miércoles, 23 de abril de 2014

¡"A RITMO DE JESS" YA A LA VENTA!

De "A ritmo de Jess" se han dicho ya unas cuantas cosas en críticas tanto malas como buenas (o no demasiado malas): Que si es un making of, que si es un homenaje a Jess Franco o un documental sobre su figura, que si es exclusivo para fans de este y, ya de paso, que si yo pertenezco a ese grupo. Nada, mentira, todo FALSO. Podría soltarles aquí y ahora QUÉ es en realidad "A ritmo de Jess" pero, ¿pa qué?, tienen la respuesta en el dvd que desde HOY anda por sus tiendas especializadas favoritas y demás centros comerciales gracias a "Cameo", "La Aventura" y "Pecker".
Y cuando digo que todas las respuestas están en el mismo dvd no me refiero a las chorradas que esputo en los extras (que también, pero no), me refiero al simple hecho de visionarla y sacar sus propias conclusiones. Probablemente sean todas erróneas, no me cabe duda, pero al menos puede que lo pasen bien durante el intento, se echen unas risas, se indignen y hasta quizás aprendan algo. No sé.
Sobra decir que estoy muy orgulloso de haber llegado hasta aquí con "A ritmo de Jess" y que me llena de satisfazión anunciar su lanzamiento. Así que, ala, a comprar, malvados....

PD: Y puesto que hoy es el día de Sant Jordi en mi tierra, a mis paisanos les digo aquello de: No hagan caso de lo que decía Jan en los tebeos de "Superlópez", LEER ES MALO!, así que este año no regalen libros... regalen dvds... y, a poder ser, regalen EL MÍO!. Gracias.






martes, 22 de abril de 2014

MARQUIS

Recordaba esta película Franco-Belga de los tiempos del videoclub, porque tanto sus imágenes como su trailer, me resultaban perturbadores. Pero más allá de eso, no le di más importancia al asunto. Y la borré de la memoria hasta que el otro día cayó en mis manos, la recordé perfectamente y, desde luego,  es un momento estupendo de mi vida para verla. Digamos que es pos aquello de “ya soy mayor”.
La película adapta los relatos del Marqués de Sade cuando este estaba encarcelado, a la vez que cuenta esa estancia entre rejas de una forma muy curiosa; los actores llevan máscaras “animatroneadas” que representan un animal de rasgos humanoides. Y esto es el gran acierto de la película, porque si no, sería la enésima película sobre el marqués de Sade. Pero no es ya el hecho de que lleven las máscaras, si no que estas han sido diseñadas para ser lo más desagradable posible.
El otro aliciente, y que conforma lo que es el grueso de la película, es el escuchar las conversaciones que el Marqués de Sade, con careta de perro, tiene con su polla, una polla con ojos, nariz y boca,  que al final es la que le dicta lo que tiene que hacer en esa celda, ya sea encular al carcelero maricón con cabeza de rata, o bien, penetrar la grieta que la  pared de la celda tiene, por puro capricho sexual, con el peligro que esto conlleva.
La película, obviamente, es oscurilla, sórdida y desagradable, con un tufo teatral de cuidado –tampoco muy coñazo en ese sentido- y, por ende, falta de ritmo. No obstante, el sentido del humor que desprende y la manera en que está contada, hacen que el espectador pase un buen ratillo, flipándolo con el sexo explícito entre muñecotes –memorable esa felación que hace “la vaca” Justine a la polla ensangrentada del Marqués de Sade- o las escenas más brutas, solucionadas, al ser parte de los relatos que el Marqués en su celda escribe, con animaciones de plastilina. No obstante, y a pesar de lo sórdido del tema, mucho me temo que esta película no deja de ser una versión bastante light de lo que podía haber sido.
Dirigida por Henri Xhonneux, que ya era popular por hacer una serie de televisión con personajes similares a los de esta película, en realidad es un proyecto ideado por Roland Topor, Dibujante, ilustrador y director, responsable de la famosísima “El planeta Salvaje” con  el que co-escribió el guión, y acabó de pulir el resultado final de la que nos ocupa.
Xhonneux, con “Marquis”, dirigió su última película, murió en 1995, dejando una misteriosa y escueta filmografía.
“Marquis”, es una rayada tan bizarra y rara, como curiosa e interesante.

lunes, 21 de abril de 2014

MONSTER WORLD Nº 12

Desde Zaragoza y capitaneado por David García, llega un nuevo número del “Moster World” que  nacido en los noventa, y teniendo en cuenta este nuevo resurgir del fanzine sobre cine de género – ¿o deberíamos llamarlas “Revistas autofinanciadas?- es ya una publicación del todo veterana.
Para la ocasión, “Monster World” recurre a un formato que me gusta mucho, que es el formato libro; es decir, un fanzine con su lomo, pastas duras y más páginas de lo habitual, formato este bonito, vistoso, que luce en la estantería y que está muy de actualidad.
No obstante, y como por muy bonito que sea un envoltorio lo importante son los contenidos, hay que decir que estos, como de costumbre en “Monster World”, no son nada desdeñables, y especializados como están en fanta-terror español, el grueso de este número está dedicado a Paul Naschy. El plato fuerte viene de parte de José Luis Salvador Estébenez, quien nos aporta un jugoso artículo en el que, objetivamente y sin tapujos, nos habla de aquellos guiones que dejó escritos Jacinto Molina, pero que nunca verán la luz. Este artículo se me antoja lo más interesante de este número, sin que por ello, el resto de contenidos sean igualmente interesantes, como muestra, lo que viene a continuación que no es otra cosa que tres artículos tres, sobre el rodaje de “El aullido del diablo”, cuajados de fotos, y narrando los pormenores de una  película que desde su pre-producción estaba condenada al fracaso, dos de los cuales, están escritos por dos de los miembros que se encargaron de filmar el making of de la película.
Después, David Pizarro, se marca un extenso artículo sobre lo dados que son al expolio los Italianos, para acto seguido, varias plumas reseñarnos títulos punteros del “Exploitation” Italiano.
Jesús Bernal hace un recorrido por los documentales para la televisión que los Japoneses encargaban a Paul Naschy sobre el Musero del Prado o el Palacio Real en la sección “Televisión Fantástica” y en las inevitables entrevistas, destaco, por marciana,  la realizada por David García a Marian Salgado, que no es otra que la niña de “La Endemoniada”, la entrañable “Explotaition” de “El Exorcista” perpretada por Amando de Osorio.
Como siempre, “Monster World” no defrauda, y por lo menos, para el que esto escribe, se encuentra entre lo mejor que puede ofrecernos el fandom nacional en cuanto a fanzines se refiere. Siempre es un placer leerlo.
Para conseguirlo: http://mundomonstruo.blogspot.com.es/

Victor Olid.

viernes, 18 de abril de 2014

SEDUCIDOS Y ABANDONADOS

El actor Alec Baldwin y el director James Toback (que, a mi humilde parecer, no ha hecho nada realmente destacable a lo largo de su carrera) unen esfuerzos para parir un documental sobre lo mucho que cuesta -sobre todo, hoy día- reunir los dineros para tirar adelante una película medianamente digna (en cuanto a medios). Para ello, inventan un proyecto así como de drama erótico y se las piran al Festival de Cannes. Allí, entre charla y charla con productores y posibles inversores (entre ellos unos cuantos ricachos), también se reúnen con bastantes rostros reconocibles del mundillo (actores y directores) y les preguntan sobre sus experiencias y, ya de paso, sus orígenes. El resultado es de lo más entretenido y estimulante.
Desconozco cual es la verdadera finalidad de "Seducidos y abandonados", pero casi parece confeccionada para desanimar a todo aquel que pretenda apuntarse a la industria del séptimo arte. La de culos que has de lamer y la de rechazos que has de soportar dignamente superan en número e intensidad a cuando sales por ahí con calentón y ganas de follar... francamente, no sé si yo sería capaz de pasar por esta mierda (y por la otra!).
Haciendo gala de un ritmo endiablado (sobre todo para la vista, hay momentos en los que la pantalla se divide en tantas subpantallas que al final te pierdes, algo a lo que contribuye el seguimiento de los subtítulos) y un amplio sentido del humor (el colega Baldwin resulta ser todo un cachondo) -a pesar de que, esencialmente, lo que cuenta es muy trágico-, la tendencia general es de lógica nostalgia, a "cualquier tiempo pasado fue mejor". Todos se lamentan de algo que ya sabemos, que en los 70 Hollywood era mucho más valiente y arriesgaba poniendo guita en proyectos innovadores y diferentes. Lo que parecen olvidar es que, precisamente, un exceso de aquellos, y el desmedido ego de muchos de sus responsables, fueron los que se cargaron a la gallina de los huevos de oro.
Todo este lloriqueo sería algo más cargante (que principalmente viene de boca de, obvio, los más mayores) si no fuese por la cantidad de joyitas que algunos sueltan. Así de memoria son especialmente interesantes los parlamentos de Martin Scorsese, Roman Polanski y Ryan Gosling (tremenda la anécdota del avión). Luego están los que se sinceran sin tapujos y aparecen mucho más vulnerables y humanos de lo acostumbrado, como James Caan (quien reconoce que su carrera básicamente está ya muerta) y Francis Ford Coppola. Aunque lo más cachondo es oir hablar a los productores y posibles inversores, sus escaqueos, sus quejas y, sobre todo, sus absurdas demandas y su cruda sinceridad respecto al estatus de los actores que James Toback propone para su supuesto proyecto (el mismo Alec Baldwin es calificado despectivamente como "actor de televisión"). El más jefe de todos es Avi Lerner, co-capitoste de "Nu Image" y al que le importa una mierda soltar que solo quiere ganar pasta, que no lee los guiones de sus producciones (eso lo explica todo) y calificar al cine "de autor" propio de Cannes como "películas que solo van a ver las madres y hermanas de los que las han hecho". Brillante.
Sorprende ver que la mayoría de los productores se apuntan a la aventura -sin demasiadas dificultades- aunque su ofrecimiento nunca supera los cinco millones de dólares. Cifra esta que Toback considera insuficiente. No sé, a mi no me parece tan miserable para un drama intimista... pero ¿qué sabré yo?.
En el lado malo, pues la tendencia del documental a echar mano de referencias respetables (grandes clásicos, grandes poetas y pensadores, grandes nombres del séptimo arte), despreciando todo aquello que se sitúe a un nivel más comercial/popular, como las pelis basadas en comics o videojuegos, a las que por ahí alguien sitúa en un poco generoso renglón. Lo de siempre.
Pero vamos, que esa es mi única queja y viene condicionada por mis apetencias consumistas, porque en realidad "Seducidos y abandonados" está muy bien, es entretenido, es instructivo, es divertido, es patético (en el fondo no deja de ser un berrinche de aquellos que no logran alcanzar la cima o la han dejado atrás... o, peor, de los que lo tienen todo y, aún así, lloran) y ha conseguido lo imposible, que le pierda un poco de asco a Diablo Cody. Eso tiene mérito.
Muy recomendable.

