sábado, 27 de agosto de 2016

AL ACECHO (libro)

Ya he dicho unas cuantas veces que lo mío no es leer ficción. Solo rompo la norma en ocasiones especiales puesto que, generalmente, mi déficit de atención suele dificultármelo mucho. Claro, con semejante curriculum es lógico pensar que nunca antes había puesto los ojos sobre alguna de las obras de Jack Ketchum, reputado escritor especialmente conocido por sus duras aportaciones al género del horror. Muy al contrario, sí que había visto películas basadas en sus labores, ¿cómo cuales?, pues la odiosa "The Woman", la normalita "Red" y la olvidable "The girl next door". Digamos que ninguna me dejó precisamente con ganas de buscar libros de su autor. Salvo el de "Off season". ¿Motivo?, pues que desde hacía años retumbaban en mi cabestro un montón de palabras favorables al respecto, centradas siempre en su contenido ultra-violento, sangriento y pavoroso. Ya una vez hice un amago de ver si había edición patria, pero no localicé nada. El empuje definitivo vino recientemente, leyendo una entrevista con el malogrado Chas.Balun quién culpó al trabajo de Jack Ketchum, y especialmente a "Off season", de su súbito interés por escribir ficción. La calificó como ejemplo de lo que deberían ser todas las novelas de terror. Directa, cruda, sin florituras ni excusas. Ya no pude más, ¡tenía que saciar mi curiosidad!, así que volví a buscar y esta vez, ¡bingo!, di con ella, en castellano, bajo el título de "Al Acecho" (nada que ver con esto) y editada por "JP Libros" (evidente y lastimeramente nada que ver con el legendario "Video-club JP"!!!). Solo costaba diez euritos, así que dije "¡Trae pacá!". Y me llegó (¡que maravilloso servicio el de Amazon!) y leí.
"Al Acecho" narra las trifulcas de un grupo de amigos que se encuentran en una casita junto a la costa para pasar el finde, sin saber que en las grutas que hay al lado del mar vive una extensa familia de salvajes caníbales que planean atacarles esa noche para cazarlos y devorarlos. Por ahí rula un sheriff, típicamente gordo, que hará algo por ayudar, pero no mucho.
¿Suena verdad?. "Off Season" originalmente se publicó en 1980, tres años después del estreno de "Las colinas tienen ojos", con la que guarda inevitables parecidos. Y es que ambas se inspiraban en el caso escalofriantemente -y supuestamente- real de Sawney Beane, del que ya hemos hablado en otras ocasiones.
Cuando llegó a las librerías, se armó una buena por su "escandaloso" contenido. Imagino que en esos tiempos todavía no se aceptaba que un libro de terror lanzado y distribuido a "gran escala" pudiese reunir tantas atrocidades crudamente narradas. Y eso que antes había sido sutilmente censurado por sus editores, obligando al autor a poner un final feliz. Bien, la versión que yo he leído es una reedición publicada en 1992 que se vende como integra. Incluido su final trágico. Sin embargo, el contenido macabro hoy día se encuentra dentro de lo común y corriente. Nada que no hayamos leído y, sobre todo visto, cientos de veces. Así que por ahí me sentí defraudado.
Por lo demás, hombre, pues le cuesta arrancar un poco. Más de la mitad está centrado en contarnos rollos sobre sus protagonistas que, al menos a mí, no me interesan nada de nada. ¡¿Por qué las putas novelas siempre pierden tanto tiempo explicándonos esa clase de chorradas?!, ¿por rellenar?. Algún experto diría que es para humanizar a sus personajes y que el lector cree vínculos con ellos... pero a mí me aburre... tal vez he visto demasiados "slashers".
Superada esta parte, llega lo realmente interesante, que arranca con el ataque de los caníbales. Ahí sí, ahí Ketchum hace gala de una narrativa vigorosa y dinámica, llena de brío que, por unos momentos, incluso logró engancharme y hasta emocionarme. Pero solo es un rato. En general se mantiene el tono ya hasta el desenlace, pero se relaja levemente y no se anima hasta que uno de los protas entra en la cueva donde viven los salvajes y la emprende a disparos y hostias con todos ellos, lo que incluye niños con la cabeza pisoteada y otras delicias.
¿El veredicto?, pues hombre, no ha sido una agonía, está bien, se deja leer, lo que ocurre es que ni es tan fuerte y horrorífica como me esperaba ni ha despertado en mí un súbito interés por leer más libros del género. Y eso que quería recuperar lecturas de juventud que seguramente no supe apreciar debidamente entonces, como las de Richard Laymon o Shaun Hutson... pero me temo que tendrán que seguir esperando.
Curiosamente "Al Acecho" se cierra con un relato hasta entonces inédito, "Hija del invierno", y que salvo por su anodino desenlace creo que me gustó más que la novela entera que le precede. Incluso daba un poco de miedo. No mucho. Y es que, estamos con lo de siempre, al final las cosas cortitas son como más agradecidas porque van directas al grano... salvo los cortometrajes, claro, que a esos los detesto. Sí, yo.
Lo que desconocía era que el libro había sido finalmente llevado al cine el año 2009 por Andrew Van Den Houten, quien previamente dirigió "Headspace: El rostro del mal" (creo que llegué a verla pero no recuerdo nada de ella, salvo que su carátula aparecía en un video-diario del señor Don George Kuchar, cuya cinefagia era de lo más amplia y variada) y que, muy coherentemente, ha producido casi todas las adaptaciones de Ketchum arriba mentadas, la peor de las cuales, "The Woman", vendría a ser la secuela o el "spin off" de, justamente, "Al Acecho".  Su adaptación, titulada "Offspring", lleva el sello de "Ghost House Pictures", compañía especializada en terrores fundada por Sam Raimi. Cuando se ponen chulos por vender contenidos más extremos, se mutan en "Ghost House Underground", que es la absurda etiqueta que luce el film de Den Houten, lo que significa que podría ser interesante echarle un ojal. Habrá que buscarla y reseñarla ahora que aún tengo fresca la novela. Así podré decir aquello de "No está mal, pero el libro es mejor".... o tal vez no.

