viernes, 19 de enero de 2018

ANIMAL DE COMPAÑIA

Carles Torrens, fan del cine de terror catalán y habitual espectador del festival de Sitges, abandona su tierra natal a los 18 años de edad para irse a estudiar cine a los Estados Unidos, con lo cual, no es de extrañar que el joven director trate de forjarse una carrera por aquellas tierras.
Así, rueda en 2011 “Emergo”, película que bien porque cautiva a unos, bien porque horroriza a otros tantos, le sirve para engordar un currículum formado por un par de cortometrajes. Y llegamos a esta “Animal de compañía”, consolidación dentro del cine de horror independiente, alabada y criticada a partes iguales por una cuestión que en según que películas y como se introduzcan, pueden cometer la torpeza de convertirse en un tópico; los consabidos giros de guión.
Un apocado empleado de mantenimiento de una perrera municipal, reconoce en el autobús a una antigua compañera de instituto por la que siente una fuerte atracción. Envalentonado, poco a poco va sabiendo de su vida consultando sus redes sociales, así utilizará los gustos de esta chica para, en sus encontronazos con ella, intentar tener una cita con ella. Pero es siempre rechazado. En una de estas, se le va la pinza, la secuestra, y la encierra en una jaula en el sótano de su centro  de trabajo. Contar más al respecto, sería hacer un gran spoiler —si es que no lo es ya el hecho de haberles advertido antes lo de los controvertidos giros de guión—.
Al margen de las trampas que pueda llegar a tender la película, yo me posiciono a favor de ella al 100%, sencillamente, porque durante una hora y media he estado entretenido y sin inmutarme frente a la pantalla, lo cual no es poco, y porque viéndola de primeras, sin tener ni idea de nada sobre esta película ni sus giros, llegué a sorprenderme. Y me sorprendí porque como espectador no estaba viciado. No sabía nada de sus giros, sus críticas o la proveniencia de la cinta, con lo cual la disfruté a tope.
También noté una pericia en la dirección fuera de lo normal para un director español; quizás sea por su formación en USA, quizás por una cuestión de talento —o incluso por un guion firmado por Jeremy Slater responsable, también, del magnífico guion de la denostada por el fandom retrasado mental  “4 Fantásticos”, el cual se le ofreció a Torrens afortunadamente—, pero la manera en que se desarrolla la trama es fluida y dinámica, efectivamente muy a la americana, y no detecto ni la cadencia española, ni el tufo a garbanzos, ni la autocomplacencia que si que detecto en, por ejemplo, “Verónica” de Paco Plaza o tantas otras cintas de horror facturadas por directores españoles. “Animal de compañía” es, con mucho, muy superior a todo eso.
En cuanto al resto, aparte de que me encanta la historia que nos propone, el nivel de dsasososiego y/o truculencia que contiene, me deja más que satisfecho.
Muy maja.
Por otro lado, en los extras del Blu Ray viene una entrevista con Torrens. Pues me ha caído muy bien. Además su película de terror favorita es “La Cosa”.

miércoles, 17 de enero de 2018

LOS ARISTÓCRATAS (15): LO QUE CUENTA ES EL FINAL


Un mes más regresamos Ángel Codón Ramos y yo con el úunico podcast sobre comedia que hay en español.
Hoy, para variar un poco, dedicamos el programa a una película, la desapercibida y, probablemente, mejor película que existe sobre cómicos de Stand Up. "Lo que cuenta es el final", Con Tom Hanks y Sally Field.
Dénle al play!!