jueves, 17 de abril de 2014

ASALTO SIN LÍMITE

Me resulta muy curiosa la carrera del director Russel Mulcahy, tan capaz de hacer una obra de entretenimiento muy visible, como de hacer una pestecilla para televisión de lo más lamentable.
Después de hacer mogollón de vídeo clips para las estrellas pop más famosas del momento, se convirtió en un cotizado director con “Razorback: Los colmillos del infierno” para pasar directamente a dirigir una película que, aunque a día de hoy podamos cuestionar su calidad, hay que reconocer que se trata de un icono de la época como es “Los inmortales”, todo un éxito que, convertida en saga, la segunda entrega ya era un tostonazo de aúpa. Y se puede decir que ahí comenzó el declive de lo que en un principio parecía un prometedor talento. Consecuencia de “El silencio de los corderos”, intentó otro éxito con “Ricochet”, que aún con cierta repercusión, no fue el éxito que debería ser. Después deambuló sin pena ni gloria por pequeños títulos de acción, hasta que volvió a intentar un “rompe-taquillas” con “La Sombra”, y lo que consiguió fue hundir su carrera en el lodo. A finales de los noventa, rueda dos títulos “explotation” para fin de milenio como puedan ser “La sombra del faraón” para chupar del frasco de “La momia” o “Resurrección” con su amigo Christopher Lambert y haciendo lo propio con “Seven”, esta vez haciendo un calco de esta más cercano a la vergüenza ajena que a otra cosa.
Después su carrera se vio inmersa en una vorágine televisiva – de la cual es fruto la peli que nos ocupa- para, esporádicamente, volver al mainstream de la mano de cosas como  “Resident Evil. Extinction” o al videoclub más especializado con la muy maja  Give em´ Hell Malone”.
Si no es curiosa esta carrera, no se cual lo es.
El caso es que ser un director que sabe desenvolverse, como fuere, en películas de gran presupuesto, le confiere la facultad de, cuando hace una “T.V. Movie” como este “Asalto sin limite”, sacarle el máximo partido al ritmo, presupuesto y entorno televisivo, con lo que en esta ocasión tenemos un telefilme que, siendo malo y pestoso como es, al menos es altamente entretenido. Es más, yo diría que es superior a muchas de sus películas más gordas. Si es cosa del azar o del buen hacer eso ya sería otro cantar.
Cuenta la historia de un individuo que roba coches con una solvencia absoluta. Y como los roba muy bien, toma contacto con unos mafiosos que le encargan robar una serie de coches, entre ellos, un prototipo. Mientras cumple su cometido, una banda de “Gangstas” le tocará las pelotas. Pronto el espectador verá que el ladrón de coches, en realidad está metido en todo este rollo por un trato con el F.B.I, que no voy a desvelar por si les pica la curiosidad de verla.
Una película televisiva, sin duda, consecuencia de “A todo gas” destinada al mismo tipo de público y con similares intenciones, solo que, con mucho menos dinero de lo que costó la otra, con actores mucho menos carismáticos que esa, y con una trama, sin duda, mucho más discreta, consigue resultados infinitamente más óptimos, si no en los artificios, si en las cotas de entretenimiento, porque lo cierto es, que mientras que esta me la comí del tirón, dejándome un buen saborcillo de boca, cualquiera de de la saga “Fast & Furious” no aguanto ni cinco minutos. Y con directores, en teoría, mucho más solventes que el irregular del Mulcahy.
En el reparto, destacamos al prota, el video clubero y televisivo Eric Palladito, y como mafioso malvado, raro y desperado tenemos a Michael Madsen, que ha pasado de ser un Harvey Keitel del nuevo mileno, a ser un habitual de todas las roñas segundonas que pueblan el basto entorno de los video clubs. Una pena.
En cuanto a la peli, ya les digo, entretenidilla. Quizás más de lo esperado.

martes, 15 de abril de 2014

AVT PODCAST (11)

Pues ahí va otra ración más del podcast favorito de cinéfagos, chicas con grandes clítoris y hermanos mayores. Tal y como imaginan, no incorpora ninguna novedad destacable, es la misma mierda de siempre y viene compuesta de los siguientes ingredientes:
En el apartado "news that only interest us" hay autobombo, spin off-s de superhéroes, recaudaciones de taquilla, más actores yankis hablando españolo, iconos de la serie Fé y la habitual dosis de secuelas, reboots y remakes. Cerramos con la diarrea de costumbre pergeñada por los cabrones de "Asylum".
Una vez esputada toda la maldita bilis, vienen las películas comentadas a fondo y de modo fascinantemente anti-profesional, que son: "Guerreros del espacio", "Caballeros, princesas y otras bestias", "Viento del infierno", "Drive", "Eyes Wide Shut" y un largo y apasionado debate sobre "Capitán América: El soldado de invierno" exclusivamente destinado a aquellos que ya la han visto.
Y puesto que estamos en plena semana santa, aprovecharemos para decir aquello de "Me cago en dios y en todos los apóstoles!". Gracias y disfruten.