viernes, 26 de agosto de 2016

PIG

De la década pasada  data este “Pig” que se adscribe a esa corriente del cine independiente deudora del “Torture Porn” y que tiene, como única pretensión, el provocar al espectador, pero dotado todo de un halo realista -en parte gracias a la pátina de realidad que ofrecen  el vídeo- con el fin de conseguir mal rollo en el espectador, a base de mostrar todo lo que no se debe hacer a una persona, preferiblemente del sexo femenino.
Quizás es que uno ya está curtido y se insensibiliza ante todo lo que ve en una pantalla sabiendo que es ficción, pero si es cierto que otras películas en la misma línea, como la recientemente editada por “Vial of Delicatessens”, “The Bunny Game”, quizás  mejor rodada, técnicamente menos cutre, lo único que consiguen es mi es una sensación de pasividad pasmosa. No me provocan nada. Así bien, si digo que “The Bunny Game” me pareció hasta entretenida, si que he de decir que en realidad este subgénero es una absoluta mierda, no es cine, más bien defeca en el cine, es como el “Ultra Gore” Alemán, pero con menos talento aún, ya que si el subgénero germano procura al menos cierto estatus a la hora de mostrarnos el gore, esta corriente americana se lo ahorra, con lo que al final, lo que estamos viendo son vídeos semicaseros con muy mala baba.
Pero el público ya no pica, me parece a mí.
El caso de este “Pig” fue sonado.
La película muestra, básicamente, como un redneck tortura, golpea, folla, mata a una serie de personas que tiene secuestradas por ahí, por los alrededores de su autocaravana. La marcada de paquete está en que la película cuenta con un plano secuencia de 70 minutos. El fallo es que el espectador nota en todo momento los trucos que usa para meter el corte, y la realidad es que es una película malísima y Adam Mason, su director, tan inútil, que consigue que una cosa que en un principio ha de provocarnos arcadas por lo que vemos, nos cause una partida de culo monumental. Toda ella, todos los métodos que usa el Psycho Killer que la protagoniza, son verdaderamente ridículos. El momento de mayor hilaridad llega cuando después de ver como aniquila a una muchacha, como se bebe su sangre, como le saca las visceras y se las obliga a comer a otra muchacha que tiene por ahí, sube hasta una especia de jaula que tiene un poco más arriba del lugar dónde opera, y vemos a una chica, que hace como de retrasada mental que es tan mala actriz, que no podemos más que descojonarnos. Máxime, cuando haciendo ver que está embarazada lleva puesto un enorme cojín, que se mueve constantemente, ya que la retrasada va de arriba abajo jugueteando con la sangre y víctimas que su compañero redneck va dejando a su paso.
Para colmo de males, al final de la película, en un alarde de querer ser original, el director nos prepara un final sorpresa increíblemente estúpido. En definitiva, que esta pedazo de mierda está más cercana a aquella basura titulada “La Matanza Caníbal de los Garrulos Lisergicos” que a cualquier cosa malrollera existente. Verdaderamente es espantosa.
En su momento, con una campaña de marketing idiota que consistía en que incluso el propio director despreciara su película soltando a la prensa perlas tales como No qusiera que mi familia y amigos la vieran y, honestamente, me importaría una puta mierda si no la viera nadie” o “Es una película asquerosa, construida a base de máximo desprecio”, causaron el efecto contrario y consiguió que nadie quisiera distribuir esta puta mierda. Entonces, como honestamente, al director le importaba una mierda que no la viera nadie (puto falso e hipócrita de mierda…), ante la imposibilidad de poder darle una vida comercial a la película, decidió colgarla en internet de forma gratuita para que todo el mundo se la pudiera bajar. Menudo subnormal el Adam Mason este.
El director, responsable también de otra mierdecilla titulada “Broken”, sigue erre que erre a lo suyo, mientras escribe guiones para películas de Al Pacino como la reciente “Misconduct” aún inédita.