lunes, 15 de enero de 2018

EL PICO 2

Para cuando estaba montano “El Pico”, el nivel de adicción a la heroína de Eloy era tal que con el descaro de cualquier yonkie, extendía las rayas en la moviola y se las esnifaba delante de su montador, José Salcedo, quién tras contemplar tan decadente actitud decidió que ya no quería volver a montar una película de Eloy de la Iglesia. Fue por aquél entonces cuando el director decidió que quería darle continuidad a las “aventurillas” de Paco Torrecuadrada en “El Pico 2”.
Como el guionista habitual, Gonzalo Goicoechea, también tiraba de jaco, a la hora de ponerse a escribir la película, supongo que para darle algo más de coherencia al texto, se contrató a Fermín Cabal, un tercer guionista en discordia,  para que co-escribiera la  película con ellos y así se dio forma a lo que sería la secuela de la película más exitosa de De la Iglesia.
En esta ocasión, a pesar de los esfuerzos del Comandante Torrecuadrada por tapar el asesinato cometido por su hijo y Urko en la primera película, gracias a la pericia de un periodista, este es procesado y encarcelado en la cárcel de Carabanchel. Allí, lejos de desintoxicarse, Paco, casi que e se engancha más al jaco, pero también es sodomizado y bejado a cambio de un pico, mientras que traba amistad con Pirri y “El Lendakari”, un vasco del que se cree que anduvo con ETA. Paco sale de la cárcel, y lejos de quedarse en casa tranquilo, se une a “El Lendakari” en una cruzada criminal con atracos y violencia, hasta que el Comandante Torrecuadrada pide al cuerpo ocuparse personalmente del arresto del muchacho.
Sin dejar de ser un producto endemoniadamente entretenido, si “El Pico” era sensacionalista, esta ya riza el rizo, conteniendo escenas de los chavales pinchándose tan impactantes, que causaron incluso desmayos en los cines. Por otro lado, sonadas son las quejas de las señoras de la limpieza de los cines cuando encontraban jeringuillas usadas en las tazas de los váteres.
Con dos horas de metraje, pues se filmó y montó el guion entero, sin eliminar nada, los altos y los bajos son las principales características de la película, alcanzando su zénit en el segundo acto que transcurre en la cárcel y dónde Pirri le roba la película a Manzano, para luego, cuando Paco sale y se pone a delinquir junto al Lenda y Katy (el papel que en ambas interpretó Lali Espinet), que es cuando la película entra de verdad en los parámetros de lo que podemos entender como cine quinqui, pierde fuelle hasta el final, que con un sprint, recobra el interés. No es superior a “El Pico”, pero si que es una buena continuación.
Sin embargo, la vida tras las cámaras se volvía un calvario para sus artífices; Durante una visita en la que el actor Javier García (Urko en “El Pico”) pasó la noche con Eloy de la Iglesia, José Luis Manzano, en un ataque de celos, se fue al cuarto de baño y se cortó las venas con el fin de llamar la atención del director. Cuando este le veló en el hospital tras este intento de suicidio, Manzano, se puso un pico y se fue a rodar.  De hecho, en algunas escenas de la cárcel, si nos fijamos bien, podemos verle a Manzano los cortes en las muñecas, tan frescos, que ni tan siquiera el maquillaje logra cubrirlos en su totalidad.
Por otro lado, el estado de De la Iglesia como heroínomano que era (y que se reserva un cameo en la cárcel, donde podemos verlo todo desaliñado y sucio, haciendo de preso) la sustancia a la que era adicto ya comenzaba a consumirle, por lo que, aún lúcido a la hora de rodar, de hacer cine en general, su mal estado físico le llevó a que no pudiera ni tan siquiera acabar el rodaje, terminando las últimas escenas de la película su ayudante de dirección, que procuró en todo momento imitar el estilo de De la iglesia, para que en ningún momento la película pareciera filmada por dos personas.
Un aspecto destacable de la película es la falta del actorJosé Manuel Cervino, que es sustituido por  Fernando Guillén. Según Eduardo Fuembuena en su estupendo libro “Lejos de aquí”,  lo que sucedió nos remite a tiempo atrás. Durante la presentación de, no recuerdo que película —puede que sea “Colegas”—, en, no recuerdo tampoco qué festival,  Eloy de la Iglesia volvió a meterse en la habitación de hotel con Javier García, dejando de lado a su amante José Luis Manzano. Cuando Cervino pasó por la planta de hotel donde estaba cita la habitación del director y el actor, se encontró a Manzano sentado fuera, llorando, apoyado en lo que también era su habitación de hotel, mientras Eloy y García se pegaban el gran festival. Cervino se apiadó del muñeco roto, y le hizo compañía. Cuando acabo de follar, Eloy se encontró con Cervino y Manzano, por lo que intuyó que este se había enterado de sus affaires con los actores. Como este hombre era celoso de su vida privada, tomó manía a Cervino, y en plan amenaza, le advirtió que en la postproducción del “El Pico”, le iba a doblar un actor profesional de doblaje. Dicho y hecho. Cervino se enfadó, con razón, y para cuando se pusieron a rodar “El Pico 2”  Cervino no repite papel; hay dos versiones del por qué, una, que Cervino pedía una cantidad desorbitada  por repetir el papel que la producción no estaba dispuesta a pagar, según de la Iglesia, y la otra versión, es que el actor, indignado por haberle doblado sin necesidad de hacerlo, decidió no volver a aparecer en ningún otro film de De la Iglesia, según la del propio Cervino.
En cualquier caso, a De la Iglesia ya le gustaba usar dobladores sin ningún tipo de raciocinio más allá del de ahorrarse dietas, así, Si en “Navajeros” dobló a Manzano porque este tenía dificultades para leer sus diálogos en la sala de doblaje (por aquél entonces era prácticamente analfabeto), en “El Pico” sí que se dobló él mismo, excepto en algunas secuencias, que si nos fijamos bien, escucharemos la voz del actor que le dobló en “Navajeros”.
En “El Pico 2”, Manzano es enteramente doblado por Pedro Mari Sánchez. La excusa para hacerlo, es que Manzano estaba cumpliendo el servicio militar, pero yo pienso, que debido a la veneración que De la Iglesia sentía por Stanley Kubrick, contrató a Pedro Mari por el simple hecho de que este había doblado a Malcolm McDowell en “La Naranja Mecánica”. Y aunque el actor trata de ceñirse al tono de voz de Manzano en las escenas, como la película está narrada en primera persona por una voz en off, como si se tratase de una especia de memorias del personaje de Paco Torre Cuadrada, cuando Sánchez pronuncia su texto con esa cadencia y perfección, casi parece que estemos escuchando a Alex de Large en lugar de al macarra de José Luis Manzano.
¿Excentricidad de director de éxito, o delirio de heroinómano? En cualquier caso, De la Iglesia volvería a contar con los servicios de Pedro Mari Sánchez en el futuro.
Por supuesto, “El Pico 2” fue un éxito, que se vio incrementado por su paso al Videoclub donde de verdad arrasó. Pero De la Iglesia ya no vio un duro de esa fase, porque para entonces había abandonado a la empresa productora, Ópalo Films, de la que era socio.