lunes, 14 de abril de 2014

TUNKA, EL GUERRERO

En el “Exploitation” de nuestro país, gracias a “Conan, el Barbaro” tenemos un par de forzudos que intentaban seguir la estela de Arnold Schwarzenegger y que rodaron mierdas dignas de los paladares más selectos -quiero decir, que en “Saló o los 120 días de sodoma”, en la que los fascistas comían mierda por puro placer, disfrutarían con las películas de estos forzudos, como también disfrutan todos esos posers que se suben a la moda que, modestamente, está instaurada en nuestro país de disfrutar de las películas malas y que, la mayoría de las veces, despista a los consumidores y les hace confundir velocidad con tocino-. Estos son, por un lado Richard Yesteran (Supersonic Man cuando este se ponía el traje, “Tarzán” la mayoría de las veces) y Dan Barry, quien más cultivó este género en nuestro país. De sus esfuerzos y su “talento” surge un plagio de “Conan” tan descarado como este, que también bebe un poquito del cine post apocalíptico y “Mad Max” y que goza de cierta popularidad por su condición de película mala. Pero seamos serios; “Tunka, el Guerrero” es una película mala de verdad, quiero decir, que únicamente aburre, que las posibles risas por humor involuntario hay que buscarlas con lupa y se tiende a exagerar  cuando el fandom habla de ella,  colgándole el honor de “Película tan mala que es buena”, cuando en realidad es tan mala, que pone de mala leche su visionado, cosa que, según se mire, también es meritoria, pero se ensalza su supuesta “diversión”, en lugar de reivindicarla por absoluto coñazo.
Si, hay espadas de goma, un cóndor que se quiere escapar mientras su portador cabalga al galope, vestuario comprado en una tienda de disfraces y que este es de cavernícola en lugar de guerrero, pero está servido todo con tan poca gracia e incapacidad que, convirtiéndose, efectivamente, en una película genuina, la torpeza eclipsa todos los elementos que resaltan  por descabellados, es decir; que si, que vemos las espadas de goma, pero son tan obvias y la peli es tan coñazo, que nos da absolutamente lo mismo.
El argumento –inexistente por otro lado-  gira en torno a un  mundo post apocalíptico en el que  los hombres y las mujeres están en guerra, y hay un guerrero, Tunka, que hace lo posible porque ambos bandos se hagan amigos. Entre medias, incapacidad absoluta y los diálogos más simples que te puedas imaginar. Vamos, que no llegan ni a marcianos… que no sueltas ni una sonrisilla.
Dentro de la categoría de “Malas pero divertidas”, esta mierda está infinitamente sobre valorada. No sirve ni para hacerla añicos. Una de las películas más aburridas y mal hechas que he visto. Y siempre, en el mal sentido.
Pero lo realmente interesante, es el hombre por el que esta película existe, el anteriormente mentado Dan Barry (le hemos visto, haciendo más o menos lo mismo en “Los Cantabros”), de nombre real Joaquín Gómez, que además dirigió la película.
Este hombre se le llena la boca diciendo que la película es una mierda debido al presupuesto mínimo y la incapacidad del director de fotografía, el montador, etc, etc… vamos, que todos tienen la culpa de que esta película sea una mierda, menos el, que tan bien lo hacía todo. Solo excusas para camuflar lo obvio.
El caso es que la película es tan puta mierda, que rodada entre los años de 1983 y 1986 (¡¡¡tres putos años para rodar esto!!!), una vez finalizada, ni tan siquiera se estrenó en salas (con lo permisivas que estas eran con el género por aquel entonces), siendo relegada al video club, dónde se editaba cualquier cosa, y de tapadillo, es decir, que tampoco era una de las películas más populares para alquilar. De hecho, era una película totalmente desconocida, hasta que de hace unos años para acá, como bien he dicho antes, victima de la moda imperante, alguien ha dicho que “Tunka, el guerrero” molaba y esto ha hecho que esté en boca de todos. Incluso en la mía.
Pero todo el despropósito de la película era culpa de las circunstancias, el presupuesto y el equipo, no de Dan Barry. Por eso, la otra película que rodó en 1983, “Perdidos en el tiempo” tampoco se estrenó en cines. De hecho, esta no tuvo ni distribución en vídeo clubs, o sea, que permanece inédita. Y yo que me cago por verla, por incunable, aunque dudo que vaya a ver algo mejor que esto, si es que llego a dar con una copia. Y esto, es bastante poca cosa para mis retinas. Una porquería, vaya.
La carrera de Barry, tras unas cuantas películas de género, no acabó de cuajar siendo su último trabajo hasta la fecha, dar voz a un personaje secundario de la serie infantil “Los Aurones”. Como director, pues nada más que lo aquí comentado. Ahora, me encanta que existan películas como esta, y personajes como este. Son los que me hacen amar esta mierda.

viernes, 11 de abril de 2014

YA ESTÁN A-KIU...

Uno de los aspectos más interesantes del mega-éxito de "E.T. El extraterrestre", la fenomenal película de Steven Spielberg, fue la ristra de imitaciones que esputó. Interminable y colorista. La más conocida a nivel internacional seguramente sea la yankee "Mi amigo Mac" (sobre la que pueden instruirse en nuestro pest-seller), pero también las hubo en países subdesarrollados, como España sin ir más lejos. Dejando de lado excusas para la parodia (como la horripilante "El E.T.E y el OTO"), centrémonos en "exploitations" pretendidamente serios: Tenemos el de Juan Piquer con "Los nuevos extraterrestres", el de Mario Gariazzo con la co-producción ítalo-española "Hermano del espacio" (cuidao que hay dos tituladas igual, la otra va de rollo "peli-con-mensaje") y la de... ¡Bigas Luna!.

¿Lo qué, cómo, cuando, ande?, ¿Bigas Luna?, ¿el reputado -y fallecido- director de "Bilbao", "Angustia", "Las edades de Lulú", "Jamón Jamón", "La teta y la luna" (¡¡quiero una porción de Mathilda "las mejores ubres del universo" May!!) y aquella cosa costrosa bautizada como "Yo soy la Juani"?. Pues sí, ese mimmo. En 1985, justo durante el impase de "director estrellado" a "director estrella", Bigas Luna recibió un encargo de TV3, la televisión de Cataluña: Parir una serie que churrupeteara del éxito del momento, "E.T.", y la cosa resultante pasó a llamarse "Kiu i el seus amics", es decir: "Kiu y sus amigos".

Según Imdb solo hubo un episodio, pero les garantizo que es mentira. En 1985 yo contaba con la edad justa para dejarse maravillar por semejante producto y recuerdo que lo seguí fielmente. Es más, era la típica movida sobre la que hablar con los amigos de clase a la hora del patio.
La historia no tenía mucho truco ya que, como indica el título, narraba las desventuras que un grupo de chavalines vivían junto a un extraterrestre al que conocen gracias a unos, por entonces rudimentarios pero atractivos para una platea juvenil, ordenadores. O computadoras, que no se cómo se las llamaba entonces, ya que casi nadie las tenía.

Si buscan ustedes información sobre "Kiu y sus amigos" en internet, no encontrarán mucha cosa. Lo más llamativo está en la misma página de TV3, donde podrán visionar -si tienen ganas y estómago- el primer capítulo. Aunque no tengan prisa, que en este no salía el marciano, solo un poco de "Blandi blub" mal iluminado e hinchado mediante pajita (juguete que, por cierto, estaba bastante de moda entonces). A este misterio tan tonto hay que sumarle un par más.
Primero, por mucho que hable con personas de mi exacta misma edad, parece que nadie en este planeta recuerde a "Kiu". Y si lo recuerdan, no le dan mayor importancia (¡¿cómo no dársela a un "exploit" de "E.T." parido por Bigas Luna?!). Está claro que la serie no era ninguna obra de arte, se hizo en unos tiempos en los que -la hoy muy horripilante- TV3 andaba en pañales y, claro, todo resultaba como muy zarrapastroso. Pero estas cosas marcan, sobre todo cuando eres chaval, pero un chaval de mediados de los 80, con su inocencia y tal, no como los de ahora que están de vueltas de todo y prefieren atizar a sus amigos y grabarlo con el móvil a perder el tiempo viendo tiernas y babosas historietas de marcianos bondadosos (¡argh!, ¡¡acabo de hacer un discurso de viejo amargado!!).

Justamente, y hablando de nostalgia, postmodernidad y juguetes de moda, una de las pocas escenas completas que mi cerebro rememora de la serie es aquella en la que los chavales protagonistas se ponen a tocar música utilizando como instrumento los famosos "Melody Pops" (¡de estos si os acordaréis, cabrones!), unos caramelos-silbato -sí, silbato- que fueron muy populares en mis tiempos. Los chavales no solo hacían algo parecido a música, sino que incluso se animaban a bailar a su son.
Ya entonces me pareció altamente ridículo, imagínense lo que me supondría verlo ahora.

Pero no nos vayamos por los cerros de Úbeda (ya saben, especialidad de la casa).
Hablaba hace unas líneas de dos misterios tontos. Aclarado el primero, vayamos a por el segundo: Merchandising. Sí queridos, otra prueba más de que "Kiu i els seus amics" fue muy popular en mi tierra (está claro que esto nunca se vio más allá de parajes catalanes) es que esputó unas cuantas "mercaderías", tal y como las llamaba Mel Brooks en "Spaceballs". No fue gran cosa ya que entonces era algo más propio de George Lucas, pero resulta altamente curioso.

Veamos, teníamos el tema musical de la serie empaquetado en un flamante vinilo...


Un puzzle patrocinado por "La Caixa" (que imagino te regalaban si abrías una cuenta) con una cubierta muy clarificadora, en ella vemos al marciano, al súper-ordenata y a una pirámide de cristal (también dibujada en la portada del disco) y que, ahora mismo, así en plan "flash", recuerdo que tenía bastante importancia en la trama....


Sin embargo, el gran y más mítico "merchandising" de "Kiu y sus amigos" fue el inevitable muñeco, la figurita del extraterrestre.
La vi por primera vez en la vitrina de una tienda, llevándome toda una sorpresa. Pero por el motivo que sea, no me hice con el. Lo extraño del caso es que, tras aquel inesperado fugaz encuentro, no volví a verlo nunca jamás. Incluso, pasados los años, trataba de contrastar opiniones, pero nadie compartía recuerdos conmigo (algo previsible si tenemos en cuenta que tampoco recordaban la serie).


