que para nada es recordada, en países como Noruega o Hungría tiene cierto culto. Pero dónde de verdad tiene culto y fans, es en España. Curiosamente, dentro del fandom, esta película ha cuajado del todo, mucho más que en esos otros países, y muchísimo más que en los Estados Unidos. De hecho, España es el país del mundo dónde más DVDs de la película se vendieron en el momento de su lanzamiento. En cine (dónde yo la vi por primera vez) apenas congregó a 150.000 espectadores. Pero vendió muchos DVDs.
Yo soy muy fan, no ya de la película, sino de su protagonista Andrew Dice Clay.
El culto que esta película generó en España viene de un pase que le dedicó a la misma Antena 3 en su espacio estrella de cine de cuando se emitió. Ahí muchos descubrieron esta película cuyo doblaje parecía hecho por aficionados, y en el que el lenguaje populachero del protagonista, lleno de expresiones más propias de un garrulo español que de un detective roquero de Brooklyn –al que da vida Clay- caló hondo en cierto sector. De hecho a día de hoy podemos escuchar en la calle frases de Ford Fairlane tales como “Tanto hijo de puta y tan pocas balas” o “La madre que os parió, hijos de puta”, con el aire teatral  que le otorgaba el actor de doblaje al que le asignaron el personaje,y con la misma facilidad que escuchamos las frases de Chiquito de la Calzada.
Mucho se sorprenderían esos fans si la vieran en versión original subtitulada y comprobaran que todas las expresiones del doblaje, salvo en contadas excepciones, son literales,  son las mismas que usaba en inglés Andrew Dice Clay, ergo, a mi lo que me sorprende es que esas expresiones salgan de la boca del actor americano, no del doblaje. Luego, indagando más en el actor protagonista y en su humor, descubrí que es que el tío es lo soez dentro de lo soez, y que en todas las frases mete las palabras “Fuck” o “Mother fucker”, muchas veces de manera indiscriminada y sin venir a cuento, así que todo cuadra.
Pero ese doblaje tan malo y a la vez tan gracioso, no es una cosa anecdótica, que va.  Resulta que a principios de los noventa, fuera por el motivo que fuera, los actores de doblaje convocaban huelgas regularmente, y no doblaban las películas durante cortos periodos de tiempo. Las películas tenían que ser dobladas, así que comenzaron a hacerlo con actores de doblaje de la televisión Gallega, o como en la que nos ocupa, sustituyendo al actor de doblaje por un no profesional. En este caso se contó con Pablo Carbonell, líder de “Los Toreros Muertos”,y que ya empezaba a hacer algún que otro papelillo en cine, para darle voz en Castellano a Ford Fairlane. Y fue un acierto. De hecho la película goza de la fama que goza hoy en España, gracias al doblaje de Carbonell. Si esa huelga de actores no se hubiera llevado a cabo, “Las aventuras de Ford Fairlane” sería hoy una película más, sin apenas gracia que habría pasado totalmente inadvertida.