viernes, 12 de enero de 2018

EL PICO

“El Pico” cuenta la historia de dos jóvenes adictos a la heroína, Paco y Urko, el primero, hijo de un guardia civil, el segundo, hijo de un diputado de la izquierda abertzale. Mientras estos camellean por ahí para poder costearse sus respectivas dosis, los padres permanecen ajenos a las adicciones de sus hijos. Cuando estos, pasando el mono, deciden ir a atracar al camello que les suministra a ellos, la cosa se les va de las manos y acaban matándole a él y a su esposa. Es por esto que, tras descubrir los padres de los muchachos tanto su adicción, como que  posiblemente sean sus hijos los asesinos del camello, se unirán, dejando a un lado sus ideologías, para ver si son capaces de resolver estos problemas.
“El Pico”, con todo ese moralismo implícito, es una película altamente hipócrita teniendo en cuenta que para cuando se rodó esta película, el director, Eloy de la Iglesia,  ya tenía una adicción a la heroína preocupante. Sin embargo, se permite el lujo de aleccionar a padres y jóvenes mostrando los efectos nocivos de la droga. Juicios de valor a parte —porque en la película aparece el mismo De la Iglesia en un cameo, interpretándose a sí mismo dirigiendo un Spot y mandando parar el rodaje para mandar a su ayudante a comprarle una papela a Paco y Urko, por lo que en cierto modo, se está abriendo al espectador— muestra esos peligros desde el escándalo y el sensacionalismo. “El Pico”, por momentos, casi parece una excusa para filmar jóvenes inyectándose. El contenido político de fondo, no es más que otro elemento provocador que sumar a la lista, a la vez que el homosexualismo y los detalles autobiográficos se imponen, a pinceladitas, en el metraje.
Se decía en la época, que la adicción a la heroína que sufría De la Iglesia, se debía que había sido instado por su actor, ese macarrilla, José Luis Manzano, que había convertido en su amante y actor. Siempre hay que culpar al alguien de las decisiones de uno mismo, y más cuando uno es un director de cine con éxitos comerciales a sus espaldas. Sin embargo, corrían los 80, y con ellos, corría la heroína en las calles. En los barrios márginales se enganchaban los jóvenes periféricos, pero no olvidemos que con la misma fuerza, la heroína entró  en el mundo de la cultura, con total impunidad. Miembros destacados de “La Movida”, por ejemplo, el lider de Nacha Pop, Antonio Vega, sucumbieron a la droga del momento, pero también lo hicieron las gentes del cine artístico, véase, Ivan Zulueta. Eloy de la Iglesia, se volvió adicto cuando probó la sustancia por primera vez, con 40 años de edad. Además, de la manera más tonta. Si tomaba cocaína con asiduidad, o fumaba canutos, pues cuando llegó la heroína a sus narices, la esnifó. Y aunque por la naturaleza de sus películas, se tiende a pensar que José Luis Manzano tuvo algo que ver, en el imprescindible libro “Lejos deaquí”, el escritor Eduardo Fuembuena, cuenta que Manzano ni siquiera tomaba alcohól, que del canuto no pasaba. No fue hasta que De la Iglesia comenzó a consumir la heroína con asiduidad que Manzano la probara por primera vez, convirtiéndose así, igualmente, en un adicto. O sea, que en el caso de que alguien enganchara a alguien —Porque nadie pone una pistola en la cabeza a nadie para que empiece a consumir—, según esto sería Eloy de la Iglesia quien metiera a Manzano en la heroinómana. De hecho, la primera vez que Manzano se picaría la vena, sería para demostrar ante la cámara de esta película, que no había ningún problema. Hasta ese momento, la heroína la estuvo esnifando.
Y yo opino que lo que llevó a De la Iglesia a hacer una película sobre la heroinomanía fue su propia adicción. Y la fascinación ante ese mundo.
Porque cuando “El Pico” era tan solo un proyecto, De la Iglesia y  su guionista habitual, Gonzalo Goicoechea, elaboraron una historia en la que la trama era distinta. El primer guion sobre el tema se llamaba “Galopa y corta el viento” y en él, la heroína no hacía acto de presencia. De hecho, cuando se escribió ese proyecto, más o menos en la época de “Navajeros”, la cosa iba de un guardia civil y un Abertzale que se enamoraban, con la polémica que ya de por sí aquello suscitaría, si bien, ese guion entraba más en la idiosincrasia habitual de De la Iglesia, dado como era a hacer películas de temática gay en tiempos en los que nadie más lo hacía. Pero, le fascinó ese mundo, así que ahondó en él en su cine.
Por otro lado, y adscrita a lo que popularmente se llamó “Cine Quinqui”, además, así consideradas muchas de las películas de Eloy de la Iglesia oficialmente, incluso, aquellas que no son genuinas del género como puedan ser “El Diputado” o “La Mujer del Ministro”, yo creo que “El Pico” (y en parte, “El Pico 2”) está algo lejos de ser una película quinqui, en el sentido de que si estas tratan de vendernos las hazañas de los delincuentes como si se tratara de aventurillas de extrarradio —en el que una panda de hijos de puta reciben tratamiento de héroe por parte del cineasta— que prácticamente son películas de acción, “El Pico” es casi un drama social, una ficción política, que quebraría las cabezas de entes bienpensantes y tocaría los cojones a los gobiernos de la época. Además, los dos jóvenes protagonistas de la película, provienen de familias de extracto social medio/alto. No hay periferia, no hay música de Los Chunguitos. Sin embargo, como sale gente chutándose, pues ale, cine quinqui.
Yo creo que las únicas películas de De la Iglesia que a las que puede considerárseles películas quinquis genuinas, son “Navajeros” y, en menor medida, “Colegas”. Pero en cualquier caso esto no es relevante. Sin embargo me resulta muy divertido comprobar en Internet —porque a los bloggers les encantaba escribir sobre “Cine Quinqui”—, que los listados que enumeran las totalidad de películas quinquis rodadas en España, incluyen cualquier película en la que aparecieran Manzano o Pirri… Y que se meta en el saco a “El Pico”, pase, al fin de al cabo hay delincuencia y jeringuillas, pero que se meta “Se infiel y no mires con quién” o “Maravillas”, solo porque en ambas aparece El Pirri… apaga y vámonos.
En otro orden, como casi todo lo de De la Iglesia “El Pico” es una película correcta en su ejecución, impecable de ritmo y condenadamente entretenida, que se ha convertido por derecho propio en un clásico popular de nuestro cine independientemente de que esta contenga detrás una historia desgarradora mucho más interesante que la propia película.
Supuso un éxito de taquilla, y todavía se habla de ella y se la reivindica a día de hoy…
Junto a Manzano en el reparto, José Manuel Cervino, Lali Espinet, que desfasaba más con la heroína y la sin razón en la vida real que su personaje en la película, Quique San Francisco y otro efevo que se pasó De la Iglesia por la piedra, Javier García, que interpretaba a Urko y que poco más haría para el cine. Hay que decir, que su talento era más bien limitadito….

