viernes, 1 de julio de 2016

DOS PILLOS Y PICO

Película de la factoría Iquino, es decir "Ifisa", que en plena explosión del cine “S”, hace un alto en el camino para ofrecernos una comedia blanca, blanquísima, casi infantil, pero que marca una diferencia con el resto de comedias de aquella época, por el alto nivel de absurdez, por el sello casi autoral que deja Iquino, y porque seguramente haya sido realizada con menos dinero que el resto de producciones de comedia de aquél lejano 1981.
Por otro lado, si las comedietas de corte erótico clasificadas “S” eran un coñazo de padre y muy señor mío, esta sin embargo, con lo tontorrona que es, resulta harto entretenido y se ve en un suspiro, poseedora, con sus poquitos medios, de un ritmo dinámico y firme.
Víctor es un vago de padre y muy señor mío que no quiere dar palo al agua. Su novia le dice que si lo que quiere es hacerse rico, lo mejor que puede hacer es irse a pedir limosna, y eso hace, lo que les permite cada día comer ostras y gambas. Un buen día llega un granujilla, un huérfano con el que se asocia y el negocio parece prosperar con un niño en la mendicidad, hasta tal punto que el paso siguiente a pedir en la calle es convertirse en una estrella de cine. Ahí comenzarán los problemas ya que tanto besuqueo con su partenaire femenina, provocará los celos de su novia.
Sin mucha más historia, y sin estridencias, el trío protagonista lo forman Paco Morán, Mary Francis y Jorge Sanz –mucho mejor actor de niño que de adulto-, secundados por Fernando Guillén y Linda Lay, que luce unos rizos a la permanente que, paradójicamente, vestida hasta el cuello con jersey de cuello vuelto, luce infinitamente más atractiva que en películas en las que la ropa que había estaba en el suelo. Esta sería su última película.
El caso es que el elenco está en estado de gracia y curiosamente, siendo esta una peliculita, la verdad es que Mary Francis –hoy Paca Gabaldon- está más comedida y creíble que cuando ha interpretado papeles en películas más importantes o más serias, lo cual no deja de parecerme curioso.
La película funciona, sin más, si bien tampoco resulta trascendente por ningún lado.
La gracia está en que “Ifisa”, la factoría de Ignaci F. Iquino, hacía unas películas de dudosa calidad, si bien algunas a día de hoy resultan piezas de culto, que sin embargo le permitían vivir más que bien pues facturaban el dinero suficiente para ganar bien ganado y financiar las siguientes. Y como funcionaban en taquilla, los críticos las ponían a caer de un burro. Algunos, llegaron incluso a insultarle. Y ahí viene la gracia de esta película que con dos cojones, utiliza los títulos de crédito más horrorosos de la historia del cine, únicamente para  mofarse de los críticos y lanzarles su particular puyita. Así, respetando a los actores y  mostrando sus nombres, en el apartado técnico rezan las siguientes leyendas que paso a transcribir: “Los exteriores fueron rodados en Barcelona porque es la ciudad de España donde más se habla Andaluz”, “Guion, fotografía y dirección (¿). El guion no existe. La fotografía, tan oscura, que no se ven las caras de la gente. Y la dirección, también de Ignacio “Farrés” Iquino naturalmente, desigual y anodina…¡De pueblo!” y seguidamente, aparece  el logotipo de “Ifisa” acompañado por la frase: “Cerca de 200 películas ¿Cuándo aprenderán a hacer cine?”. Pues tiene su gracia todo el asunto.
Están simpáticos los créditos y por un lado nos muestran a un Iquino con un gran ego, de vuelta de todo, al que se la suda la opinión que de él pudiera tener la crítica. Sin embargo, me jugaría el cuello a que, como a todo autor, a él le hubiera gustado no tener que ser tan ingenioso en los créditos de ninguna película.
Pues eso, simpática. Y tras muchos años desaparecida e inencontrable, por fin alguien la pone a nuestra disposición en la red.