Hace un par de años, durante los que anduve muy ocupado visitando mercadillos de trastos viejos, decidí que era el momento de localizar la maldita figura de "Kiu". Así que busqué y busqué, hurgué en cajas, entre montañas de mierda, y aunque localizaba cosas aquí y allí (como mis queridos "Monclis"), nunca di con el puñetero marciano.
En muchas de aquellas búsquedas desesperadas me acompañaba otro habitual del vicio de la nostalgia y de este blog, el amigo Norman. Él compartió mi dolor y mi desconcierto. Tanto es así que hace unos días, visitando cierta y célebre página web dedicada al coleccionismo (de donde también han surgido las imágenes del disco y el puzzle), el colega dio con el mentado tesoro y decidió avisarme por e-mail.
"Mira qué he encontrado" escribió. Cuando seguí el enlace, mis cojones cayeron al suelo cual peloticas de ping pong, ¡¡EL PUTO MUÑECO DE "KIU"!!, ¡¡POR FIN!!, ¡¡EXISTE, EXISTE!!, no era una alucinación mía, ¡¡era y es real!!. La alegría fue máxima y el susto mínimo, ya que su precio me parecía más que razonable. Dediqué el rato que dura la cena a decidir si lo compraba o no, al fin y al cabo no era más que un jodido muñeco... pero, joder, ¡era el puto "Kiu"! y, tras tanta búsqueda y espera, ¿iba a privarme del gusZto por esa escasa cantidad de euros?. No way!.
En fin, que lo pillé, lo tengo ya en mi poder, es de lo más hermoso y luce tal que así...



Si miran la base, verán que lleva inscritos algunos curiosos datos de interés (como el nombre de la productora Luna Films)...


En fin, toda esta epopeya me recuerda a la feliz compra de otro "E.T." que efectué el año pasado en el Salón del Comic de Barcelona. Bueno, miento, en realidad no fui yo, fue mi querido amigo Víctor (sí, el mismo que  escribe en este blog) quien tuvo el detallazo de regalármelo para mi mayor disfrute.
Y cuando digo "otro E.T." me refiero al de verdad... al de la peli, lo que pasa es que no estoy seguro que este muñeco en concreto fuese una reproducción legal, bendecida por Spielberg y sus secuaces.
Si se lo muestro, tal vez lo recuerden...


A diferencia de lo ocurrido con "Kiu", con "E.T." hubo una auténtica invasión de muñecos inspirados en su persona, algunos de lo más lujoso y otros tirando a cutre. Había uno que incorporaba bombillitas en los ojos y el dedo. Otro con una guarrada fluorescente en el pecho y al que podías estirarle el cuello. Y estaba el de la foto, que era como el hermano feo y tonto, pero al mismo tiempo guardaba mucho encanto, por su diseño casi caricaturesco, por sus ojos a lo Marty Feldman y por protagonizar una fotonovela chusquera en "El Jueves" en la que se follaba a una muñeca "Barbie" para mayor horror de su señora (Interpretada, nada menos, que por el de las bombillitas).
Lo crean o no, y a pesar de su aspecto barriobajero y, por tanto, asequible, nunca logré disponer de aquel muñeco. Era una de esas "espinitas fricosas" de las que, finalmente y ya con canas, pude desquitarme gracias al amor fraternal.
Ahora me he desquitado de otra, la del puto "Kiu". Los "E.T.s", legales, ilegales o plagiadores, me han acompañado a lo largo de mi funesta vida hasta el extremo de convertirse en agradable nostalgia. Dicen que no hay nada mejor que hacer realidad tus sueños. Pues bien, yo ya tengo dos cumplidos, los poseo, puedo meterlos juntos en la misma estantería/foto y quedan así de bien, que para algo son primo hermanos y vienen del espacio con idénticas buenas intenciones....


miércoles, 9 de abril de 2014

VIDA BUENA, VIDA MALA




Ya dije en una ocasión que con el cine evangélico gitano pasa lo mismo que con las exóticas cinematografías Turca o Peruana, que una vez descubiertas, vistos un par de títulos el chiste deja de serlo, puesto que parecen unas calcos de las otras.
Pero hace tiempo, alguien en los “comments” de este blog, me recomendó esta película, alegando que se trataba de una película amateur gitana, alejada de las evangélicas que al final solo son panfletos religiosos, y casi, el único género cultivado en su cine.
Se trata de una comedia con intención de serlo, rodada a base de planos secuencia eternos, con la pericia de aquél que no tiene ni idea de que existe el montaje y el plano contraplano y que para separar unas escenas de otras, utiliza todas las cortinillas posibles y disponible en el Pinacle Studio con el que se ha medio montado. O sea, cine amateur de verdad. Todo lo demás es pose.
Cuenta la historia de una familia gitana que vive en una chabola y que subsiste recogiendo chatarra. Pero la crisis hace que con ese negocio no saquen ni para comer, con lo que el patriarca de la familia tendrá que salir a buscarse la vida. Viendo que no es capaz de hacer nada  bien por su falta de estudios y experiencia, un famoso camello acaba convenciéndole para que venda droga, con lo que saldrá de la pobreza y su vida cambiará, pero tendrá que sotear las situaciones que su nuevo estatus conlleva.
Primordial; no deja de sorprenderme como los gitanos, con solo una vídeo cámara y una idea de base que tampoco va a ninguna parte, son capaces de hacer películas tan entretenidas. Si todas las del rollo evangélico son de por sí entretenidas, esta con intencionalidad cómica, es ya la re-hostia. Introducen un buen número de gags, bastante localistas y gitanos que sin embargo, funcionan. Y las pelucas son una constante en esta película.
Como si de una película de los Monty Phython se tratara, aquí las presencias femeninas se solucionan disfrazando de mujer a un gitano, cosa que, lógicamente, induce a la risa en cualquier caso y con cualquier público. Por no mencionar a un impersonator de Camarón, bautizado para la ocasión como “Camaleón de Peña Perro”, que se canta, en directo, tres canciones seguidas, con la peculiaridad de que, al contrario que cualquier gitano, este canta horrorosamente.
Por otro lado, cuando anoche visionaba la película, pensé en que es de alabar la voluntad y entrega de los gitanos a la hora de llevar a cabo una película, no solo en el hecho de completar una peli de ¡¡¡Dos horas!!! –que no se hacen largas- sino la manera de inmiscuir en ella al barrio entero. Hay una escena que me parece de una maestría a la hora de dirigir, digna de un Berlanga en buena forma. Y lo mejor es que estos gitanos, ni siquiera son conscientes de ello. Recordemos que la película entera está resuelta a base de planos secuencia (de los obvios y naturales, no intencionados. Todo aquél que no tiene ni idea de hacer una película y decide hacerla, lo hace a base de planos secuencia, no se si me explico),  pues hay una en la que un grupo de gitanos entra en un bar, quejándose de que les detiene la policía porque llevan coches buenos. La cámara sigue a los personajes dentro del bar estando ellos una serie de minutos dentro. Salen fuera y la lían con los vecinos, y justo cuando la cámara se coloca a espaldas de uno de los gitanos, vemos una avalancha de unos cincuenta gitanos más que vienen de lo lejos con palos, para correrles a hostias, en una secuencia coreografiada con maestría, puesto que se necesita una sincronización perfecta para rodar un plano así. Los gitanos lo consiguen con solo una indicación de los directores, un tío que va avisando a la horda de los palos –intuyo-  para decirles cuando deben salir de la esquina, y lo consiguen a la primera. Dudo que hayan rodado esta escena más veces.
Pero sobretodo, insisto, son dos horas de lo más entretenidas, de lo más artesanas y puras, que convierten esta película en algo único.
Sin embargo, la moraleja de toda película gitana, no falta en esta, ya que el final nos viene a decir, que si vendes droga, acabarás mal. De hecho, en los títulos de crédito iniciales, cuando el título aparece “Vida buena, vida mala”, acto seguido sale otro rótulo que nos invita a reflexionar nada más comenzar la película: “Tu decides”.
En el circuito natural del cine gitano (básicamente Youtube) la película fue un éxito, lo que propició que los artífices rodaran una secuela directa, que ya me muero por ver.