miércoles, 10 de enero de 2018

LOS FOTOCROMOS DE "SANGRE FRESCA"

El principio de la decadencia del bueno de John Landis, está claramente reflejado en esta muestra de los 90. Sin embargo, con el tiempo goza de un pequeño reconocimiento quizás consecuencia de la nostalgia, quizás consecuencia de su mejora con el paso de los años. Con la firme decisión de pegarle una revisión  próximamente, aquí les dejo con sus fotocromos. Sangre fresca.















martes, 9 de enero de 2018

AVT PODCAST (86)



Otra vez está ante vuestras narices, un nuevo program ade AVT PODCAST!!!
El programa de hoy lo dedicamos a reseñar de la manera más profunda posible, las películas elegidas para la ocasión de las muchas que protagonizó Manolo Escobar.
Así, dedicamos nuestro tiempo a “La mujer es un gran negocio”, “Todo es posible en Granada” y como broche final, la película conjunta del programa de hoy es “Donde hay patrón…” que además tiene la particularidad de estar dirigida por Mariano Ozores.
Sin más, les dejamos con el show!!

lunes, 8 de enero de 2018

POLTERGEIST

Como recientemente se hizo noticia —que era, en realidad, un secreto a voces— el hecho de que “Poltergeist” no la dirigió Tobe Hooper, sino, el propio Steven Spielberg. John R. Leonetti, director de “Anabelle”, que trabajó en “Poltergeist” como ayudante de cámara, saca a la luz estos datos en la prensa. Nada nuevo. Spielberg no podía rodar ese año otra película aparte de “E.T. El Extraterrestre” porque así lo dispuso una cláusula de su contrato con Universal, y se acreditó en “Poltergeist”, que sería su siguiente película, como productor, dándole la autoría del film a Tobe Hooper. Pero la dirigiría él. Leonetti, lo único que ha hecho es confirmar lo que todo el mundo ya sabía. Así que, esta fue una buena excusa para volver a verla. Y no cabe duda, desde el principio, que se trata de una película de Spielberg, con todos los clichés del Spielberg de esa época —familia de barrio residencial, la infancia como gran protagonista, bicicletas… casi parece “Stranger Things”— y dónde no se ve ni un solo atisbo de Hooper, sin duda, mucho menos sofisticado en su forma de dirigir. Aún así, Leonetti dice, que a veces, Spielberg se marchaba del rodaje y le dejaba dirigir a Hooper, por lo que hay escenas en la película que bien podían ser suyas. La historia a estas alturas, también es de sobra conocida; Una familia comienza a experimentar fenómenos extraños en su casa, hasta tal punto que los fantasmas llegan a secuestrar a la hija pequeña, haciendo su fuerte en la televisión. La familia contactará con varios mediums que les ayudarán a traer de vuelta a la niña. Y mi opinión era, antes de este visionado, que “Poltergeist” es la película de casas encantadas más plástica y anti atmosférica que existe. Una clara muestra de cine de terror para el público que no ve cine de terror habitualmente. Y tras verla, lo único que puedo hacer es confirmar esto, y añadir que, además, es tan jodidamente aburrida, que más de un 65% de la cinta se la pasan hablando. Cuando no parlotea la Zelda Rubistein, parlotea la otra médium (a la actriz que la interpreta no la reconozco y no me apetece consultar ahora mismo IMDB). Pero además de aburrida, es que es una película mala de cojones. Y al paso del tiempo me remito. Al margen de que esta película sea tan mainstream que su contenido terrorífico queda anulado, es que es cutre y chapucera como ella sola en todos los aspectos. Cualquier serie B de la época, tiene más inventiva y originalidad, que este cuento de hadas malas se Spielberg. Y la comparo