miércoles, 24 de agosto de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "PESADILLA EN ELM STREET 3: LOS GUERREROS DEL SUEÑO"

Considerada una de las mejores entregas de la saga Elm Street, a mí sin embargo tanto artificio y tanta tontería me carga un poco. Claro que yo soy fan de la segunda, "Pesadilla en Elm Street 2: La Venganza de Freddy", que es la favorita del colectivo homosexual y la más repudiada por el fandom.
Como fuere, aquí Freddy ya toma conciencia de que más que un personaje de cine de terror, es un caricato.
Aquí sus fotocromos













martes, 23 de agosto de 2016

AVT PODCAST (64), ESPECIAL: ¿WHERE IS ARATZ JUANES?

¿Pero qué demonios pasa aquí?, ¿es que Aratz Juanes se ha hecho un cambio de sexo y ahora es una rubia tremenda de pantagruélicas ubres, de esas que dicen devórame?.... no, la realidad es que el pequeño Vasco anda de vacas perdido por ahí, y sus grandotes compañeros se montan un programa a solas, sin el que hace tres.
Primero hablan de sus rollos habituales: follar, el tiempo, follar, el maldito trabajo, follar y otras monsergas. Luego, cuando se cansan de divagar, se centran en algunas noticias curiosas. Seguidamente estrenan una nueva sección de esas que igual no repiten nunca más, o sí, llamada "Ponga un blu-gay en su vida" en la que, evidentemente, se dedican a desgranar los contenidos de sendos blu-ray, en este caso los afortunados son "Just Desserts: The making of Creepshow" y "La tienda de los horrores".
Soltada la tralla, arranca el peliculismo de toda la vida con "Sex Drive", "El bosque de los suicidios", "The adventures of Lucky Pierre", -aquí hay un pequeño parón para hablar del trauma de tener sobrepeso-,"Los tres chiflados" y para cerrar "Horror en el hospital", lo que da pié a que los muchachos den un leve repaso a la vida y milagros de su fascinante director, Antony Balch.
Es largo, es lustroso, es sabroso y es gozoso. Es "AVT Podcast", hija de puta.




lunes, 22 de agosto de 2016

CAZAFANTASMAS (2016)