Y en cuanto al mal doblaje de Pablo Carbonell, es posible que sea algo meramente casual, pero lo cierto es que Andrew Dice Clay es un espantosísimo actor, pésimo y Pablo Carbonell se limita a imitar la forma de hablar del actor americano. ¡Y lo clava! Si tienen el DVD pónganse la película en ambos idiomas y comprobarán  que no hay diferencia alguna en la forma de hablar de Carbonell y de Dice Clay. Entonces, si, Pablo Carbonell interpreta fatal… pero es que curiosamente, Andrew Dice Clay en su versión original, lo hace así de mal también… En cualquier caso,  el poder verla doblada y entenderla, nos da la versión buena y divertida de la película.
“Las aventuras de Ford Fairlane” está basada en una serie de relatos escritos por el novelista Rex Weiner, que se publicaban semanalmente en  revistas centradas en el Rock & Roll tales como el “New York Rocker” o en “L.A. Weeckly”, y cuenta la historia de un  músico de Rock & Roll que viaja hasta Los Angeles para convertirse en estrella, pero, por las veleidades del destino acaba convirtiéndose en detective especializado en casos relacionados con el Rock & Roll. Esta vez, es contratado por enigmáticas personas para encontrar a una groupie que ha desaparecido, justo después de la supuesta muerte por sobredosis de una estrella de Heavy Metal. Entre gilipollada y gilipollada,  tendrá que resolver algo más que esa desaparición.
La película, acumuladora de “Razzies” (para los rezagados, decir que se trata de los premios a los peores del año) hasta la médula en 1990, y famosa por ser una malísima película, en realidad no es tan mala como dicen. Yo creo que es una gran comedia de acción, subgénero este hasta ahora representado por sosas “Buddy Movies” de manual, que no le llegan al forro a esta. Bien rodada por Renny Harlin, con un ritmo poco menos que trepidante, la mala interpretación de Clay/Carbonell, no deja de ser un aliciente a una película entretenidísima, que, efectivamente, sin Clay/Carbonell no sería lo mismo (de hecho no sería de culto) pero sería una película que se puede ver perfectamente. Incluso, diría que se trata de una muy buena película y ¿por qué no? lo mejor que ha hecho Harlin en su  irregular carrera. Las escenas de acción son más que decentes, y la galería de chascarrillos, demencial. Imposible aburrirse. Con esta, no.
En el reparto tenemos nada menos que a Robert Englund haciendo de malo psicópata, y el resto del reparto lo componen cameos de estrellas de la música como puedan ser  Vince Neil (de los Motley Crüe), Tone Löc o Sheila. E, y actores como Wayne Newton (“Licencia para matar”, “Campeón de campeones 2”), Priscilla Presley (“Agárralo como puedas”, “Austin Powers”), Lauren Holly (“Dos tontos muy tontos”, “Dragón, la vida de Bruce Lee”) o Ed O’Neill (“A la caza”, “Cinturón Rojo”).
Por lo que a mí respecta, ¡cojonudísima!