miércoles, 29 de junio de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "ESPÍAS COMO NOSOTROS"

Me encantan los fotocromos de películas a los que ya hemos hecho reseña, ya sea escrita o hablada, como es el caso de esta, porque así lo único que tengo que hacer es ponerles un enlace a la misma y dar paso a los fotocromos.
¡Hale!














martes, 28 de junio de 2016

ASH VS. EVIL DEAD

Hasta hace bien poco me definía como enemigo jurado de las series de televisión modernas. Encontraba mazo de irritante esa tendencia a considerarlas como lo más mejor. Producto cajatontero nuevo que se lanzaba, producto que era la repolla en vinagre. Tampoco me sentaba nada bien que la peña me diera la paliza con “Mira esta serie, mira esta otra, de verdad tio, que está de puta madre, dale una oportunidad” bla, bla. La única vez que lo hice, dar una oportunidad, fue con la -entonces- nueva “Galáctica”, y me pareció un rollazo, así que no repetí. En fin, que sí, que algo de esnobismo había, pero también es cierto que, honestamente, la idea de ver una serie me agotaba. Nomás plantearme que aquello iba a durar tropecientos capítulos y todo se iba a liar gratuitamente, me echaba mucho para atrás. Sin ir más lejos, eso me pasó con “The Walking Dead”. Me vi el primero y dije “Ta bien, una peli de zombies común y corriente”. Pero claro, una cosa es una historia de zombies de 90 minutos, y otra muy distinta zamparse ochocientos capítulos que, lógicamente, iban a centrarse en los personajes humanos, es decir, lo que menos me suele interesar en cualquier epopeya de muertos vivientes. No, gracias.
Después de sufrir y esquivar los embates de los devotos de “Juego de tronos” y tantas otras, por fin llegó algo que llamó mi atención, “Agentes de Shield”. En ese momento sentía mucha simpatía por “Marvel Studios” y me dije “Si una serie merece que le dé una oportunidad, es esta”. Vi los dos primeros, pero no me atrapó, así que lo dejé. Sin embargo, no recuerdo cómo, accidentalmente consumí un capítulo justo cuando se descubre que "Hydra" anda infiltrada en "Shield". Ese giro en la trama, y el hecho de que muchos personajes buenos de pronto se volvieran malos, logró despertar mi curiosidad. Vi el resto de la primera temporada y reconozco que me moló. No obstante, no puedo decir lo mismo de la segunda, que con tan solo dos tandas logró alienarme del todo.  Y volví a olvidarme del tema.
Hasta que, nuevamente, “Marvel Studios” vino en mi rescate. Estoy hablando de “Daredevil”. Aratz me la recomendó. Vi el primero y me gustó, e incluso sorprendió, por su tono oscuro y su violencia brutal. Así que me zampé entera la primera temporada dejándome buen sabor de boca. Para la segunda no dudé. Y aunque me parece inferior (por mucho que lo intenten, el tono místico no casa nada bien con su ambientación súper-urbana), me aportó un caramelo delicioso, el nuevo “Punisher”, que es cojonudo (increíble la secuencia de la pelea en la cárcel). Que ya hayan asegurado una serie dedicada exclusivamente a las correrías de “Frank Castle” es, desde luego, motivo de felicidad para el que suscribe (y la pienso ver, de eso no os quepa duda).
Entre las dos temporadas de “Daredevil” apareció “Ash vs. Evil Dead”.
Naturalmente aquí entramos en terreno peliagudo. Los habituales de este blog sabéis de mi amor por el clásico de Sam Raimi, la original. Todo lo demás, bueno, lo puedo mirar con simpatía, me puede gustar, etc… pero nada llega al nivel de la primera y, en el fondo, me mosquea un poco cómo la han desvirtuado con lo que vino después. Y claro, de entrada, una serie de televisión basada en “Posesión Infernal” daba mucho mucho miedito. Esto me lo dicen de chaval, cuando acababa de verla y alucinar con ella y, en fin, me da un ataque de risa que me dura hasta hoy. Pero los tiempos han cambiado y pensé que, tal vez, no estaría tan mal. Así que me agencié el primer capítulo. Lo vi aceptando desde buen principio su obvia condición de semi-comedia (ya sabéis lo que opino al respecto), de verdadera continuación de “El ejército de las tinieblas” antes que las dos precedentes y, en fin, pasé un buen rato en el trayecto. Así que no dije “nain” al segundo capítulo, solo que esta vez mi reacción fue menos positiva. Me resultó previsible y aburrido. Esquemáticamente parecido al primero, y pensé “Buf, si esto va a ser toda la serie, que cada nueva entrega sea la llegada de "Ash" a un escenario concreto, muerte truculenta de un poseído, y vuelta a la carretera, vamos mal”. Así que, honestamente, decidí no continuar.