lunes, 7 de abril de 2014

4 CHALADOS A TOPE

Curiosamente, resulta que si, que la saga de “Los Rompecocos” se editó completa en vídeo en nuestro país, y teniendo en cuenta que a mí, el género “Teen”, me entusiasma, rápidamente me puse a indagar para ver con que título se editaron las dos secuelas. Y pronto descubrí que “Screwballs II” se editó aquí como “4 chalados a tope”, y  la tercera entrega, “Screwballs Hotel”, como “Lío en el gran hotel”.
Resulta que las secuelas del “Exploitation” canadiense de “Porky´s” lo son solo por cosas del título y del rollo que se gastan, porque en realidad nada tienen que ver unas con otras. La que nos ocupa, sin ir más lejos, fue concebida como una “Teen Movie” más de las que le gustaba rodar al director Rafal Zielinski, que rodó en cuatro semanas para estrenar deprisa y corriendo esta cosa sin argumento, y luego pensaron en el título. Y bautizada como “Loose Screws”, era una tontería no aprovechar el tironcillo internacional que tenía su anterior película “Screwballs”, así que, aún con los títulos de crédito ya hechos poniendo “Loose Screws” en estos, en los postres del estreno ponía “Screwballs 2”. Casi nasa, compañeros.
En nuestro país, sin embargo, con esa tradición de a cualquier película bautizarla como secuela de cualquier otra de éxito (“Desmadre a la americana II” sin ir más lejos), ajenos los señores de “Record Visión” de las tácticas expoliadoras del Canadá, en lugar de aprovechar esta película como secuela de “Los Rompecocos”, la ignorancia y falta de interés que nos caracteriza, hizo que esta película llegara a los vídeo clubs con el estúpido título de “4 chalados a tope”, por lo que pasó sin pena ni gloria, no acordándose de ella hoy ni dios. Otro gallo hubiera cantado si se hubiese titulado “Los Rompecocos 2”.
No obstante, sin información era imposible intuir que se lanzó como secuela, puesto que los únicos puntos en común que tiene con “Los Rompecocos” original son el director, y la presencia, en el grupito protagonista,  de los actores Jason Warren (que hacía de Pajowski en la original) y Alan Devau (que hacía de Howie, el nerd en la otra). En esta, efectivamente, responden al mismo estereotipo, serían “El Gordo” y “El Nerd”, pero no son ni Pajowsky ni Howie; son otros personajes (aunque el personaje de Howie, si que volvería en otra película ajena a la saga, “Recluit”, también de Zielinski”, aquí conocida como “Loca academia de reclutas” aprovechando en tirón eterno de “Loca academia de policía”). Además, mientras que “Los Rompecocos” transcurre en los años 60, esta lo hace en los 80, con lo que la conexión es inexistente.
La película cuenta como el director del instituto, envía a los estudiantes más desastrosos a una academia de verano con el fin de recuperar, y resulta peor el remedio que la enfermedad, puesto que esa academia resulta ser un putiferio, que hace a nuestros protagonistas  pasárselo de puta madre.
Bien, y ahora aporto yo el dato cañí: este argumento, es exactamente el mismo que el de la primera “Teen Movie” española, “El rollo de Septiembre” de Don Mariano Ozores, que a estas alturas de la vida, tiene ya demasiados argumentos similares a los de otras películas semi-desconocidas, como para no pensar ya en plagio. Y es que siendo ambas películas de 1985, mientras que la de Ozores se estrenaba en cines, a esta le quedarían todavía un par de años en ver la luz, además, pasaría inadvertida, por lo que Ozores salió ileso de posibles comparaciones. Eso si, “El rollo de Septiembre”, es infinitamente mejor que “4 Chalados a tope”, que por muchas tetas que veamos, mucha secuela bastarda –y consentida por su propio padre- que esta sea, es, con toda seguridad, una de las “Teen Movies” menos divertidas de la historia, estando muy por debajo de cosas más minoritarias, y resultando los chistes totalmente infectos y a todos los efectos, una absoluta patraña, un aburrimiento y  una solemne tontería. Un claro ejemplo de que, con según que películas,  mola mucho más saber que hay tras ellas que verlas. En esta ocasión, verla completa ha sido un absoluto suplicio.
Como frikada final, decir que Jim Wynorski, guionista de la primera entrega, aunque aparece en esta acreditado como guionista, el jura y perjura que no escribió ni una sola línea de esta película, que no sabía que “Screwballs” tenía secuelas, y que si aparece acreditado en la cinta, es porque con el primer “Screwballs” firmó más papeles de los que debía haber firmado. Probablemente, firmó un contrato por “Los Rompecocos” y secuelas, pero claro, para que eso fuera efectivo, estas secuelas deberían filmarse de forma consciente, y no decidir que son secuelas unos pocos días antes del estreno. Sea como fuere, ahí está, en los créditos.
Por su parte, el amigo director Rafal Zielinski, pues siguió rodando sus “Teen Movies”, y ahí sigue, haciendo películas que no le interesan a nadie. O quizás si… a nosotros.
En cuanto a “4 chalados a tope”, ni se molesten en verla. Mola muchísmo más esta reseña que la película.

jueves, 3 de abril de 2014

Capitán América: El Soldado de Invierno

Cuando en el 2005 el guionista de comics Ed Brubaker pasó de DC a Marvel, para hacerse cargo del capitán de la estrella en el pecho, su revisión del personaje y sus argumentos “noir” lo devolvieron a la palestra con su colección individual. Al año siguiente ya estaba desarrollando la trama del Soldado de Invierno, dejando a los lectores uno de los giros más determinantes en la historia reciente de Steve Rogers y allegados. Saber de antemano que Brubaker supervisaría la historia del guion de la película que nos ocupa, no eran más que buenas noticias. La dirección de Anthony y Joe Russo, dos hermanos que hasta la fecha solo habían rodado episodios de series de televisión,  acierta en todo. En ritmo, en exposición de personajes, en acción dosificada, en ese aspecto de novela negra ocurrida en la actualidad que tiene el argumento… no me extraña que les hayan fichado para encargarse de la secuela de esta, y supuestamente cierre de la historia del personaje, pero eso es otra historia.

Aquí va una ligera exposición del argumento:
Steve Rogers, el Capitán América, trabaja para Shield en operaciones secretas. Poco a poco va haciéndose al mundo actual, pero no esperara encontrar secreto tras secreto dentro de su propia organización. Tras una misión en un barco y otros incidentes, Rogers es un fugitivo de Shield. Tendrá que desmontar su organización piedra a piedra si es necesario, para dar con los verdaderos culpables de la situación en la que le han puesto. Para colmo de males, un misterioso y muy bien preparado asesino acecha a Rogers. Y no explico más que la estropeo.

La película cuenta con algo menos de humor que las anteriores de Marvel Studios, algo completamente normal tratando un tema más “oscuro y adulto” (no es que sea compleja, es por comparación con el tono de las otras películas Marvel), pero aun así sigue teniendo algún que otro chascarrillo que nos hará sonreír de vez en cuando. Lo que sí que haremos cada dos por tres será cerrar la boca, porque las escenas de acción nos la abren como mucha facilidad. Y es que acción hay por un tubo. Está bien rodada y no llega nunca al momento de total fantasmada (aunque alguna sí que hay

En cuanto a la incorporación de nuevos personajes o referencias a anteriores, por la primera parte contamos con el que da título a esta secuela (que si os habéis fijado no lleva numero) El Soldado de Invierno. Todo él es una gran Spoiler, así que no comentare nada, simplemente que ese brazo mecánico es de lo más chulo y  100% respetuoso con los comics. Calavera, uno de los enemigos del Capitán en los comics y que aquí nos lo presentan como un agente de Shield interpretado por Frank Grillo. Robert Redford (esta viejo el cabrón) es Alexander Pierce, Senador o algo así que está metido hasta el cuello en el consejo de dirección de Shield. Aparece también Batroc (el saltador) en una escena de pelea en el barco que es cortita pero donde las patadas con botas militares son las reinas. También introducen a la Agente 13, Sharon Carter, interés amoroso del Capi en los comics, y que aquí todavía no se ha acercado tanto a Rogers como para que arrimen cebolleta. Para acabar el momento de nuevos personajes, tenemos a Sam Wilson, el Halcón, que no está nada mal apañado el personaje, aunque en algunas escenas se intuyan demasiado por dónde van los cables de los que está enganchado, aun así, mola. Hay un cameo de un personaje que salía en la anterior película que no desvelare, es uno de los villanos, y lo más seguro es que no sea quien piensas (aunque si has seguido de cerca las noticias de la película igual ya lo sabes) Se nombra a personajes de anteriores películas como Buce Banner y se hace referencia a uno de los próximos a los que Marvel le tienen preparada película, Stephen Strange (pero solo eso, solo nombrarlo, nada más) Luego están los que si o si tenían que aparecer, Nick Furia y La Viuda Negra. En esta película desarrollan más a los personajes, nos enteramos de algunas cosas de su pasado y vemos por donde tiraran en el futuro. El que no aparece es Ojo de Halcón, pero que si tenéis ídem, podréis ver un pequeño detalle suyo. Agudizad la vista y mirar el escote de Scarlett Johansson, ya sé que no hace falta ni que os lo diga, ibais a mirar igualmente. Pero si os fijáis bien, podréis ver que lleva al cuello una cadena de oro cuyo colgante/cierre es una pequeña flecha. Y siguiendo el momento curiosidades, está el tema de la lista, la terrible lista española. Si, la han cambiado, en el cine veréis la versión española de la lista de cosas por hacer de Steve Rogers. Lo que como herramienta de marketing para la campaña del filme lo veo como simpático, en la película es una ridiculez. Afortunadamente solo dura en pantalla dos segundos, pero es absurdo que un americano que ha estado 70 años congelado, tenga la más mínima curiosidad por Rafa Nadal o Héroes del Silencio. 