lunes, 24 de noviembre de 2014

THE TAINT

“The Taint” es una película genuinamente gore – esto es, la historia al servicio de los efectos especiales y no al revés-  de corte ultra-mega-independiente (casi amateur) cuyos efectos especiales artesanales (con una gotita, casi imperceptible, de C.G.I. ) serían del todo elogiosos y la baza fuerte del film, de no ser porque la propia naturaleza de la película, que en un alarde de ambición  creativa pretende ser provocativa, políticamente  incorrecta,  artística, moderna y populachera al mismo tiempo, se vuelve en su contra y anula por completo cualquier atributo que pudiera tener. Es más, desde que comienza, se vuelve antipática.
Exceso por exceso, intención de ser lo que no se es y actitud de “si no llegamos a ser esto que pretendemos, con eso que decís que somos, ya nos viene bien” se dan cita en una película que, no obstante, está muy bien rodada y, para ser una cosa de bajísimo presupuesto, mantiene el tempo perfectamente, llegando a estar, incluso, hasta entretenida… pero tantas pretensiones en una película gore, me crispan, enfadan e indignan.
Unos científicos logran, extrayendo del interior de los cojones el líquido que hace que fluyan las erecciones,  crear una especie de suero que fortalecerá la polla de aquel que se lo inyecte. Pero la cosa sale mal, y acaba en un río que contamina a toda la población masculina, convirtiéndolos en individuos misóginos de enormes pollas eyaculadoras (de puñetera goma que canta por soleares), que revientan a las mujeres con ellas, a la par que les aplastan las cabezas con piedras, con saña y exagerada mala baba.
Por otro lado, los no infectados, ahora, que lo que conocíamos como sociedad, ya no existe, aprovechan para violar a tanta mujer como puedan antes de que las pillen los infectados. Finalmente, llega a la ciudad una especie de Hipster que, con una muchacha que anda por las inmediaciones, intentarán combatir esta plaga misógina.
Aunque sus artífices definen la película de varias maneras, en la contraportada del dvd se decantan en primer lugar por “Una experiencia intelectual”, y luego sentencian que se trata de “Una violenta y misógina película sobre violencia, misoginia y entretenimiento” (vaya unos gilipollas), y aunque –spoiler-  al final ganan los misóginos de las grandes pollas,  y no dejan ni una sola tía viva,  una película en la que los misóginos son los malos y un par de héroes luchan contra ellos ¡no puede ser jamás de los jamases una película misógina! Pero como los directores son un par de modernillos enrollados, pues, venga, vamos a decir que es una película de lo más cabrona y desagradable.
Ya digo, una película que aunque esté muy bien técnicamente en todos los sentidos, siendo semi amateur, es un claro ejemplo de que, como todo en la vida, no solo las cosas bien hechas son importantes; para mí cuentan, en según que casos, la actitud e intenciones de quienes las hacen, y estos Drew Bolduc y Dan Nelson, son un par de universitarios gilipollitas, jugando a que ser, por un lado  la versión buena de Chad Ferrin y por otra los sucesores de los “Radio Silence”. Para ser tanto una cosa, como otra,  hay que tener talento, que estos muchachos no tienen. Ahora, la peli ¿Se puede ver? Sí, está entretenida. Y hasta curiosa.
Rodada en alguno de los bosques de Richmon y con estudiantes de la universidad de Virginia como actores, se ve que a nivel amateur debió gustar por allá abajo, porque pronto el pirata de Lloyd Kaufman y su infame “Troma” apareció y se quedó la película, supongo que engañando a sus autores, que gracias a sus ansias por tenerla distribuida permitirán que el dinero que esta dé, se lo quede el señor Kaufman en sus arcas. Eso si, ellos tendrán su flamante edición en Blu-Ray. Y el colmo del esnobismo: No solo es que la hayan editado también en VHS… es que, además, si quieres puedes adquirir el VHS decorado a mano…. para matarlos, Señora mía.
En algunos certámenes en los que se pasó la peli, le quitaron la inscripción “Kill Women” al póster como condición para proyectarla.