Con el tiempo y una caña, me llegaron imágenes de "Ash vs. Evil Dead" en las que salía de nuevo la cabaña del bosque, lo que despertó un poco al fan que hay en mi ya que, después de todo, es la esencia de la franquicia y nunca me convenció mucho que sacaran a "Ash" de ella. Si volvían a tan emblemático lugar, tal vez valdría la pena darle otra oportunidad. Pero no había prisa.
De pronto, un día mi hermano me habla de la serie basada en la peli homónima de Wes Craven, “Scream”. Digo, “Hombre, no me gusta mucho la franquicia, pero… no cuesta nada intentarlo”. Así que me manda dos o tres capítulos. Me los veo. Sin más. No me entusiasma, no me dan asco. Son visibles, sin complicaciones. Pero gracias a ellos descubro una ventaja en esto de las series: su duración. Tras tantos años consumiendo cine, ya no solo me resulta difícil disfrutar de una película como lo hacía antes, también los 90 o 120 minutos que duran se me hacen muy cuesta arriba. Los 40 minutitos de “Scream” me sentaron muy bien. Necesitaba más….
Y es ahí cuando pensé, “¿Y si retomo la serie de “Evil Dead”?, solo duraba media hora por capítulo y si me estoy comiendo la de “Scream”, más debería comerme la del clásico”. Así que recurro a mi hermano de nuevo para que se descargue material a partir del episodio tres. Y lo hace. Y me los manda. Y la veo. Y resulta que el tres es mejor que el dos. Y cuatro que el tres. Poco a poco deja de resultar previsible. Además, aumenta el elemento terror y se mantiene el truculento, mezclando CGI con efectos "old school". Y encima, se sacan un monstruo de la manga requetechulo (“Eligos”). Oye, pues si hasta me está gustando y todo.
En este justo instante puedo decir que ya he visto entera la primera temporada y que, a pesar de las apariencias, la cosa se ha resuelto muy positivamente. Vamos, que sí, que me ha gustado "Ash vs. Evil Dead", a pesar de todos los pesares. Y es que, cojones, eso de que los últimos tres capítulos se desarrollen en la cabaña, y además de rebajar un pelo el tono cómico y aumentar el bizarro, vaya tirando de pequeños guiños a las pelis precedentes, con alusiones directas de toda clase (desde ideas que son retomadas a imágenes de los dos primeros "Evil Dead" perfectamente insertadas), pues ¿qué quieren que les diga?, inevitablemente apela al gilipollas romántico y nostálgico que hay en mí. Y me lo pasé teta.
¿Lo que precede a ese material?, pues también está bien. Unos capítulos son mejores que otros, algunos son mero relleno que aportan bien poco, hay ideas y efectos de CGI discutibles (¡¡ese terrible esqueleto surgido de las llamas!!) y el personaje al que da vida Lucy Lawless que, bueno, sí, está bien, pero apesta un poco (sobre todo a nepotismo, que para algo es Doña Tapert). Pero también hay secuencias muy potentes, como la masacre en el restaurante y, ¡qué carajo!, unas pocas dosis de incorrección política, que tampoco vienen mal. Se cargan algunos niños y el personaje de Bruce Campbell es realmente un cretino insufrible. Pero es quien es, y lo perdonas (¡sobre todo cuando en un diálogo echa pestes de "El Padrino" y alaba "Death Wish"!).
Otro detalle inesperadamente potente es la selección musical, realmente lograda, muy adecuada y coherente con el tono de la serie. Destaca la aparición del grupo pre-punk "Death", por el tema, por donde lo colocan y porque, bueno, molan mucho.
Lo dicho, que la serie está guapa. Los fans de la franquicia de "Evil Dead" (incluyo aquí las tres pelis, los tebeos, el merchandising, etc), con todos sus altibajos y cambios de tono, babearán desde el primer capítulo. Los otros, los que son un poco más puñeteros y consideran que como la primera, ninguna, tendrán que intentar dejar esas manías en la puerta antes de darle al "play" porque, si lo hacen, encontrarán no pocos momentos de gozo espiritual.
La pregunta del millón es, ¿ahora que ya han jugado la carta de la cabaña en el bosque?, ¿cuál será el gancho de la segunda temporada?. Mmmmmh, no sé. Supongo que, simplemente, habrá que verla. Y sí, pienso hacerlo.