Que peliagudo es el tema este de los nuevos “Cazafantasmas”. Y es que como todo “Reboot”, este tiene el lastre de ser un “Reboot”, y por lo tanto, un producto expuesto a juicios, críticas y valoraciones incluso antes de ser estrenado, porque el fandom en general, esos apasionados fans, en realidad son hordas de idiotas.
Y a eso hay que añadirle el polémico hecho de que cambien el sexo de sus protagonistas.
Yo esto lo veo hasta normal. Puesto que la posibilidad de hacer una secuela quedó del todo descartada tras la muerte de Harold Ramis, la opción natural del proyecto era que la protagonizaran nuevos actores cómicos. Y puestos a reiniciar una franquicia, en los USA es cierto que esta nueva hornada de actrices cómicas está reventando por igual las taquillas y los Shares, por lo que es absolutamente normal que  esta nueva versión sea un vehículo para el lucimiento de  la Wiig, la McCarthy y la McKinnon de turno, que son el relevo generacional de la gran comedia USA. Al público Americano les encanta estas mujeres, y en particular Melissa McCarthy con la que se vuelven locos. Yo sin embargo, no le veo la gracia a esta señora.
Una vez superados nuestros machismos y misoginias, queda lo que es la película.
El director Paul Feig, no es el adecuado para una película de estas envergaduras. Ni siquiera es un buen director, sus películas son todas flojas, pero es, por decirlo de algún modo, el director oficial de películas al servicio de estas nuevas señoras surgidas del “Saturday Night Live” y que “La boda de mi mejor amiga”, se convirtió en poco menos que un fenómeno social. “Espías”, dónde la McCarthy compartía protagonismo con Jason Statham y Jude Law era una absoluta infamia, pero funcionó bien en los USA, así que, también es normal que Feig dirija esta nueva versión de “Cazafantasmas”. Pero la película se le queda grande.
Vamos a partir de la base de que se trata de una película dinámica, entretenida y visible, muy del montón, para ver y olvidar, pero que no nos aburre.
A partir de ahí, decir que el principal problema de “Cazafantasmas” es que busca a toda costa la complicidad del espectador a base de guiños a la película original de 1984. Lo busca tanto, que en su afán de ofrecernos un ejercicio de nostalgia retrospectiva, se olvida de que tiene ahí a tres actrices de comedia pidiendo a gritos mostrar su arsenal cómico. Pero no, la película parece más centrada en mostrarnos el tema original de Ray Parker Jr. en momentos puntuales, en tratar de  imitar la escala argumental de la original y el adecuar el momento en el que aparecerán los cameos de los integrantes del “Cazafantasmas” de 1984, convirtiéndose la película en una excusa para enseñarnos a Bill Murray, DanAykroyd, Sigourney Weaver, Annie Potts, Ernie Hudson, y hasta Harold Ramis, que aparece en forma de busto de bronce. El espectador ve la película, y se pregunta en que momento aparecerá uno u otro, importándole todo lo demás un bledo.
Por no faltar en la cinta, no faltan ni tan siquiera “Moquete” o el muñequito de los Marsh Mallows.
Por otro lado, un pequeño acierto es que el look de esta película está ligeramente inspirado en el de la serie de animación “The Real Ghostbusters”, llegando  el personaje de Kate McKinnon a ser una burda copia del Egon Splengler animado, si bien, el fantasma malísimo del final de la película, y al igual que en los créditos de la serie animada, es el propio fantasmita del logotipo que se hace gigante, hechos estos, que no dejan de ser curiosos, y que resultan hasta divertidos.
Sin embargo, el principal problema de la película, Retro-nostalgias aparte, es que le falta chicha. Efectos especiales aparte, y como se nota tanto que es una película rodada en su mayoría en decorados, cuando no hay en pantalla un despliege de C.G.I  abrumador,  parece como si estuviéramos viendo una sitcom americana de los noventa, a la que se le echan en falta las risas enlatadas. Todo muy pobre, muy televisivo.
Mención aparte merece Chris Hemsworth, que repite en un papel de comedia tras la infame “Vacaciones”, le da una vuelta al estereotipo de “Rubia tonta” para pasar a ser el rubio tonto. Intención esta del todo estúpida y muy de “Película para chicas”. “Cazafantasmas” desde el momento que anunció su reparto femenino, presumía de no ser una “Película para chicas”. Bien, pues si lo es. Sin embargo, Chris Hemsworth está tan bien en la película, tan divertido, que al final se prodiga como el gran acierto, y el que se lleva la mejor parte cómica.
Otra cosa sería Kristen Wiig: ella, como siempre, está estupenda. La única razón real para ver cualquier película en la que aparezca. La adoro.
En definitiva; se puede ver, que es tan buena como cualquier comedia para el lucimiento de cualquiera de sus actrices, aunque para ser un “Cazafantasmas” al uso es bastante floja. En cualquier caso, verla no le va a cambiar la vida. Tampoco le apetecerá pegarse un tiro.

domingo, 21 de agosto de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "CAVERNAS FANTASMAS"

Este domingo toca enrollarse poco. Ya saben, es Agosto, hace calor y da pereza todo, hasta masturbarse. Así que a la hora de seleccionar los fotocromos me busco unos de una peli sobre la que ya haya hablado largo y tendido en su respectiva reseña, que es el caso de esta "Cavernas Fantasmas", un simpático y curioso producto que comparte esos mismos atributos con sus fotocromos, y si no me creen, ilústrense con el hermoso material que sigue a estos vocablos....