viernes, 21 de noviembre de 2014

ME HACE FALTA UN BIGOTE

Exceptuando las dos películas que dirigió después para lucimiento de los “Hombres G”, se puede decir perfectamente, que la última película de Summers, sería “Me hace falta un bigote”. Una película rara, que condensa en hora y veinte, sino todo el cine de Summers, si las películas que le dieron la fama; esto es, que “Me hace falta un bigote”, sería secuela inconfesa de su obra más famosa “Del rosa al Amarillo”, sería, también,  película de cámara oculta,  sería biopic,  película típica suya de adolescentes, y por ultimo, también sería película de los “Hombres G”… y el que no la haya visto se preguntará ¿Cómo es eso? Fácil. Summers rueda una película en la que el protagonista es él mismo, en la que figura que está rodando una película de cámara oculta, la cual quiere terminar inmediatamente, porque como ha recibido una carta de la que fue el primer amor de su vida, y eso le remueve la nostalgia,  decide rodar una película en la que cuenta como fue esa relación con esa señora, a la que amó con toda su alma cuando tenía 10 años.  A partir de que comienza con la escritura del guión,  la narración se torna “flashback”, la imagen se pone en blanco y negro, y nos cuenta su propia historia infantil, la historia de el niño que se enamora de una niña, que, siendo un par de años mayor que él, dice estar enamorada de Jorge Negrete, que lleva un bigote más negro que un teléfono. Y el niño llega a la conclusión de que le hace falta un bigote. ¿Y lo de los “Hombres G”? bueno, pues en un momento de la primera parte de la película, Summers, llama por teléfono a su hijo, líder de ese grupo, y se pegan un cameíllo a costa de eso.
 No es ni de lejos la mejor película de Summers, pero si que es una buena forma de hacerse un auto homenaje – y un testamento al fin de al cabo- y de saciar el ego que todo artista tiene, pegándose el gustazo de protagonizar su propia película, haciendo de si mismo, y contando una anecdotilla de su vida. Claro, se pegó un gustazo que, sin embargo, pasó del todo inadvertido ya que tan solo fueron a ver la película a los cines 73.000 espectadores, que para una película española del año 1986, era una miseria. Menos mal que luego se resarció con  Sufre Mamón” y “Suéltate el pelo”.
A mi me gusta el cine de Manuel Summers, y por lo tanto, me gusta “Me hace falta un bigote”, pero también es cierto que, igual que me parece una película originalísima, una machada de alguien con mucho oficio a sus espaladas, me parece que en el momento que la película se vuelve rancio “flashback” en blanco y negro, pierde el interés para mí. Porque amoríos de críos y sexualidad temprana de la posguerra, ya lo contó muy bien en sus películas pasadas, aquí lo que me interesa es toda la primera parte, con él rodando, llamando a su hijo, comentando proyectos con Jorge Grau y todo lo referente al “metacine” que ofrece toda esa parte inicial. Luego ya, incluso me aburro con los críos vestidos de falangistas, calibrando qué es y que no, un pecado.
Sin embargo, me encanta como combina todos los elementos que dotaron de personalidad sus películas.
En el reparto, además de la familia Summers tenemos a Luis Escobar, Jesús Hermida, el antes mentado Jorge Grau,  Carlos Lucas o Juan José Alonso Millán.
Recomendable para completistas de Summers, si es que hay alguno por aquí.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