con “E.T. El Extraterrestre” ya que se estrenaron con solo una semana de diferencia, y el paso del tiempo podía también haber hecho mella en ella, sin embargo, mientras que “E.T.” se mantiene fresca a su manera, “Poltergeist” no hay un ser humano que la aguante. Y menos si se tiene algo de estima por el cine de terror (no digo si se es fan del cine de terror, que los fans la endiosarán solo porque es de terror y porque la firma Tobe Hooper, porque el criterio del fan se basa en fanatismos, no en opiniones formadas como bien podemos ver en miles de blogs o páginas de facebook). Sin embargo, tendré que revisar las secuelas de las que si que tengo, vistas 20 años atrás también (o más), buenos y terroríficos recuerdos. Seguiremos hablando al respecto. Lo dicho. “Poltergeist” es una mierda. Me dan igual los efectos especiales, y sobretodo, las inevitables nostalgias.

viernes, 5 de enero de 2018

EL REGALO

Un matrimonio se muda a una casa en su antiguo barrio, cuando se topan en el supermercado con un ex compañero de instituto de este. Se les colará en casa y les hará la vida imposible.
Un estilizado y moderno “Home Invasion” de los de la vieja guardia, deudor de cosas como “Atracción fatal” o, salvando las distancias, “Funny Games” y “Caché”,  pero infinitamente menos imaginativo que estos.
Un film que a pesar del prestigio obtenido allá donde ha ido, no deja de ser un remedo de montones de películas anteriores, y que desde el minuto uno intuimos que va a pasar hasta tal punto que cuando la trama pega  un giro, el espectador ya sabía que este iba a tener lugar y como iban a cambiar las tornas. La película la hemos visto 5000 veces previamente.
Pura basura de consumo para ese tipo de espectador que cree que se las sabe todas y que sale del cine con la firme convicción de haber visto un buen thriller, y lo que ha visto es una mierda.
Coproducción Australiano-Estadounidense que resultó de lo más rentable al haber sido rodada en tan solo 25 días, costado tan solo 5 millones de dólares,  y haber recaudado más de sesenta. Un presupuesto que se fue en caché de los actores y en un buen número de esas cámaras Cannon tan de moda entre los aspirantes a  cineastas y  realizadores videocliperos, por baratas.
Recompensada con buenas críticas, se trata de una película cuyo estreno fue en una plataforma digital de Internet pero que, sin embargo, aquí en españa se estrenó en salas sin pena ni gloria.
“El regalo”, con protagonismo de Jason Bateman y Rebeca Hall, supondría también el debut como director del tercer protagonista, Joel Edgerton, que habiendo sido previamente secundario de montones de películas mainstream se atreve con un largo tras haber dirigido únicamente dos cortometrajes previos. Lo que consigue al final, no es más que una estilizada, adornada y cara "fan movie".
Muy, muy mala. Aunque viste como si no lo fuera.

miércoles, 3 de enero de 2018

LOS FOTOCROMOS DE "EL CEMENTERIO VIVIENTE 2"

La secuela de "Cementerio viviente", cuyos fotocromos pueden ver aquí, y la reseña aquí, también tiene fotocromos (un poco feítos) que les dejo aquí debajo.













martes, 2 de enero de 2018

AVT PODCAST (85)






Es el primer programa del año. También cumplimos 4 años como podcast. Y el primer programa del año y de nuestro aniversario, nosotros solemos hacer el tradicional TOP TEN con las 10 mejores películas (y la peor) del año, según nuestro criterio. También hacemos un accessit de películas del año que no han llegado a la lista, o pertenecientes a otros años pero que hemos viste este.
Como siempre , AVT PODCAST!!!