lunes, 27 de junio de 2016

SIDETRACK CITY

“Sidetrack City” es el nuevo álbum que publica “Autsaider Cómics” con tebeos del neoyorkino Kaz.
Aglutina unas cuantas historias de esta serie “Sidetrack City”, y unas cuantas más que giran en torno a ese mismo universo, o al de “Submundo”.
Un tebeo de corte post-apocalíptico de lo más raro, ya sea en cuanto al dibujo –muy enrevesado para ser de Kaz-  y en cuanto a que los que los protagonistas son, desde un resorte salido de una máquina industrial llamado Desgraciado, hasta un extraño padre de familia, cuyos hijos están fabricados a base de cosas que se encuentra uno por ahí, que al colocarlas de la debida manera cobran vida, o una cabeza de cerdo flotante que hace a este personaje hacer el mal tan solo con ordenárselo, o el mismísimo Satanás al que le está creciendo un corazón, buscando enamorarse de la mujer más mala y con más enfermedades venéreas que hay sobre la faz del planeta.
Cuenta Kaz, que “Sidetrack City” lo dibuja, no bajo los efectos del LSD, pero si inspirándose en las visiones que pudo llegar a tener cuando lo consumía. Si la misión que tenía era transmitir al lector esa atmósfera lisérgica, desde luego, lo consigue con creces.
Lo bueno, es que cuando uno coge un tebeo firmado por Kaz sabe a lo que atenerse, y si a su particular universo donde reina el absurdo, la violencia y las cosas más raras que se le pueden ocurrir a una persona, le añadimos lo que esta creaba a raíz de su experiencia en los viajes de ácido, entonces sabe que con lo que se va a encontrar no le va a dejar a uno indiferente, si bien es cierto que tanta lisérgica, hace resentirse una miaja al producto, puesto que tanto dibujo raro mezclado con historias tan extrañas, no se a ustedes, pero a mí me hace echar de menos las tiras del “Submundo” que son magistrales. Pero no es ya por la sobredosis de ácido, que en principio se antoja atractiva, no, es porque Kaz funciona infinitamente mejor en historias de cuatro viñetas que en historias tan raras y largas. Pero claro, cualquier volumen de “Submundo” es dejar el listón muy alto.
Con todo, se trata de un Kaz muy recomendable. Y si son completistas, no pueden hacer más que hacerse con él.
Edita, como no “Autsaider Cómics”.

domingo, 26 de junio de 2016

LOS FOTOCROMOS (Y LA CARATULA DEL VHS) DE "EN LA BOCA DEL MIEDO"