CHICOS ESCANDALOSOS

Mi relación de corte nostálgico con “Chicos Escandalosos” se remonta a los años ochenta, cuando, directa a vídeo – aunque en los USA si se estrenase en cine-  esta comedia inundaba las estanterías de los vídeo clubes. Mi veneración por la comedia viene desde bien pequeño; este género era mi favorito a la hora de elegir mis visionados y, por supuesto, con esa carátula, no tardé en alquilar la película. Y no debió trascender mucho en mi lista de pelis a tener en cuenta porque, rápidamente, la olvidé. Y con los años, alcancé a recordar una sola escena; aquella en la que Paul Rodríguez está a punto de hincarle el diente a un cochinillo al horno y justo en el momento antes de trincharle, dice: “No se si comerte o follarte…” y acto seguido hace ademán de fornicar con el cochinillo. Esa gilipollez, me marcó.
Durante años, ese gag se quedó en mi cerebro almacenado… pero solo el gag… la película la olvidé completamente. Ni el título mantuve en el disco duro de mi chola. Y durante años traté de recordar cual era, sin éxito. Incluso a mis más doctas amistades, preguntaba siempre si sabían a qué película pertenecía dicha escena, para ver si alguno me despejaba la mente y así poder volver a verla. Pero nadie la recordó nunca.
Hasta hace poco, que tras mis indicaciones, un odioso amigo mío (gracias Wilson!! Se que no vas a leer esto en tu puta vida… ni esto, ni nada, a no ser que lo escribas tú) la recordó, puso en mi muro de facebook la carátula y de golpe, me vino la película a la cabeza. Pero, no había manera de conseguirla, cuando intenté revisitarla. Pero como pasa con toda buena película difícil de localizar, alguien la colgó recientemente en Internet. Así pues, la volví  a ver, tras casi treinta años después de mi primer contacto con ella.
“Chicos escandalosos” resulta ser una película totalmente incompetente que finalmente funciona gracias a las ordinarieces, los chistes burdos y lo estúpida que es la película en resumidas cuentas y, sobretodo, por quien lidera el muestrario de vulgaridades, que no es otro que el cómico Mexicano que antes he mentado, Paul Rodríguez, al que hemos visto en “Los Locosdel Taxi”, o “Deuda de sangre”, o “Cocodrilo Dundee en Los Angeles”, que de larga trayectoria como cómico de micro y  con decenas de papeles secundarios en montones de películas a sus espaldas, esta sería la primera y única vez que se enfrentaría a un papel protagonista. Y hace funcionar una película entera, básicamente, porque eructa, dice guarrerías y simula sexo entre alimentos. Cuando no, me remito a la secuencia que da pie a la reseña, que si durante años la recordé tal cual, será porque es graciosa.
La peli cuenta como dos medio vagabundos, se van al sur de estados unidos a introducirse en la “jet set” de por allí. Uno de ellos conoce a una rica heredera que para poder recibir su herencia tiene que casarse con un autentico caballero, pero necesita recibir pronto la herencia, porque sino, la escuela donde da clases, cerrará, y necesita el dinero para mantenerla abierta. Así que, de buena fe, los dos protagonistas, van a un curso de buenas maneras –porque son dos garrulos-  para que uno de ellos se pueda casar con la heredera y así salvar la escuela. Una autentica gilipollez.
Y chunga, porque  ni siquiera presenta a los personajes. Aparecen en Nueva York, uno haciendo de trilero y otro vendiendo cuadros falsos, para al siguiente plano alquilar un coche e irse al lugar del sur donde transcurre el resto de la película sin saber por qué, ni quienes son, ni cuales son sus intenciones. Pero al final da igual, porque lo que interesa es ver a estos pavos haciendo el ganso, y escandalizando a la aristocracia con su catálogo de pedos, eructos y frases soeces. Y por ahí, quizás la película se ha quedado tremendamente anticuada, pero es tan ligera, tan inofensiva, que por mala que sea entra tranquilamente, sin hacer mayor ruido. Y, legítimamente, te ríes.
Se trataría de una de las primeras películas de los guionistas de comedia Steve Zacharías y Jeff Buhai, padres de los “Lambda, Lambda, Lambda” de “La revancha de los novatos” que también escribirían, y cuya carrera, como si de unos Neal Israel y Pat Proft se tratara, iría en descenso.
En el reparto, junto a Rodríguez, tenemos a Michael O´Keefe ( no confundir con Miles) que sería el autentico  protagonista, y al que también pudimos ver en cintas como “El club de los chalados” o la española “Emergo”,  el clásico Denholm Elliott visto en “Entrepillos anda el juego” o la saga de “Indiana Jones” - de la que si pinchan el enlace, verán que no hemos habado practicamente de ninguna de sus películas, pero que no nos dejamos casi  ni una de sus "Exploitations"-, el sempiterno Eddie Deezen, Taylor Negron haciendo de Taylor Negron como era habitual y, haciendo un papelito, tenemos a Joe Spinell, al que ya le quedaban pocos años para espicharla, y que se luce mas bien poco el hombre.
Dirige el asunto, un completo manazas, bruto, animal e incompetente director, al que no se le ocurrió otra cosa que darle un papel dramatico a Bill Murray cuando este estaba en pleno apogeo cómico en “Al filo de la navaja”, y que anteriormente hizo una cosa pedante titulada “Generación perdida: Los primeros Beatnicks”, que responde al nombre de John Byrum. Rodó después “Chicos escandalosos” y ya no dirigió jamás una cuarta película.
Con todo, resulta entrañable y tiene cierto encanto.