Es una buena película cuyos 139 minutos pasan en un suspiro y que te deja con ganas de más. Por lo que se ve en las escenas post-créditos (recuerden, hay dos) todo queda listo para la tercera parte del Capitán América y Los Vengadores 2 La Era de Ultron. Será interesante ver cómo afectan los acontecimientos de esta película en este universo cinematográfico que se ha montado Marvel.

miércoles, 2 de abril de 2014

WAXWORK II: EL SECRETO DE LOS AGUJEROS NEGROS

Los noventa y la introducción de humor en las cintas de terror hicieron mucho daño, sobretodo a la serie b de aquella década, dónde todo (con excepciones como “Leprechaun” que no deja de ser una saga víctima de esas circunstancias) era especialmente malo y dónde, a rasgos generales, se estaba más por hacer reír que por causar terror en las producciones de corte fantástico.
El caso es que, muerta y enterrada la “Vestron”,  y en plenos noventa, queriendo repetir el éxito de “Museo de cera”, Anthony Hickox con menos duros y, al fin de al cabo, buenas intenciones se pone manos a la obra con una secuela directa de aquella, que empieza justo dónde terminó la primera y que propone un poco de lo mismo, en un entorno distinto, pero vamos… que repite formula. Así, vemos metida a la pareja protagonista en un lío, en el que para demostrar ella en un juicio que no tiene nada que ver con el asesinato de su padrastro, se meten en la casa de un tipejo que tiene los dichosos “Agujeros negros” que harán viajar a nuestros protagonistas, más que a través del tiempo, a través del cine de terror, buscando pruebas que la declaren inocente. Así, vemos a los protagonistas metidos de lleno en películas como –paso a enumerar  guiños detectados- “Amityville”, “Nosferatu”, “Alien el octavo pasajero”, “Terroríficamente Muertos”, “Poltergeist”, “Los Pájaros”, “El Cuervo”, “Zombi”, “Godzilla”, “Fiebre del Sabado Noche”, “La invasión de los ultracuerpos”o “Regreso al Futuro III” , que yo recuerde, además de pasarle factura, como en la primera, a la mayoría de monstruos clásicos. Todo esto con un Zach Galligan ya con papada, haciendo una serie de ridículas cucamonas, y con el humor por bandera, y el sentido del ritmo en el culo, ya que todas estas referencias, aparecen en su mayoría en los primeros cuarenta minutos de película, mezclados todos sin orden ni concierto, para de ahí en adelante, viajar al medioevo y desenlazar ahí el resto de la película, enfrentándose los protas a un tal Scarabis, que para rematar, en el flojo doblaje castellano lo bautizan como otro personaje mítico: Scaramouge.
La cosa al final es un revoltijo de parodias, homenajes y cameos (Bruce Campbell, David Carradine, Drew Barrymore, Martin Kemp, Michael Des Barres o Alexander Godunov), unos títulos de crédito finales en los que vemos que a los personajes secundarios se les pone nombres como Romero, Argento, Hitchcock, etc… servido todo con muy poca gracia, torpemente y convirtiendo algo, a priori, súper divertido, en un coñazo de los de “Por favor, que se acabe ya”. Y es que Anthony Hickox era un autentico manazas. Además de un osado, porque si la primera era una serie b resultona y altamente entretenida, en esta se empeña en hacer, con menos pasta, una película que pedía a gritos que se le metieran millones y millones para llevarla a buen puerto.
Noventera hasta tal punto de que, para ser promocionada, y al igual que “Tortugas Ninja” y otras tantas de esos mismos años, cuenta con un vídeo-clip de raperos que a consecuencia de hacer el soundtrack de una peli, automáticamente fracasaron-caso de “Partners in kryme” en el caso de las “Tortugas Ninja”, “Big Dad Pierce & L.A. Posse” en este caso- y fue, tardía y discretamente estrenada en nuestras salas, gracias a un José Frade que en los noventa ya agonizaba (en la misma tanda estrenó “Pollo Jurásico”), con un póster (el adjunto) que era feo de pelotas, en el que citaba "El retorno del Jedi" y lo hacía mal -pone "El regreso del jedi-  y que trataba de ocultar su condición de secuela, porque, bueno, tampoco es que “Museo de cera” fuera una película muy conocida en nuestro país. Así que la distribuidora de Frade, que tantas películas había convertido en falsas secuelas, convertía una secuela real en una película independiente de una saga. Cosas del “Exploitation”.
Con todo, no deja de ser curiosa. Pero es una mamarrachada. En definitiva, un “Quiero y no puedo”.

martes, 1 de abril de 2014

AVT PODCAST (10)

Después de diez puñeteros programas, deberían saber lo mucho que nos pone irnos por los cerros de Úbeda cuando hablamos de cualquier tema. Es decir, podemos arrancar debatiendo sobre el tamaño de las cejas de Burt Reynolds y terminar recordando la mejor escena de la última infra-producción del cine Peruano. Semos asín, ese es nuestro encanto. Por lo tanto, de nada sirve que les recite a continuación los contenidos de este "AVT Podcast namber ten" porque solo son el 50% de su gracia. Pero de algo hay que comer. Comenzamos con noticias, chascarrillos y rumorcillos a base de secuelas, remakes, reboots, proyectos en ciernes, trailers y la inevitable ración de Marvel stuff. Redondeamos con un par de debates (series de tv versus cine o "Un cadáver a los postres" versus "Cluedo"). Y terminamos pues, con lo habitual, pelis ("Agresión en la casa del terror", "Partes privadas", "Odd Thomas, cazador de fantasmas", "Last Vegas") y un libro ("Los brazos fuertes del cine de acción de los 80 y 90").
Ya saben, por mucho que diga misa, mis palabras nunca estarán a la altura del exceLso resultado. Así que, mejor escúchenlo....


lunes, 31 de marzo de 2014

MUSEO DE CERA

Indudablemente, “Museo de cera” es un clásico de la serie B (y con sabor a Serie b, que no todas lo tienen…) ochentera, unión de la “Vestron Pictures” en lo que sería una de sus pocas incursiones en la pantalla grande, de Anthony Hickox director de simpática carrera, pero un tanto limitadito a grandes rasgos, y de Bob Keen, artesano de los efectos especiales y el maquillaje, cuya trayectoria ya resulta del todo entrañable. Como la película que nos ocupa.
Cuenta la historia de un grupo de jóvenes a los cuales se les invita a una “representación privada” de lo que se supone es el nuevo museo de cera de la ciudad. Los chicos acuden al museo, se dispersan por el mismo y en cada representación de cera, al pasar dentro del escenario, estos se trasladarán a la época, lugar y momento en el que el monstruo de cera representado operaba, asesinando a los incautos y haciéndoles formar parte del escenario de cera. Difícil de explicar, pero bueno ¿Quién no la ha visto ya?
Como el cine de terror estaba tan de moda a mediados de los ochenta, “Vestron Pictures” quería rodar una película de terror ambientada en un museo de cera, para así también, poder lanzar guiños a los monstruos clásicos, pero tenían poco tiempo para la pre-producción y poco menos de un millón de dólares para rodarla, así que debían contratar al a un guionista que trabajase rápido. El elegido fue Hickox quien escribió el guión en tres días, y rápido comenzaron a rodar. Por su parte, el encargado de los f/x,  Bob Keen, en nómina de la “Vestrom” por aquel entonces, trabajó a destajo creando unos efectos especiales la mar de resultones que se prodigan como lo mejor de la película (¡ese maravilloso hombre lobo!), a la par de sangrientos. La versión que se pudo ver, por lo visto no es ni la mitad de sangrienta que  debería ser: el MPAA, cortó a su antojo las partes más gore. Con todo, el resultado de lo que se puso a disposición del público, es muy cafre, así que no me imagino como serían las imágenes cercenadas.
Curiosamente, la película en su estreno en cines, fue un absoluto fracaso que cambió el rumbo de la “Vestrom” en sus producciones, puesto que si “Museo de Cera” fue un fracaso en cine, sin embargo en el mercado del vídeo es uno de los títulos más vendidos de Estados Unidos, con lo que, con su siguiente estreno “Reto Al diablo”, viendo que ocurría lo mismo que con “Museo de cera”, decidieron centrarse, en lo sucesivo, en el mercado del vídeo. Y mientras al vídeo le fue bien, a la “Vestron” le fue bien.
La película sobrevive al paso de los años estupendamente y se disfruta al 100% todavía, resulta divertida, dinámica y original,  y al acabarla uno se queda con un regustillo muy agradable. Yo hacía ya años que no la veía, y temiéndome lo peor en este último visionado, resulta que me lo he pasado estupendamente. Quizás algunas cosillas se han quedado desfasadas –el vestuario de los protas, chirría demasiado así como algunos diálogos estúpidos, tan de aquella época por otro lado-  pero nada de importancia. Una de las mejores películas que produjo “Vestron”.
Un apunte: Mucho se habla del clímax final de “La cabaña del bosque”, con todos esos monstruos y esos guiños lanzados al fan del terror; bien, el clímax de “Museo de cera”, es el mismo de esta, pero ideado veintipico años antes: Al final, montones de monstruos la liarán parda, y con menos repugnantes intenciones que la de Drew Godard. También es cierto que salvo esto, no se parecen en nada más, por supuesto.
Mención a parte se merece el reparto:
Zach Galligan, que se encasilló tantísimo protagonizando “Gremlins” que después de la película de Joe Dante, apenas le salían papeles, así que se vio inmerso en la serie B más inmunda, los telefilmes más infames, y los “Direct to vídeo” más zetosos.  Aquí queda claro, que no solo quedó encasillado con “Gremlins”- mientras vemos la película, somos incapaces de quitarnos de la cabeza que Galligan fue Billy Peltzer- sino que además, es un actor tremendamente malo. Aquí vemos que su registro es limitado, con tendencia a la sobreactuación, saltando con facilidad a la infractuación, no ya en la misma escena, sino en el mismo plano, sin embargo, en este producto el amigo Galligan se ve como pez en el agua, así que en cierto modo, es normal que quedara alejado del mainstream. Después de esto, pocas cosas destacables rodó en su carrera, pero Anthony Hickox si que contó con él para la mayoría de sus películas. Lo ultimo que ha hecho, una aparición en “Hatchet III”. Que quieren que les diga, Zach Galligan y su mierdosa carrera, me parecen del todo entrañables.
Por otro lado tenemos, en un rol bastante menos destacado a David Warner cuya carrera siempre ha deambulado en el “Maistream”, la serie B y la televisión, recordándole todos, más que por su papel en “Museo de Cera” por su papeles en cosas tan celebres como “La profecía”, “Aeropuerto 79” o “Titanic”.
Tenemos a Miles O´Keefe, famoso por ser Tarzán en “Tarzán, el hombre mono” y Ator en la saga de “Ator el poderoso”, que siempre ha deambulado por productos de dudosa calidad, llegando a aparecer en cortos de “Amateurs” con Damon Packard. Aquí interpreta a una de las figuras de cera, nada menos que un homosexualizado Conde Drácula.
Y de entre el resto del reparto, destaca  el enano que hace las veces de maestro de ceremonias del museo de cera, que no es otro que “Michu”, que se hizo muy, muy famoso dentro del disfraz de “ALF”, aunque también tuvo sus papelitos en cosas como “La gran aventura de Pee Wee”, o “Freaked: La disparatada parada de los monstruos”.
Ahí es nada ¿verdad?
Los F/X, son cosa del anteriormente mentado Bob Keen, que pasó de hacer las maquetas de grandes producciones de Hollywood a elaborar los efectos especiales de mogollón de películas, para acabar dirigiendo bodrios como “Proteus”o algún que otro “exploitation” de “Parque Jurasico”.
Por su parte, Hickox, que cada vez que rodaba se hundía más y más en su propia mierda siendo hoy un claro ejemplo de la inutilidad cinematográfica –aunque esta le salió bien, quizás solo por ser la primera-. Es popular por haber dirigido cosas como “Vampiros a la sombra”, “Hellraiser III”, una de las secuelas de “Warlock”, “Las aventuras del principe Valiente” y el episodio piloto de la serie que pretendía lanzar al estrellato en las américas a Sammo Hung, “Martial Law”. Todo lo demás que ha rodado, es cuanto menos, una puta mierda.
Un par de años después, y debido al éxito que en videoclubes obtuvo esta, Hickox rodó la secuela “Waxwork 2” también con Zach Galligan, y que, obviamente, poco tiene que ver con esta, que tampoco fue un éxito como esta y que ya caerá por aquí un día de estos.
En cuanto a “Museo de cera”, una pequeña maravilla.