lunes, 1 de enero de 2018

NAVAJEROS

“Navajeros” sería la primera incursión de Eloy de la Iglesiaen el denominado “Cine Quinqui”, aunque ya tonteara con el asunto en su anterior película, “Miedo a salir de noche”donde los quinquis hacían acto de presencia para hacerselas pasar putas al conservador personaje de José Sacristán.
De la Iglesia, absolutamente fascinado por la imagen de “El Jaro”, delincuente juvenil que puso en jaque a toda la policía madrileña tan solo unos pocos años antes, y viendo que el cine quinqui ha dado buenos resultados a directores como José Antonio de la Loma o Carlos Saura, decide que su próxima película giraría en torno a las “hazañas” del delincuente juvenil.
Por otro lado, “Navajeros” sería la puesta de largo del que el esnobismo intelectual de hoy ha rebautizado como “El James Dean Español”, José Luis Manzano, joven barriobajero del barrio de la UVA en Vallecas, con el que iniciaría una relación laboral y personal que les haría a ambos descender a los infiernos por culpa de la heroína.
La versión oficial de la incursión de Manzano a la película, es que tras un  elaborado casting, este pasó las pruebas para el papel del Jaro, y salió airoso, pero según el libro “Lejos de aquí” de Eduardo Fuembuena —recomendadísimo libro autobiográfico que ahonda en la relación de De la Iglesia y Manzano, tras muchísimos años de investigación— De la Iglesia ya conocía a Manzano cuando le eligió como protagonista. Meses antes de la producción, Eloy de la Iglesia, homosexual reconocido en aquellos momentos, buscaba un chapero para satisfacer sus necesidades sexuales, y se fue a buscarlo a un lugar sito cerca de la puerta del Sol y en frente del mítico cine Carretas de Madrid; los billares Víctoria, dónde jóvenes de extrarradio y militares, ofrecían sus servicios sexuales a maricas de avanzada edad. De la Iglesia era un asiduo de ese lugar.
El jovencito de extrarradio que eligió, era José Luis Manzano.
Ya con la pre-producción iniciada, De la Iglesia no encontraba a un protagonista para su película, y tras barajar a unos cuantos, se acordó de aquél joven que se tiró una noche, y fue a buscarle para hacerle una prueba. Intimaron más allá de eso e, indefectiblemente, le concedió el papel protagonista de “Navajeros”. Asimismo, De la Iglesia se llevó a Manzano a vivir con él. Básicamente, se compró un muchachito.
Manzano no sabía apenas leer y escribir, así que se le pusieron una profesora particular para que le enseñara y así ir poder pasando el guión.
En el rodaje, pronto se desenvolvió con desparpajo y se hizo con la película fácilmente.
De entre un montón de jóvenes de la periferia, la producción contrató a uno muy salao, pequeño y mellado, que hablaba como un macarrilla madrileño —lo que era—; este era José Luis Fernandez “Pirri”, quién se convertiría en otro habitual de De la Iglesia.
La película se rodó sin mayores estridencias más allá de los celos de los que era víctima Eloy de la Iglesia, cuando Manzano interviene en las mismas escenas eróticas que De la Iglesia junto a Gonzalo Goicoechea, habían escrito para el muchacho. Isela Vega, actriz Mexicana que estaba en la película por ser esta un co-producción con México, es quién tiene las tórridas escenas con Manzano. La cosa estalló, cuando este tuvo una acusada erección durante una de estas escenas. Estalló De la Iglesia en celos y a partir de entonces filmaría las escenas de ellos dos por separado.
Por otro lado, al finalizar el rodaje, tocaba doblar la película como era habitual en el cine de aquella época. Por ser su primer papel, De la Iglesia contrató a un actor para que pusiera voz a Manzano, si bien es cierto, que por algún juego perverso, cuando Jaro está en el hospital quejandose de que lo han capado, ahí, José Luis Manzano si que está doblado por si mismo. Y aunque no se dobló a sí mismo en el resto de la película, si que dobló enteramente a otro personaje secundario, El Pastillas. Excentricidades de De La Iglesia. Pirri, por descontado, se dobló a sí mismo.
La película vista a día de hoy, es un clásico del subgénero, que lejos de ser una de las mejores muestras, si que es una de las más reconocibles. Tanto el cartel como el nombre de “El Jaro”, trascenderían más allá de lo cinematográfico y comercial. La película, a mi juicio, está entretenida, sin más.
Como se trataba de una co-producción con México, que por temas burocráticos se estilaban mucho en nuestro país en aquella época (films como “Casa de citas (Cara al sol que más calienta)”, “Mírame con ojos pornográficos”, etc…), se incorporaron al elenco nombres mexicanos, además del de la ya mencionada Isela Vega,  como los de la megaestrella Verónica Castro, que aquí en 1980 era una completa desconocida pero que en México era una garantía de comercialidad tras haber protagonizado la serie “Los ricos también lloran” a la que le faltarían seis años para que se emitiese aquí, o Jaime Garza en el papel de “El Butano”. En la parte Española, secundan a los delincuentes juveniles, nombres como los de Quique San Francisco, o José Sacristán, asiduo al cine de De la Iglesia por aquél entonces.
En México se estrenaría una versión de la película con los actores doblados por Mexicanos y con el metraje ligeramente alterado que llevaría por título “Dulces Navajas”.
Al mismo tiempo, aquí en Madrid, como los cines se llenaban de delincuentes que querían ver la película —Incluso en un cine de verano de Getafe, cuando en pantalla aparece la Guardia Civil persiguiendo a Jaro, los chavales destrozaron la pantalla en señal de protesta—, rápidamente los exhibidores la quitaron de cartel en los principales cines de la capital, por lo que, a sala llena, congregó hasta ese momento casi 900.000 espectadores, pero que pudieron ser muchos más. Vamos, un éxito de taquilla. Asimismo, luego se convertiría en un título de culto, que hizo una gran carrera en vídeoclubes, como la gran mayoría  de películas adscritas al “Cine Quinqui”.
La relación entre Manzano y De la Iglesia, continuaría después de esto, de manera bastante tortuosa, tanto cinematográfica como personalmente. De todo ello, lo mejor es que sepan a través del libro de Fuembuena del que antes les he hablado y con el que me he documentado yo para hacer esta reseña. Es una joya.