martes, 18 de noviembre de 2014

AVT PODCAST (26): ESPECIAL XXVI MARATÓN DE COTXERES


Aquí Vale todo, es como agua fresca en las llaneras
Traemos el, posiblemente, último especial Marató de Cotxeras.
Comenzamos con un sorteo, un DVD fenomenal,
Al Adamson la dirige, su título “The murder Gang”.
Pasamos a contarles el origen de Cotxeras
cine de terror, drogatas, putas y rameras.
Un repaso a su historia, rápido como las balas
contamos las diferencias, entre ambas salas.
Y el cine, brota, por las pantallas emana
Kick Ass 2” o “Al filo del mañana
Proyectadas en la sala principal
Guardianes de la Galaxia” es fundamental.
El gore noventero, hará acto de presencia
homenaje a Alex Angulo, en “El día de la bestia”.
La violencia y la salvajada se nos va de las manos
el publico del Cotxeras es como el dire de “Casi Humanos”.
Pelis sorpresa habrá en las dos salas
el concurso de cortos nos toca las bolas.
Sala B de mis amores, todo el año en espera
Comenzamos este año con “Waxwork: Museo de cera”.
La Galaxia del terror” y “Killer Party” podrán verse
lo que no sabemos es si también podrán escucharse.
Producto censurado “!A tope con el aborto!
Lo pondremos en  la sala, porque es muy corto.
El ambiente a esas horas ha de ser desolador
Que se jodan que ponemos “La noche del Ejecutor”.
Y para terminar, seguimos con una infamia
de David De Coteau, la puta “Deamaniac”.




lunes, 17 de noviembre de 2014

DICE RULES

En su momento de mayor esplendor, en 1991, Andrew Dice Clay se pegó la machada de llenar el Madison Square Garden de Nueva York (esto es decir, miles y miles de personas) y meter en su interior un equipo cinematográfico para que filmara su espectáculo, el “Dice Rules”. De ahí salió esta película, así como un doble álbum que recogía los mejores monólogos de cómico americano.
Claro que su espectáculo apenas duraba cincuenta minutos, con lo que no llegaba a la duración estándar para estrenar en cines, con lo que la completó con una serie de sketchs interpretados por si mismo, en los que nos cuenta como fue su vida hasta convertirse en “The Dice”. Para ello, asume el rol de un retrasado mental – en realidad imita a Jerry Lewis- al que le van sucediendo una serie de cosas en su día a día,  hasta que por fin se pone la chupa de cuero de “The Dice” y con ella puesta, comienza el show. También aparecerá él, entre sketch y sketch comentando lo que acabamos de ver, usando la gorra más grande que he visto en mi vida.
Por otro lado tenemos, durante los títulos de crédito iniciales, un numerito musical  interpretado por él mismo, que vemos claramente, por el local donde está filmado y por el vestuario del cómico, que es un extracto descartado de “Las aventuras de Ford Fairlane”, que le vino de perilla para rellenarle minutos a esta.
Así, tenemos una película atípica, rara y extraña, en la que lo que cuenta es el show del cómico que no empieza hasta pasada media hora. Hasta ese momento, vemos las gilipolleces que acabo de comentar.