domingo, 30 de marzo de 2014

ADIOS, JUPITER, ADIOS

Mi afición a la astronomía en ocasiones me juega malas pasadas, empujándome a visionar películas "espaciales" que tras un gran concepto ocultan resultados mediocres. Es un poco el caso del film del que pasaré a hablarles a continuación, una estrambótica mezcla nipona de "2001, una odisea del espacio", "2010, odisea dos", "Naves misteriosas" y "Atmósfera cero". Cojan todas ellas, métanlas en un acelerador de partículas, denle unos cuantos voltios, fusiónenlas molecularmente y el resultado será esta producción japonoide del año 1984 dirigida por dos señores de nombres apropiadamente raros y producida por la todopoderosa compañía "Toho".
Pasen y vean: El futuro. La Tierra anda tan superpoblada, que la peña se ha tenido que instalar en el espacio exterior. Concretamente, aquellos que rodean Júpiter echan de menos más sol, así que han decidido convertir al planeta en uno. Ale!. Pero entonces (y tras casi una puñetera hora de película) un agujero negro aparece de la nada y resulta que se dirige al centro de nuestro sistema solar. ¿Solución?, hacer estallar Júpiter -aprovechando que ya lo tenían todo listo para mutarlo en astro rey- justo cuando el bujero pase por su lado y así desviar la órbita.
Claro, ahora me comprenden ¿verdad?, ¿cómo negarse a ver una peli con semejante argumento?. Imposibol. El problema es que los resultados pues, hombre, no están a la altura. Y no culpen a los efectos especiales, que se saldan muy dignamente, con maquetas y tal, pero dentro de unos parámetros más que aceptables que no se diferencian demasiado de lo que ya entonces Hollywood nos tenía acostumbrados. Realmente las cagaditas se encuentran en el guión.
Pero hagamos repaso: La intención de la "Toho", sin lugar a dudas, era parir una "space opera" grandilocuente y hermosa, una "película impoltante", de ahí que pille de los modelos que pilla. De "2001" roba la idea de regodearse en la belleza de las imágenes galácticas y las enormes naves, así como su trascendencia universal. De "2010" la sobriedad, la verosimilitud y la estética (de hecho, coinciden en año, y en valerse de Júpiter como elemento central, no me extrañaría que lo de "Toho" fuera simple y llanamente oportunismo, explotación con pedigree). Incluso hay algún decorado que parece haber sido directamente robado, desmantelado pieza a pieza y reconstruido en los estudios nipones, como el cerebro de la computadora (presente también en la obra maestra de Kubrick). De "Naves misteriosas" fusila el rollo "mensaje ecológico" y lo de meter canciones "folk" en la banda sonora (solo que aquí vienen cantadas en japonés). Y de "Atmósfera cero" se queda el final en plan "thriller", porque por mucho que quieran evitar las pistolas de rayos y pretendan que lo suyo es "más serio", no pueden evitar que en el clímax hayan algunos disparos, un buen puñado de explosiones y más de un muerto.
Lo peor de "Adiós Júpiter adiós" es que desarrolla dos subtramas, a la larga, totalmente innecesarias y molestas. La más chunga es la que hace referencia a una secta de hippies/terroristas (??) que se oponen a que el hombre "ensucie" el espacio y se cepille a Júpiter. El gurú de la misma, siempre rodeado de niñas en biquini, es un nipón gordito y peludo que adora pillar la guitarra para canturrear sonetos que suenan en dolby sorround. Toda esta sección del film, junto a cierto casquete galáctico, es la más ridícula, hortera, aburrida y risible. New age para paletos. Si la quitaran, aligerarían las dos tremendas horas que dura el largometraje... y le haría un gran favor.
La otra subtrama molesta es aquella que gira en torno a cierta presencia extraterrestre ("2001" y "2010" obligan), que sí, muy bonita y tal, pero se queda en nada y aún es hora de que alguien me explique qué implicación tiene ello en la trama general.
¿El resto?, pues bueno, se soporta. Hay algunas imágenes potables (a mi gusto la recreación de Júpiter está chula, aunque a ratos se les escapen inadecuados salpicones de agua) y conceptos interesantes. Pero poco más. Luego estaría preguntarse por las consecuencias de todo ello... es decir, si solarizamos Júpiter, ¿cómo afectaría a la Tierra?. Y si en su lugar nos lo cargamos, idem de idem. El enorme planeta gaseoso, con su tremenda gravedad, nos hace de escudo... y sin el, estaríamos a merced de los muchos objetos que pueblan el cosmos. Por otro lado, ¿qué pasaría con los satélites que lo rodean y que son un puñao?, ¿ocuparían su órbita o quedarían flotando sin rumbo por el sistema solar con todos los peligros que ello entrañaría?... lo sé, lo sé, son tonterías (tan tontas como la facilidad con la que los personajes de la peli van de un punto a otro en el espacio. Según ellos ir de la Tierra a Júpìter es como ir al bar de la esquina), solo se trata de una estúpida peli Japonesa de ciencia ficción, pero es que, a la larga, todo eso hubiese dado pie a un producto bastante más interesante y entretenido.
Como dato fricoso mencionar que en una escena uno de los astronautas (el nipón) pasa el rato viendo películas de Akira Kurosawa (propiedad de "Toho"), mientras que el americano prefiere las de "Godzilla" (también propiedad de "Toho", de hecho se sabe que Kurosawa se moría por hacer una peli del rey de los lagartos mutantes, pero sus jefazos no le dejaron) y se emociona con ellas como un niño de teta, ¿¿intento de crítica al nivel cultural de cada cual?? (yo también preferiría las del monstruo, sin duda). ¡AH! y a la sazón de todo ello, el prota se hace llamar "Eiji HONDA". Muy revelador. Y muy poco recomendable.... con esto último me refería a "Adiós Júpiter Adiós", así que, como suelo decir por aquello de evitar responsabilidades, ¡¡USTEDES MISMOS, QUE YA TIENEN PELOS EN LOS COJONES!!.

sábado, 29 de marzo de 2014

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (40): UNA JETILLA ALUCINANTE

Siendo justos y honestos, el post de hoy no debería entrar en el club de las caratulas maravillosas porque lo que anal-izaremos y diseccionaremos a continuación no es una caratula, sino un recorte de prensa. Pero dado que, por lo demás, tratándose del pseudoengaño del que se trata, encaja perfectamente y de que este es nuestro puto blog, donde hacemos lo que nos da la puta gana y si no les gusta, pueden largarse a cualquier otro, pues, bueno, creo que la acción queda del todo justificada, ¿aquezi?.