Para muchos expertos y aficionados, “En la boca del miedo” es la última película realmente buena de John Carpenter.  Desde que fui a verla al cine en su época, mantengo una relación ambigua con ella. A veces pienso que está muy bien, y otras que es un poco chapuzas. No lo sé. Tiene características valiosas (su reparto, destacando el siempre simpático Sam Neill, la idea de partida, algunas secuencias de sustos, la escena de la carretera que da hasta un poco de yuyu, el desenlace…) y otras no tanto (un exceso de efectismos baratos y monstruos, humor a veces fallido o algo que suelo detestar en el terror, cuando se mete demasiado en terrenos inverosímiles en busca del “shock” fácil para la audiencia juvenil e impresionable. Supongo que en 1994 era ya demasiado “mayor” para que funcionara conmigo). La última vez que la vi -hace poco- se me hizo pesada. Pero algo me dice que la siguiente, me molará. Así que mantengo mi “no opinión” en modo “on”.
Sea como sea, ahí les dejo los fotocromos -y la caratula de mi VHS- de la interfecta….
















viernes, 24 de junio de 2016

NUEVO LANZAMIENTO VIAL OF DELICATESSENS

Y ya la tienen disponible. Les dejo la nota de prensa.



Vial of Delicatessens lanza al mercado el próximo Viernes 24 de Junio, una nueva referencia de su línea “underground”.
Dentro de su colección “Motion Pitchers”, por primera vez aparece a la venta el documental “Madame Arthur”, dirigido por Eduardo Gión, director del documental “Lentejuelas de Sangre” dedicado al artista multidisciplinar Pierrot, que también está disponible en nuestro catálogo.
Presentado por Pierrot, “Madam Arthur” refleja la vida de uno de los primeros transformistas que hubo en la Barcelona franquista.
Una historia llena de recuerdos, de duras acusaciones y de libertad. Un escándalo, una incógnita, una Madame. El Maricón con más huevos de España, con ustedes, Madame Arthur.
El DVD incluye como material extra, diversas actuaciones inéditas de Madame Arthur.

El DVD aparece con un P.V.P de 5,99 € + 2, 40 de manipulación y envío y únicamente estará disponible en http://vialofdelicatessens.blogspot.com
Más adelante, también estará disponible en amazon.com y tiendas especializadas


miércoles, 22 de junio de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "EL EMBOLAO"

Se trata de una de las grandes comedias de acción contemporáneas del cine comerciál Francés. Que a los franceses le viene de tradición lo de hacer cine de género, no todo va a ser cine de autor coñazo.
Y una película de tal embergadura tuvo a bien estrenarse en nuestro país, pero no la vio nadie -60.000 escasos espectadores- porque, títulandose en las galias "Le Boulet" -"El boleto"... támpoco es que sea un gran título-, aquí la titularon "El Embolao". ¿Se les ocurre un título peor y más anti-comercial?
Sin embargo a mí es una película que me gusta mucho y que me parece que contiene algunas de las escenas de acción  más impresionantes que he visto en una pantalla, cine americano incluído. Como sea, hay gente que dice que es un coñazo... cuestión de gustos.
Sin más, les dejo con los fotocromos.










lunes, 20 de junio de 2016

EL FOTOCROMO DE "LOS BINGUEROS"