La película fue un fracaso absoluto y, dicen, que el principio del meteórico declive de Andrew Dice Clay, que, prácticamente, dura hasta nuestros días en los que la rumorología dice que tiene que trabajar en un gimnasio para poder subsistir. O al menos, hasta que lo rescató Woody Allen para darle un papel en “Blue Jasmine”.
La película, además, está considerada una de las peores de la historia, y se llevó nosecuantos  premios Razzies. Pero es que allá dónde estuviera Clay, estaba esta asociación acechando, gustosa de darle sus anti-premios. Ya lo hicieron con “Las aventuras de Ford Fairlane”.
En cuanto al show de Clay, no gustó a la sociedad bienpensante, que le criticó el hecho de que sus chistes y gags fueran de corte machista, homófono, racista y, en definitiva, todas esas cosas graciosas –huelga decir, que comparto y uso el humor de Clay- que tanto molestan a los americanos, según quien las use.
La crítica, calificó a Dice de misógino y de usar un humor de “Matón de patio de recreo”, y afirmó no hacerle puta gracia como en la película “The Dice”, se ríe de un traqueotomizado, de los paralíticos y de las mujeres.
Por otro lado, Roger Ebert, su eterno enemigo,  lo llama acomplejado y “assholer”.
Rotundo, Ebert,  termina diciendo que, a juzgar por el tipo de público de Andrew Dice Clay, al cual podemos ver en la película, eso parece, más que un show cómico, un mitin fascista, con todos esos garrulos levantando el puño y coreando como brutos el nombre del cómico.
Y es que efectivamente, el público de Clay, al menos en ese show, está compuesto de blancos de la “White Trash”, que ríen sin parar todas las gracietas de Clay, y dónde predominan individuos desdentados luciendo bonitos “Mullets”. Ni un solo negro en el público. Acojonante. Aunque por otro lado, es sabido que Clay, en su vida personal, se mueve con famosos raperos (obviamente, negros) con los que, incluso, colabora en sus canciones.
Pero, que quieren que les diga, a mí Andrew Dice Clay me cae bien, me gusta mucho el humor que hace, me gustan sus películas, y esta, aunque entiendo perfectamente que esté considerada una de las peores de la historia (los treinta minutos previos al show de Clay, son una absoluta vergüenza… graciosa, si, pero de pena) es una película, que a pesar de que, dentro de su show, se me escapan montones de expresiones, jerga y juegos de palabras debido a que la visioné con la única ayuda de unos defectuosos subtítulos en Inglés, me gusta mucho y lo que pude entender me hizo mucha gracia, al igual que reconozco que la imitaciones que Clay hace de Stallone, De Niro, Pacino, Eric Roberts y John Travolta, son unas imitaciones horrorosas ejecutadas, no obstante, dentro de un magnifico gag en el que estos imitados, deciden ir juntos al zoo, donde no ven una puta cebra (¿).
Especialmente celebrado el momento en el que recita, a la vez que su entregado público le ovaciona, el famoso “Moother Goose”; una serie de rimas ofensivas inspiradas en canciones populares, que le valieron el veto de por vida en la Mtv.
“La madre que os parió, hijos de puta”.
En fin, tengo debilidad por este cómico, que les voy a contar. Buenísimo.