viernes, 19 de agosto de 2016

PAPÁ CADILLAC

Estamos ante la película más representativa del mini-fenómeno que en su momento llamaron “Los Coreys”, que no es otra cosa que el tandem actoral –y adolescente- que foraban los malogrados (uno más que otro) Corey Haim y Corey Feldman.
Tras  pasarse buena parte de los ochenta apareciendo en casi todas las películas míticas que os podáis imaginar, un buen día, Joel Schumacher decide juntar, ya a finales de los ochenta, a los dos ídolos adolescentes para que protagonicen dos de los papeles más destacados de la sobrevalorada “Jóvenes Ocultos”. La película resulta ser un éxito y los dos adolescentes resultan formar una pareja de lo más salá. Hay química entre ambos y la idiosincrasia de Hollywood pone sus ojos en ambos actores.
Entonces alguien decide ponerlos de nuevo juntos en una película, esta que nos ocupa, “Papá Cadillac” (“License to drive” en su versión original, que manda cojones la traducción), una pequeña producción una película independiente y de bajo presupuesto en la que el principal reclamo es la unión de los dos actores. La película, que se rueda en poco menos de dos meses, sale bien, la Fox decide distribuirla y se convierte en un éxito que recauda 20 millones de dólares. En nuestro país, sin embargo, pasa bastante inadvertida llevando a los cines a poco más de 137.000 espectadores, eso si, funcionando como un tiro, sobretodo, en los vídeoclubes y en sus pases por las televisiones privadas. Pero “Los Coreys” no se convierten aquí en el fenómeno social que se convirtieron allí.
Más protagonizada por Haim que por Feldman, cuyo rol es secundario, la película cuenta los avatares de un adolescente que suspende el examen para sacarse el carné de conducir, y engañando a todos, saca sin permiso el Cadillac de su abuelo –no de su padre como reza el estúpido título español- con el fin de sacar a pasear a la chica de sus sueños. El enredo en el que se mete esa noche con el cochecito, componen el núcleo de la película.
Una genuina “Teen Movie”, que pese a lo desfasado de los vestuarios y algunas de las actitudes de los protagonistas, resiste sorprendentemente bien el paso del tiempo, y debido a una dirección más que solvente de la mano de  Grez Beeman que luego desarrollaría su carrera mayormente en el ámbito televisivo, se consigue una funcionalidad a prueba de bombas. Está entretenida la jodía película, además de bien resuelta. No es un festival de carcajadas, al menos voluntarias, pero empieza y pasa volando.
“Jóvenes Ocultos” y “Papá Cadillac” convirtieron a Corey Haim y Corey Feldman en Súper estrellas, sin embargo, la tercera en discordia, una jovencita y pizpireta Heather Graham es la que salió airosa de aquella producción y sigue a día de hoy haciendo películas de primer fila, porque la historia de “Los Coreys” ya la conocen. Después de esta rodaron la película “Una chica de ensueño” que en los USA ya no funcionó igual –aquí llegó directa a vídeo- y la pareja de adolescentes cayó en una espiral de drogas y violencia de la cual jamas salieron, palmando Corey Haim en 2010 a causa de una sobredosis de Speedball –creo- y quedándole a Corey Feldman tres telediarios por lo mismo.
Sus juergas y excesos con las drogas, unidos al fracaso de “Una Chica de Ensueño”, propició que ambos actores siguieran haciendo películas juntos durante los noventa, pero ya dejando a un lado las producciones de primer orden y pasando a protagonizar toda índole de telefilmes y películas directas a vídeo.
A fináles de la década de 2000 se rodó, también para el mercado del vídeo, una secuela tardía, “Jóvenes Ocultos 2” y ahí estaban ambos por última vez. Además, en sus películas anteriores a esta, ya eran puras parodias de si mismos. Y ellos lo sabían.
Lo más triste de todo es que en su vejez y decadencia, en 2010 tenían ambos previsto volver a “Papá Cadillac”, con sus personajes ya adultos, y cerrando una trilogía con las hipotéticas “License to fly” y “License to dive”. Pero, antes de que estas ideas llegaran a desarrollarse, murió Corey Haim. Pero así andaban las cosas, queriendo retomar sus papeles de cuando tenían 16 años con los 50 casi cumplidos.
No obstante, Feldman continúa por ahí rodando sus mierdas y acudiendo allá dónde le llamen, con una carrera actoral de lo más variopinta.

miércoles, 17 de agosto de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "LA NOVIA DE CHUCKY"