viernes, 29 de diciembre de 2017

KING KUNG FU

“King Kung Fu” es una chorrada mayúscula sobre un gorila que hace Kung Fu, que con una producción casi amateur en la que fueron invertidos 300.000 dólares, fueron necesarios casi 12 años para completarla. Su rodaje se inició en 1974, pero esta película no vio la luz hasta 1987. Una serie Z genuina, con unos artífices que creían estar haciendo una comedia absolutamente comercial que les abriría un camino hacia Hollywood.
En China, un maestro de kung fu tiene un mono amaestrado que habla y practica las artes marciales, además de ser un fanático de los sombreros. Como señal de respeto y buenas intenciones para con los USA, este, decide enviar de regalo al mono. Cuando este llega a los USA, sus receptores, con el fin de darse publicidad, dejaran al mono suelto habiéndolo bautizado previamente con el sobrenombre de King Kung Fu. Con él suelto, la policía, capitaneada por un doble de John Wayne intentará capturarle, mientras que un grupo de señoras mayores se manifiesta en la ciudad reivindicando que los animales deberían ir vestidos.
Un Slapstick sin demasiada gracia más allá de que el gorila protagonista es un señor disfrazado. Un par de escenas de lucha con el mono a cámara lenta, o cuando este se ríe de sus adversarios a mandíbula batiente, serían los momentos más graciosos de un film, que de puro bochornoso, no llegaría a entrar ni tan siquiera en la categoría de “mala pero buena”.
No obstante, y no sin razón, “King Kung Fu” sería considerada por muchos aficionados la peor película de la historia. Esto sería una etiqueta más que le cuelgan a tantas  y tantas películas de serie Z a la que  no hay que darle mayor importancia, salvo por un pequeño detalle, que es el que me ha llevado a localizar, y posteriormente, visionar tan magna obra del despropósito: el productor de la misma, Bob Walterscheid, productor que jamás volvió a producir nada más, se cogía unas rabietas de aúpa cuando escuchaba decir que su película era la peor de la historia. Llegó incluso a agredir a un periodista que lo sugirió.
Lance D. Hayes, director y actor de la película, tampoco volvió a dirigir nunca más tras “King Kung Fu”, por lo que las carreras de todos los artífices del film, se quedaron en meras anécdotas.
Obviamente, y como pasa con cualquier película rara, “King Kung Fu” tiene un fandom específico que le rinde culto, si bien, este destaca también por ser francamente minoritario, cosa que tampoco es de extrañar, a juzgar por la sosedad de la película. Tiene tan poca cosa, que es normal que sean solo cuatro (literalmente) los que le rinden pleitesía.
Al final, lo mejor de la película es que es una absoluta rareza con tan poca vida, tan prescindible, que hay que ser muy cinéfilo y escarbar en los confines de la morralla fílmica para dar con ella. El saber que existe, es suficiente premio. El saber sus circunstancias, lo mejor de todo; porque el ponerse a verla no es más que un suplicio que cualquier persona cabal, debería ahorrarse. Es como mirar la carta de ajuste.
En cuanto a su carrera comercial y aunque hace relativamente que salió en DVD, ni las ventas de este han sido muy boyantes, ni genera a día de hoy mucho interés, porque lo cierto es que Walterscheid, 40 años después de su producción, no ha recuperado el dinero invertido en ella y mantiene la teoría, de que “King Kung Fu” podría haber sido un éxito si tan solo hubiera tenido a una estrella en el reparto. Yo creo que ni por esas.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