Hoy les traigo un fotocromo. Si, solo uno. Ya me gustaría a mí poder ponerles el juego completo, pero no.
Les cuento la historia. Resulta que en los últimos tiempos, a pesar de estar ninguneados durante años y años, inevitablemente, Mariano Ozores, Andrés Pajares y Fernando Esteso, sufren un pequeño revival. Lo que hasta hace poco era algo cafre, machista y casposo, ahora mola mucho. Bueno, en otros tiempos me hubiera cabreado por este revival en el que esnobs y modernitos de postal que no tienen ni puta idea de nada se suben a un carro que no es el suyo. Es lo normal, pasa con todo lo que ha significado algo popularmente. Además el fandom necesita carnaza fresca. Todo en su sitio. Luego, con el mismo ímpetu que les ha venido la moda, la olvidarán. Fans de toda la vida, dicen que son. Pero sus dvds  con las películas del triunvirato son los que vendían junto a los periódicos, no los que editó Manga Films o DeAplaneta originariamente. Fans. ¡Ja!
Por otro lado, a Don Mariano Ozores recibió un Goya honorífico en la pasada edición de los premios de la academia. Mariano Ozores es ya muy mayor y no se va a andar con hostias, así que recibe el premio y Santas Pascuas, pero lo que tenía que haber hecho, ya que en su momento no quisieron que él entrara en su sistema, es entrar  al trapo y recibirlo, tenía que haber mandado el Goya a tomar por culo, pero bueno eso es otro asunto.
Al margen de todo esto –que como ven, el fotocromo de rigor me sirve para soltar la perorata- el amigo José Manuel Serrano Cueto, y en contra de lo que puede parecer, con un proyecto anterior al Goya (pero quizás si consecuencia de este Revival, aunque me consta la admiración que siente Cueto por el cine de Mariano Ozores, Pajares y Esteso. Con esto quiero decir, que en cualquier caso, se trata de un proyecto genuino), su documental sobre Mariano Ozores –y su cine- “Yo quise hacer Los Bingueros 2”, contacta conmigo para ver si consigo que Andrés Pajares aparezca en el documental. Cuando tenemos el sí, quedamos con el set de rodaje en el hall del Hotel Miguel Angel, donde tendrá lugar la aparición de Pajares. En el documental, que mezcla ficción con entrevistas a los artífices de aquél cine, tengo yo una aparición en la parte de ficción, interpretándome a mí mismo, además de hacer algún apunte puntual en la intervención de Pajares. Entonces, un momento de esta secuencia, narra como Pajares autografía fotocromos de “Los Bingueros”. Y es que, algún amigo de Serrano Cueto, le envió un juego de fotocromos de “Los Bingueros” para que se los autografiase el genio de la comedia. El tema está en que, gentilmente, y quizás le costara a Cueto un disgusto con el dueño de los fotocromos –ni lo se, ni me importa- , Serrano Cueto decidió regalarnos un fotocromo de la película a cada uno de los que habíamos participado en el rodaje de la secuencia y así pues, todos recibimos un fotocromo, que Pajares nos firmó.
Y además de que la imagen de este fotocromo me encanta (Cueto me dejó elegir), y a pesar de que he perdido ya la cuenta de objetos que tengo firmados por Pajares, me gusta especialmente la dedicatoria; Pajares a la hora de firmar autógrafos suele ser más o menos escueto. Pero esta dedicatoria está personalizada, dice “A Víctor, mi amigo”. Y como comprenderán, me hace mucha, mucha ilusión.
Ya les hablaré en otra ocasión, y quizás no en este blog, sobre mi sana y sincera amistad con Pajares. De momento, les dejo con el fotocromo.
Por cierto, no deja de ser irónico, que un documental que habla sobre un tipo de cine al que se le negó la subvención del  Ministerio en su momento, por motivos políticos y subjetivos, esté, mucho o poco, subvencionado.
Aprovecho aquí para mandar un abrazo y darle las gracias al director del documental, José Manuel Serrano Cueto, que tuvo la brillante idea de regalar fotocromos a diestro y siniestro. Porque este, hasta lo he enmarcado.


domingo, 19 de junio de 2016

LOS FOTOCROMOS (Y LA CARATULA DEL VHS) DE "LA PUERTA"