Hace escasos días anduve por los dominios del rey de los cineastas "outsider" Juan Carlos Gallardo. Entre muchas otras y notorias cosas, resulta que el muchacho es un mega-fan del cine, especialmente si es "fantastique", y se entusiasma desmedidamente cuando arranca a hablar de ello. Y sin descanso. Solo alguien de este porte habría sido capaz de acumular a lo largo de los años los anuncios de prensa de estrenos cinematográficos adecuados a tales apetencias, y solo él los mostraría con orgullo y dilapada pasión, cosa que lotrodia hizo para mi y mis bonitos y honorados ojos verdes.
De entre todo el montoncillo de arrugados y amarillentos recortes, destacó este que sigue.....



¡¡Oh, "Una pandilla alucinante"!! el sobrevalorado clásico de Fred Dekker del año 1987, originalmente concebido como "The monster squad". Una de esas películas a las que el paso de los lustros otorga cierta pátina de notoriedad, aunque en su época no pareció contentar a nadie. Yo mismo acudí al cine a verla y recuerdo que salí algo confuso, ¿me había gustado o era una mierda?... lo que sí es cierto es que, ya en 1987, su tufo a producto "a lá Spielberg" quedaba algo anticuado. Total, amiguitos, que la nostalgia es mu mala.
Sin embargo, si miramos a fondo la ficha del film en "Imdb", concretamente su florido reparto, nos damos cuenta de que, no, Vincent Price no figura entre los protagonistas. Ni tan siquiera entre los secundarios. Vamos, es que ni cameo hay pal muchacho. ¿Y por qué Vincent Price?, coño, pues porque aparece  en el cartelito en cuestión... acérquense y compruébenlo ustedes mismos...........





¡Ah, canastos!, ¡¡Vincent Price y asociación ociosa de monstruos!!, entonces no hablamos de la película de Fred Dekker, sino de esta otra con la que, además, la ilustración concuerda enormemente (salvo por el Frankenstein, que tampoco aparece en el cartel original, ¿de dónde lo habrán sacado?, a saber, pero ¿podría tratarse de "Herman Munster"?)....




"El club de los monstruos", o "The Monster Club" (que suena muy parecido a "The Monster Squad"), es un producto del año 1981 en el que Milton Subotsky en funciones de producer mandaba un notorio "hasta siempre" a la famosa productora británica de horrores episódicos "Amicus" de la que, no porque sí, él mismo había sido co-propietario en sus golden years (y ojo, no digo que "El club de los monstruos" fuese una "Amicus movie", porque pa entonces la factoría de horrores fílmicos llevaba ya un tiempo enterrada, pero es evidente que se nutre mucho de su espíritu y su esencia). El guiño/tributo se completaba con otras presencias tan propias de la "old school" como Roy Ward Baker a los mandos, John Carradine, Donald Pleasence y, ¡zí!, Vincent Price. Añadiremos que, a pesar de su patético intento de modernizarse (incorporando actuaciones de bandas rockeras esperando asín ganarse a la platea joven), y de ciertas chungueces, "El club de los monstruos" era una peli de lo más simpática y entrañable.
Pero algo fallaba, porque no, aquel recorte NO era el de la película de Roy Ward Baker. ¿Que cómo lo sé?, carayo, basta con acercarse a los créditos que hay en la parte inferior y fijarse en quién figura como director....




Pues sí, ingratos lectores, lo que aquí tenemos es otro caso de jeta típica de la época, con la diferencia de que la hemos sacado de su ambiente videoclubero habitual para llevarla hasta la prensa escrita. Por coincidencia de títulos originales, a algún listo/perezoso le pareció buena idea usar el cartel de "El club de los monstruos" para publicitar "Una pandilla alucinante". Si echamos atrás en el tiempo y recuperamos el cartel original de esta última, tanto el que se vio en salas como en video-clubs (cortesía de "Record Visión"), comprobaremos que las diferencias son así como muy notables (también en el tono, ya que con el falso anuncio parece que vayamos a ver básicamente una comedia, cosa que no era del todo la peli de Dekker).





¡¡Emoción, intriga y dolor de barriga!!.
Gracias a Juan C. Gallardo por el recorte, a Pajarillo por la presencia y a las almas anónimas que me han cedido -algunas sin saberlo- el resto de imágenes que dan vida y color a esta tan maravillosa -como siempre- entrada.

jueves, 27 de marzo de 2014

"A RITMO DE JESS" A LA VUELTA DE LA ESQUINA...

Pues sí, amiguitos, puedo anunciarles ya sin miedo a equivocarme que mi video-diario/documental "A ritmo de Jess", centrado en la delirante y caótica confección de la que fue la última película completa de Jess Franco, "Al Pereira vs. the alligator ladies" (y digo completa porque, en breve, seremos bendecidos con "Revenge of the alligator ladies"), tiene fecha de lanzamiento en formato dvd. Será el 23 de Abril y llegará a los estantes de los comercios habituales ("Fnac" y "El corte inglés" en cabeza, aunque también rulará por "Amazon", donde pueden pre-comprarlo ya si asín lo desean) de la mano de "Cameo" y "La Aventura Audiovisual", al precio de 11,95 euros. ¡De lujo!.
Este es el aspecto que lucirá en la parte frontal...


Obviamente, en sus entrañas dispondrán de algunos notorios extras, como una entrevista asquerosamente honesta a mi vil persona, un par de reportajillos de los respectivos estrenos oficiales en salas que el docu tuvo en Madrid y Barcelona y, por extraño que suene, imágenes del grabaje.
Y, claro, no puede faltar el trailer, aunque lleve ya tiempo colgado en Vimeo y, mira, porque me pillan generoso, se lo vuelvo a enlazar aquí, ala....



La noticia acabaría en este mismo instante si no fuese porque "A ritmo de Jess" participa también en el festival online "Atlántida Film Fest" organizado por la gente de "Filmin", concretamente en un ciclo denominado "Reflejos" y dedicado al -según dicen- "funcionamiento de la industria del cine desde diferentes ámbitos". Y """"casualmente"""" es justo a partir de HOY que pueden ver "A ritmo de Jess" y votarlo y hacerme rico y famoso y abrirme las puertas de la "jet" y de unas cuantas camas ajenas. Claro que, pa ello, tienen que pagar como mínimo 10 euros, teniendo acceso así a mi docu y a cuatro pelis más que, inevitablemente, no serán tan buenas.
Francamente, yo me esperaría al dvd!!!!.

Y si, a pesar de todo lo expuesto y de toda la morralla, todavía tienen sus dudas con respecto a "A ritmo de Jess", les dejo aquí la titánicamente generosa reseña que aparece en el número de Abril de la estupenda revista "Imágenes de actualidad". Si eso no les termina de convencer, significará que.... ¡no tienen ustedes corazón!.

miércoles, 26 de marzo de 2014

NUEVO LANZAMIENTO DE VIAL OF DELICATESSENS: LENTEJUELAS DE SANGRE




Pues tenemos un nuevo lanzamiento en ciernes, un dvd de lujo que, hoy, día 26 de Marzo ya tenémos a la venta. Una auténtica frivolidad,“Lentejuelas de sangre: PierroTerror” repasa la vida del artista multidisciplinar Pierrot. Una etapa comprendida entre finales de los años sesenta y finales de los setenta, dedicada al mundo del terror, los fanzines, teatro de impacto, “grand guignol” y películas amateurs en Súper 8.
Pierrot es a día de hoy un icono tanto para los incondicionales del cabaret como para los del cine de terror. El director Eduardo Gión ha indagado en su vida para ofrecernos este magnífico documental que incluye importante e inédito material de archivo más las declaraciones de clásicos del cine de género como José Lifante, Sebastián D’Arbó, Ricard Reguant o Salvador Sáinz.
Vial of Delicatessens tiene el placer de editarla en DVD  y contribuir, junto a Eduardo Gión, a la reivindicación de esta mítica figura del underground, anunciando además que no será la única referencia sobre Pierrot que acabaremos teniendo en nuestro catálogo…
El DVD viene complementado con numeroso material extra: un cortometraje en súper 8 de Pierrot totalmente inédito, un cortometraje del propio Gión, homenajes, coloquios y las colaboraciones de Alaska, Paco Clavel, Naxo Fiol, Vicente Ochoa, David Tort, Raúl Hidalgo, Valeria Vegas y Juan Sánchez entre otros.
A la venta a 5,99 Euros a través de http://vialofdelicatessens.blogspot.com o en puntos de venta especializados a consultar en la misma web.
Vamos... yo me lo compraría...