"Muñeco Diabólico 3", tan polémica como fue en su momento a raíz de un niño que se suicidó tras ver la película o algo por el estilo, no llegó a estrenarse en cines en nuestro país, ya que más o menos los resultados en taquilla de las anteriores entregas de la serie habían sido discretos, si bien, en alquiler habían funcionado de perlas las dos. Por eso se lanzó directamente en vídeo y en consecuencia no tenemos los fotocromos españoles de esa película.
Años más tarde, y cuando la serie estaba muerta, enterrada y olvidada, de repente, se hace una nueva película de la era "Post-Scream" dirigida por el oriental Ronny Yu y que nos presentaba a un nuevo Chucky, o más bien dicho, a la parodia de lo que este había sido, que con sus dosis de humor y gore, revitalizó la franquicia, haciendo de esta película, al menos en nuestro país, la entrega más taquillera de la saga. Además venía con novia, una novia con las formas y voz de Jennifer Tilly: "La Novia de Chucky".
Nunca el humor le había venido tan bien a un personaje de terror. Y eso que estoy totalmente en contra de esto (salvo en los casos de Chucky y Leprechaun).
Le siguieron "La Semilla de Chucky", algo más forzada y que se estrelló en la taquilla, que además se estrenó en una época en la que también es fácil que ya no se hicieran fotocromos de las pelis -y si se hicieron yo no los tengo-, y "La maldición de Chucky" que se concibió directamente para ser explotada en DVD. Vamos, el mismo camino que la trilogía original, más o menos.
Disfruten de los fotocromos de "La novia de Chucky".










lunes, 15 de agosto de 2016

PUERTORICAN HALLOWEEN

Es curioso como perteneciendo a los Estados Unidos, Puerto Rico tiene una cinematografía que al igual que sus prima-hermanas, Dominicana o Peruana, emerge a lo bestia con la implantación del vídeo. Digamos que la producción de estos países, antes de la era del vídeo era verdaderamente minoritaria, pero no se entiende, lo del cine de Puerto Rico, siendo un país tan influenciado por la cultura yankie. Como fuere, ahora ruedan como churros, y al igual que pasa en Republica Dominicana, el género predilecto de la colonia estadounidense, es la comedia. De hecho, ambos estilos de comedia son, prácticamente, clones. No hay diferencia entre una comedia Dominicana o una comedia Portorriqueña. Mismos chascarrillos, mismo humor basado en la palabra y en la velocidad con que se esputa esta, y la ingenuidad y la corrección política a borbotones a lo largo de sus frames.
“Puertorican Halloween” es el capricho megalómano de un niño prodigio, el reggetonero  Xavi “The Destroyer”, quien sacó su primer disco a los 9 años, siendo la sensación del estilo musical en el país. Y ahora  a sus 17 años,  con algo de capital en su bolsillo porque es mega famoso, y tras su experiencia como actor en alguna que otra película,  no se le ocurre otra cosa que producir una, ahí con dos cojones y un palito. Pero, con fama de inteligente en Puerto Rico, no se produce una película para su propio lucimiento. Aparece en la misma pero en un rol secundario, pero lo que produce es una comedia con toques fantásticos para lucimiento de uno de los cómicos más populares de Puerto Rico, Miguel “Cheche” Mercado, una especie de Kenan Thompson a la Portorriqueña, sobre el que recaerá el peso de la película. No es tonto el niño, produce una película que le proporcionará dinero en lugar de una película para alimentar su ego.
Entonces “Puertorican Halloween” cuenta la historia de cuatro hermanos, tres de ellos obesos, que como son unos perdedores no saben que hacer la noche de Halloween. Uno de ellos, entra en el autoservicio a comprar lotería, y comprueba que su boleto ha sido ganador. Lo grita a los cuatro vientos, así que una jamona que está allí, al escucharlo, sale fuera del lugar para abordar al nuevo millonario en cuanto salga del establecimiento y así, seducirlo. Lo que ella no sabe es que lo que le ha tocado al muchacho son 5 pesos. Vamos, lo que jugaba, para que me entiendan. Consigue enamorar a nuestro protagonista, y con el afán de sacarle las perras, la zorrilla le invita a una fiesta de Halloween  en una discoteca con sus amigas, por lo que nuestro prota llevará a sus hermanos y a otros dos losers.  Durante el trasiego desde la invitación  hasta la fiesta en la discoteca, a nuestros hombres les pasará de todo relacionado con ovnis, fantasmas y Chupacabras en una noche de Halloween por las isla de Puerto Rico.
No se puede tachar a ninguna película de estas cinematografías exóticas de malas, máxime cuando ruedan de manera tan precaria; esto es, cámara de vídeo y escenarios naturales. Y nada más. La película resulta ser un ir y venir de los personajes, gritando y hablando mucho y no pasando realmente nada interesante en la película durante la hora y media que dura… pero el público latino se lo pasa teta con estas cosas. Y yo también, vaya.
El caso es, que por mucho dinero que se haya metido a la producción –que no será tanto al fin y al cabo- por muchos espectadores que hayan ido a verla a los cines, el resultado es de absoluta película amateur, con sus desenfoques, su sonido pésimo en el que con cada corte cambia el ruido de fondo (la calle en Puerto Rico es muy ruidosa), oyéndose en un plano grillos, y al siguiente corte motores de coches, para luego volver a los grillos. Un montaje básico en el que no hay raccord porque casi todo se resuelve en planos fijos, y en definitiva, una película que en un momento dado, ustedes o yo, podíamos hacer en una tarde tonta. Lo bueno es que ellos las hacen para estrenarlas en cines.