Después de una semana un tanto agotadora tanto física como mentalmente, hoy no me quedan fuerzas para ponerme a escribir sandeces. Y menos si es sobre la peli a la que pertenecen los siguientes fotocromos. ¿Por?, pues porque ya hablé de ella en una ocasión. Incluso lo hice de su secuela. Y su director es un habitual en estos lares.
Por todo ello les animo a que disfruten del show en silencio, como las almorranas, y.... ya veremos cómo andará mi cabestro de aquí una semana, cuando toque la (mi) siguiente ración.












viernes, 17 de junio de 2016

EN ALGÚN LUGAR DE LA MEMORIA

Me hace mucha gracia que cuando Adam Sandler hace de mongólico en “Little Nicky”, es poco menos que una aberración, un bufón sin gracia alguna que jode la vida de los críticos y a una parte muy esnob del público. Esa misma parte, es la que luego hace como si nada cuando todo son vítores en los papeles en los que Sandler, hace de mongólico en papeles dramáticos en películas de corte autoral. Pero a Adam Sandler se la pela todo esto, y de primeras rechazó el papel de esta “En algún lugar de la memoria”.
Pero no era una película concebida para su lucimiento. Ni para el de su partenaire Don Cheadle, si no que en el papel, la película estaba destinada a ser protagonizada nada menos que por Tom Cruise y Javier Barden. Cruise en el papel que al final haría Sandler y Barden en el de Cheadle. Tom Cruise no quiso hacer la película tras mucho cabilarlo y fue entonces cuando el esnob Javier Barden sugirió que protagonizara la película Adam Sandler tras haberlo visto en “Punch Drunk Love” de Paul Thomas Anderson. Sandler, a sus cosas, preparando alguna de sus películas populacheras que son las que le generan millones, leyó el guion y dijo que nanai, que no iba a hacer una película tan deprimente.
Vista la falta de interés por todas las estrellas a las que se le ofrecían los papeles, Barden decidió no hacer la película. Es entonces cuando Adam Sandler leyó por segunda vez el guion, le vio las posibilidades, y aceptó hacerlo. Y después vino Don Cheadle. Y aquí es cuando yo doy gracias al cielo porque esta película con Cruise y Barden, hubiera sido insoportable, todo lo contrario que con el casting definitivo, que es el que hace que una historia tan triste y tan bonita funcione.
Cuenta la historia de un dentista (Sandler) que resulta que pierde a su mujer y a sus hijas en uno de los aviones del atentado a las torres gemelas. En consecuencia sufre trastorno post traumatico que lo deja medio tonto. Por otro lado tenemos a otro dentista (Cheadle) que aunque ha triunfado en la vida se siente solo y sin amigos, por otro lado tiene que lidiar con una paciente la cual le quiere chupar el rabo –literalmente- y  ante la negativa de esta, la mujer le denuncia al dentista por acoso, como acto de venganza. Resulta que estos dos dentistas eran compañeros de piso en la Universidad, y ya adultos, se reencuentran con sus penas y sus traumas, y en torno a su relación gira la película.
La verdad es que es una de estas películas bonitas que le dejan a uno el corazón en un puño, bonita, pero no babosa, ni cae en el sentimentalismo barato. Además de hacer un alarde técnico encomiable y tener la capacidad de enganchar al espectador con una historia muy sobria.
Sin embargo, no cuajó mucho. Quizás por una clasificación para mayores de 16, la película apenas reacudó 22 millones de dólares, lo cual para los estándares americanos es una miseria. Pero más miseria son los 96.000 eurillos que dejaron en la taquilla los 17.000 espectadores que fueron a verla. Y es una pena, porque esto es cine con mayusculas, bonito que te cagas, y esteta, casi, hasta dar grimilla.
A mí me ha encantado.
Sin embargo, es curioso que esta película sea obra de su director y guionista Mike Binder, que no destaca precisamente por tener en su haber películas tan buenas, siendo el responsable de cosas tan inocuas como “Diario de un ejecutivo agresivo” o “Lo mejor para ella”. Se ve que aquí puso toda la carne en el asador.