sábado, 15 de noviembre de 2014

THE TOWN THAT DREADED SUNDOWN (2014)

En 1946 un escalofriante psycho-killer con el rostro oculto tras un saco se dedicó a asesinar a varios jovenzuelos en la ciudad de Texarkana, por ahí Texas. Bautizado como "The Phantom Killer" (el asesino fantasma), nunca jamás fue capturado, dejando una huella indeleble en los habitantes de la ciudad y su historia. Hablamos de un hecho totalmente verídico, tanto es así que en 1976 fue motivo de una película titulada "The town that dreaded sundown", "Pánico al anochecer" para su edición videográfica en España. Desafortunadamente, y a pesar de haberse parido en los siempre estimulantes setenta, el resultado final dejó mucho que desear, en buena parte debido a su inadecuado y atontado sentido del humor. Lo único salvable era la caracterización del asesino, que inevitablemente recuerda al "Jason Voorhees" del segundo "Viernes 13". De hecho, existe un cartel que casi parece parido para la película de Steve Miner y que os dejo por ahí abajo.
El caso es que se hacía necesario una nueva versión más seria y respetuosa (y que no la dirigiera Ulli Lommel, por favor), y esta fue anunciada hace un año o asá. De entrada pintaba interesante ya que en su producción/confección andaban involucrados nombres ligados a películas como "Paranormal activity" e "Insidious" (don Jason Blum) o series como "American Horror Story". Lo malo vino -pa mi- cuando descubrí que realmente se trataba de una especie de secuela tardía... me explico:
Texarkana. Han pasado 65 años desde los asesinatos. Y casi 40 desde la película. Para "conmemorar" la movida, esta se proyecta en un auto-cine durante la noche de Halloween. Una parejita que sale a media peli es atacada por un tipo que va vestido como el mismo "Phantom Killer". Es lo que llaman un "copycat", un imitador que recrea los asesinatos originales exactamente igual, hasta el punto de dejar viva a la chica, cosa que también hizo el auténtico en su día. Esta decidirá investigar los hechos mientras los crímenes se van produciendo, siempre según los patrones de la historia real.
Todo eso, en su momento, me echó un poco atrás. ¿Por qué no narrarlo tal cual fue, recreando la década de los 40?. Parecía una excusa para ahorrarse invertir en decorados, vestuario y demás ambientación. Pintaba a cutre, básicamente. Bien, una vez visionada la película, puedo decir que estaba equivocado, al menos en parte. Este nuevo "The town that dreaded sundown" está parido con talento y sapiencia cinematográfica. En el apartado técnico merecen ser destacados algunos sinuosos movimientos de cámara (sobre todo el del principio de todo, en el auto-cine) y la iluminación, que a ratos tira de llamativos y atractivos rojos y azules, lo que le da un rollo extraño de lo más molón. Tal vez sea el modo en que los responsables quieren marcar la diferencia entre la peli que, a pesar de partir de un caso real, lo que narra no deja de ser ficción (por mucho que al inicio digan lo contrario) y la realidad, siempre infinitamente más dramática y desagradable. Resumiendo, que les ha quedado una cosita estilizada y muy estimulante pal ojo.
Complementan todo ello un tempo llevadero, actores más que solventes, algo de gore en sus justas dosis y algunas ideas frescas, como la pareja que se oculta en el bosque pa liarse, con el detalle de que son dos adolescentes barones apunto de experimentar su primer encuentro homosexual. Cosas así compensan otras más tópicas y clichosas, como que la churri protagonista me vaya de "solitaria e inadaptada" a pesar de estar como un quesito y despertar pasiones sin complicarse la vida. De hecho, no tarda nada en encontrar un sustituto a su primer noviete masacrado por el "Phantom Killer"... a eso le llamo yo superar el trauma. Aunque más vil resulta el modo en que lo justifican hacia la parte final, durante el clímax, como si ello la exculpara de ser, esencialmente, una zorra insensible.
Uno de los aspectos más llamativos de la película es lo mucho que la versión del 76 forma parte de la trama. No solo la vemos continuamente en pantallas de cine o televisores (o carteles), también se recrea su rodaje y el supuesto hijo del director de aquella es quien aporta la pista final para desenmascarar al asesino. En un momento dado suelta: "Mi padre siempre quiso que yo rodara una secuela", algo que no deja de ser gracioso si tenemos en cuenta que en realidad  es eso mismo lo que estamos visionando. El tal padre/director es Charles B. Pierce. que, pa no faltar, se marca un cameo.
En el reparto localizamos algunos nombres/rostros familiares como los de Veronica "Alien, el 8º pasajero" Cartwright, Ed "El justiciero de la noche" Lauter, Edward "Jóvenes ocultos" Herrmann, Gary Cole (el padre de "La tribu de los Brady" en su simpática versión coñera de los 90), Spencer Treat Clark, el niño de "El Protegido", Joshua "El proyecto de la bruja de Blair" Leonard y Anthony Anderson, al que normalmente vemos en papeles cómicos (en la serie "Scary Movie", por ejemplo) y que aquí hace uno -relativamente- serio como Ranger de Texas.
Al director y al guionista no los tenía nada vistos, pero me hacen gracia por sus hispánicos nombres, Alfonso Gomez-Rejon (forjado en las series "Glee" y "American Horror Story") y Roberto Aguirre-Sacasa (también ligado a "Glee"), responsable del libreto de la muy terrible nueva versión de "Carrie"... suerte que en el caso de la reseñada anduvo mucho más inspirado. Sin ser la polla en patinete, el "The town that dreaded sundown" del 2014 está un rato potable/visible y, sobre todo, supera y con creces a la peli del 76.