LOS FOTOCROMOS DE "EDTV"

A finales de los años 90, pegó el pepinazo el estreno de Jim Carrey como actor cómico en "El show de Truman". Y en consecuencia de ese éxito, al año siguiente apareció un explotation que contaba prácticamente lo mismo. De una época en la que los exploits venían, asimismo, de la majors, no de exóticos países europeos o asiaticos.
La película era un rato mala, "EdTV".  He aquí sus fotocromos













lunes, 25 de diciembre de 2017

RED CHRISTMAS

Slasher” autraliano de corte navideño que tiene un ojo puesto en “Noche de paz, Noche de muerte”, si bien el director de la cinta, Craig Anderson, afirma sin ningún tipo de rubor que en realidad “Red Christmas” es una secuela no oficial del “Navidades negras” de Bob Clark, al tiempo que reconoce que esa película es una inspiración absoluta, además de ser su película navideña favorita.
Por otro lado es una película pro-abortista que se sirve de su propio descaro, al reconocerse como tal, para hacer un alegato. En el film, los pro-vida son poco más que fanáticos crueles capaces de hacerle la vida a una mujer que decide abortar.
Y a la vez, la película tiene la valentía de introducir en la trama a gente con síndrome de down; el chico bueno de la película lo tiene, pero el malvado asesino que destroza a sus víctimas a golpe de hacha —o de lo que se tercie— también lo tiene.
Cuenta la historia de una mujer que reúne a toda su familia en navidad. De pronto, irrumpe en su hogar un ser lleno de vendas, de habla atropellada, y vestido con capa y capucha. Creyendo que es un vagabundo lo deja pasar  a casa para darle algo de comer, y este le pide a la señora permiso para leer una carta. En ella acusa a esta mujer de haber tenido un aborto espontáneo hace 20 años. Resulta que, tuvo un primer hijo con síndrome de down. El segundo también lo tuvo, sin embargo esta aborta antes de que el niño nazca pues con un síndrome de down en la familia ya tiene bastante. La cosa está en que el feto logra sobrevivir convirtiéndose en una cosa viva sin piel y con síndrome de down, que va a aquella casa con el fin de reclamar el cariño de su famila. Como no lo recibe, y si en cambio hostilidad, los masacrará uno por uno.
La principal virtud de este “Slasher” a parte del rollo pro-abortista (que así es aunque en un principio pueda parecer que nos ofrece un mensaje contrario al aborto) radica en que, sin salirse ni un ápice del cliché, nos ofrece unos arquetipos muy diferentes a los que podamos ver en un “Slasher” estándar. El asesino se carga a su propia familia porque le abortaron por tener síndrome de down. A mí esto me parece una idea brutal. Por otro lado, y siendo muy deudora del cine de los años 70 sin caer en ningún momento en el irritante postmodernismo inherente a este tipo de películas, “Red Christmas” nos ofrece una gama de colores y luz de los más agradable, ocurriendo alguno de los asesinatos más brutales a plena luz del día, lo que le da un toquecito diferente al asunto.
Por otro lado, adolece de todo lo que suelen adolecer los “Slasher”; ritmo lento, rutina y exceso de diálogos para rellenar. Para acabar de joderlo, aunque los asesinatos son mas brutos que un arado, tan solo lo intuimos, ya que el director se cuida, no obstante, de ser lo menos gráfico posible a ese respecto.
Por otro lado, decir que es un producto para el total lucimiento de su protagonista (y participante en la producción) Dee Wallace, cuya presencia se antoja del todo entrañable. Interpreta, como no puede ser de otra manera, a la abnegada madre de familia que ha interpretado sierre, solo que esta vez  ha de lidiar con un asesino subnormal que, para más inri, es un cacho de carne que abortó 20 años atrás.
Simpática resulta su presencia en todo momento, además de resultar su papel de lo más sugestivo; una final girl de casi setenta años no se ve todos los días.
Si aguantamos un poco las partes aburridas de la cinta, que son unas cuantas, y apreciamos todo el colorido y la alegría que, paradójicamente, desprende en todo momento la película, la verdad es que podemos pasar un buen rato. Posee los suficientes elementos positivos como para que se justifique la hora y cuarto que pasaremos sentados ante el televisor. 
Se puede ver.
El director Craig Anderson, director y actor de comedia ganador de varios Emmy de la televisión australiana, debuta en el mundo del largo con esta película que, por otro lado, se ha llevado polémica y malas críticas a partes iguales.

domingo, 24 de diciembre de 2017

¡FELIZ NAVIDAD!


viernes, 22 de diciembre de 2017

LOS ARISTÓCRATAS (14): CHIQUITO DE LA CALZADA


El mes pasado nos abandonaba Don Gregorio Sánchez A.K.A. Chiquito de la Calzada.
Un señor que contaba chistes de una manera muy particular y que se convirtió en un fenómeno social que continúa más de 20 años después de su aparición.
Ángel Codón y yo le rendimos homenaje en "Los Aristócratas" en este programa especial de Navidad.
Al play!!