domingo, 14 de agosto de 2016

LOS FOTOCROMOS (Y EL POSTER) DE "LA HIENA DEL HAREN"

Hace un tiempo andaba devorando una grasienta hamburguesa en un "fast food" de conocido nombre real, cuando entre la clientela divisé a una personalidad del "fandom" que detesto. Después de maldecir los mil demonios, me fijé en que el bandarra lucía orgulloso una camiseta de "Ilsa, la loba de la SS". No pude más que sentir lástima. Lástima por ver un icono tan característico del cine "exploitation" más crudo y desalmado estampado en el vestuario de ese individuo tan poco saludable y, a la larga, tan poco respetuoso con aquellos "temas minoritarios" por los que, se supone, compartíamos interés (¡ouch, duele!).
Y es que "Ilsa, la loba de la SS" es un clásico en lo suyo, el más famoso exponente de "nazixploitation", protagonizado por una jamelga cuyos enormes senos han pasado a la historia, tanto como al personaje al que dio vida, Dyanne Thorne. El éxito de la peli generó dos secuelas, varias imitaciones (la más famosa, en algunas partes del mundo considerada parte “legal” de la franquicia por contar con la misma Thorne en el reparto, parida por Jess Franco) y un especie de extraño crossover del que poco se sabe. De todo ello pueden leer, muy superficialmente -admito-, en ESTE articulillo que escribí hace unos años para el blog de un caballero que tenía el proyecto de resucitar a "Ilsa". Cosa que no consiguió.
Supe de la existencia de "Ilsa, la loba de la SS" siendo muy jovencillo gracias a la revista "Fangoria" en su edición yanki. Concretamente por un artículo dedicado al tipo que se encargó de los efectos de maquillaje, Joe Blasco. Quedé fascinado con esas imágenes crudas de heridas supurantes y rostros deformados, y me marqué como meta localizar la peli de marras algún día, si es que existía en España. Y ya lo creo que existía. Lo localicé oculta en los estantes de un video-club, formato vhs, la llevé a casa, la vi, seguramente me pajeé con la Thorne y
probablemente me aburrió, pero ya sabéis cómo eran las cosas entonces, costaba tanto localizar estas "cult movies" que cuando las consumías, las disfrutabas solo por el esfuerzo invertido.
De las secuelas, poco puedo decir. Creo que he visto ambas... pero la verdad, recuerdo muy poco. Y de la que recuerdo menos es, justamente, la que protagoniza los fotocromos de hoy, "La hiena del harén". Pero vamos, que no tiene mayor complicación: ¿Es una peli de "Ilsa", no?, pues ya sabéis lo que toca: tetas, sexo, torturas y cutrismo, cosas estas que cantan como una almeja en el material que sigue. Supongo que no completo, pero suficiente.
El póster que las acompaña viene de otra fuente. Lo conseguí años antes, pero no recuerdo ni dónde, ni cómo. En fin, cosas de la edad.










viernes, 12 de agosto de 2016

EL UMBRAL DEL JUEGO

Si la memoria no me falla, “El Umbral del juego” apareció en las estanterías de los vídeoclubes, algo tarde, después de la “Golden Era”, diría que en los noventa, a principios, aprovechando el tirón que ya tenía Tom Hanks que para entonces era una megaestrella. Sin duda, el reclamo perfecto para que esta película se alquilara como churros. No se si así sería, pero la verdad, es que por aquél entonces, y aún siendo yo fan de Tom Hanks que en esa época lo era, no piqué. La película tenía un aspecto espantoso y además, en la parte trasera de la carátula, aparecian fotos pertenecientes a “Esta casa es una ruina”, así que, como un ya se las sabía todas, supuse que se trataba de una de esas películas en las que utilizando a Hanks de reclamo, este aparecería unos minutos y listo.
No fue hasta un pase televisivo que comprobé que en esa peli, Tom Hanks, era el principal protagonista. Se trataba de un telefilm del año 82, en el que Tom Hanks debutaba como protagonista, y que en el fondo le sirvió para después pegar el pelotazo que pegó. Sin embargo la película era especialmente espantosa, insoportable, o al menos ese era el recuerdo que tenía yo de dicha peli.
Con los años que han pasado decido revisarla y, madre del amor hermoso; es tan insoportable como lo era en su momento. Además me acordaba de todo, la mantenía fresca en la memoria.
Cuenta la historia de un  joven que, habiendo tenido problemas con los juegos del rol, cambia de escuela, con la mala suerte de que allí hay tres compañeros que son roleros y le convencen de volver a jugar. Este, lógicamente, vuelve a las andadas y juega. Cuando están hasta los huevos de jugar en la mesa, deciden trasladar el juego a un ambiente real, por lo que se van a jugar a unas cavernas. Allí el cerebro de nuestro protagonista peta, y en consecuencia,  confundirá ficción con realidad como ya lo confundió en el pasado.
Desaparece durante días y sus compañeros salen en su búsqueda. El desenlace es de lo más moralista y desesperanzador.
En serio, el visionado resulta hasta agónico.
“El Umbral del juego” está basado en una novela de corte sensacionalista  titulada “Mazes & Monsters” de Rona Jaffe que se había confeccionado según los recortes de prensa que seguían el caso de un joven que había cometido varios intentos de suicido hasta que lo consiguió, y que además, en sus ratos libres, solía jugar al rol. Por los lugares donde intentaba suicidarse, la novela asegura que el motivo de su comportamiento suicida, era culpa de los juegos de rol.
Curiosamente, asociaciones de jugadores de rol americanas,  están en contra absolutamente tanto del mensaje de la novela como del  de la película, alegando que el rol es totalmente inofensivo y que si algún jugador se suicida en una partida, no es porque el juego sea pernicioso para las mentes, sino que el jugador en cuestión está chalado y por eso se suicida.
Y con los años, no han parado de haber casos y más casos escabrosos en torno a los juegos de rol. Incluso en nuestro país ¿Se acuerdan del chaval que se llevó por delante a un barrendero y a sus padres con una catana? Obviamente son sus mentes desquiciadas las que les hace confundir realidad con ficción y no un inofensivo juego de rol, pero también es cierto que a todos los locos desquiciados les da por jugar  a estos juegos. Yo creo que no hay que culpar al juego, que en todo caso habría que culpar a la falta de sexo –ya se sabe el mito en torno a eso en los juegos de rol-  que impera en esos ambientes, y a la falta de atenciones psiquiatritas, que hay mucho loco suelto por ahí.
Como fuere, la película, además de amarillista es un bodrio que hay que verlo para creerlo. Tan plana y lineal que se hace eterna. Es tan mala como la más chunga peli de Serie Z de los setenta que puedan recordar, amén de tener un look pota asquerosa –creo adivinar que está rodada en 16mm.- que si en otro tipo de productos queda bien, en este tira para atrás.
Eso si, al loro con el monstruo, híbrido entre humano y Dragón, que cree ver el personaje de Hanks en las cavernas. Es el único monstruo que sale. Un puto señor disfrazado, vaya.
Junto a Tom Hanks tenemos a Chris Makepeace, el niño inadaptado de “Los Incorregibles Albóndigas”, que aquí ya más mayorcito, inicia la decadencia de su carrera.
En cuanto a la dirección, esta corre a cargo de Steven Hilliard Stern, que dirigió en vida tropeciento telefilmes.

miércoles, 10 de agosto de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "MUÑECO DIABÓLICO 2"

A pesar del éxito del primer "Muñeco Diabólico", MGM y United Artist pusieron los derechos de la franquicia en venta, pero al no querer adquirirlos ningún estudio, Así pues, y teniendo en cuenta el potente material del que era propietario el productor David Kirschner, decidió producir la película por su cuenta, sin que ningún estudio pusiera sus zarpas en el producto y, eso si, distribuirla en el mundo entero con Universal. Y fue lo mejor que pudo hacer el caballero.
También tuvo la brillante idea de incorporar humor a la franquicia, así como más protagonismo por parte de Chucky y más elementos gore que en su antecesora. Particularmente, siendo enemigo como soy del humor en ecine de terror, creo que en el caso de Chucky, no solo el humor le viene muy bien, sino que además es uno de los alicientes de esta maravillosa Saga.
A destacar de esta segunda entrega el espectacular desenlace en la fábrica de juguetes. Una muy digna secuela.
Dirigida por John Lafia, co-guionista, junto con Don Mancini, de la original.
Aquí les dejo con los vibrantes fotocromos.