lunes, 4 de marzo de 2013

El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace

La primera parte de la trilogía sobre Batman de Nolan, deslumbro al mundo con una forma realista y dramática de presentar al superhéroe de Gotham. En su secuela dio otro golpe de efecto con un villano que en mi opinión estaba enorme, y es en esta tercera parte en la que se estropea todo, volviendo la película en un melodrama de duración excesiva y trama insulsa.

Han pasado varios años desde que Batman colgara con las culpas de los crímenes de Harvey Dent y con el asesinato de este. Todo ello se hizo para que saliera adelante la Ley Dent, una ley con la que cientos de delincuentes están encerrados en la cárcel sin posibilidad de salir por beneficios penitenciarios. Bruce Wayne anda recluido desde entonces, no se deja ver en público y vive amargado por la pérdida de la mujer que amaba. Su empresa tampoco va viento en popa, Industrias Wayne invirtió una buena parte de sus activos en una nueva fuente de energía, pero al poder ser transformada como arma dejaron el proyecto cerrado, siendo este un gran agujero en las cuentas. La aparición de un grupo de terroristas capitaneados por el mercenario Bane, harán que el protagonista vuelva a enfundarse el traje negro y les plante cara. Desgraciadamente para el héroe, el tiempo que llevaba fuera de la circulación y la fuerza bruta del mercenario, deja a Batman para los zorros. Bane se encarga de trasladar a Wayne con la espalda destrozada, a la prisión en la que paso la mayor parte de su vida. Esta es una prisión pozo, solo se puede entrar o salir de ella por una gran abertura redonda. Solo una persona consiguió salir de allí escalando, ahora Wayne espera recuperarse de su lesión de espalda, escalar las paredes del pozo y regresar a Gotham para poner fin a los planes de Bane y el consejo de las sombras. Y es que mientras Batman volvía a estar ausente, otra vez, Bane y sus chicos han tomado el control de la ciudad utilizando el proyecto energético de Industrias Wayne como arma con la que chantajear a todo el mundo. La ciudad está cerrada, no se puede salir ni entrar, el caos gobierna y la policía ha sido atrapada en los túneles del metro de la ciudad. 

La película se hace larga, es larga y se hace larga por momentos, le sobran escenas enteras, como esa en la que Alfred le expone a Bruce todos los planes de futuro que tenia para él. Que muy bonito y muy paternalista, pero quiero ver una de superhéroes, no un dramón de antena 3 al mediodía. Toda la historia en el pozo es otro desatino, no se lo cree nadie, por favor. El juguetito de esta entrega, el Batplano, no solo es feo de cojones, es también lo mas anti aerodinámico que han visto mis ojos, vale que la fantasía entre dentro del genero superheroico, pero esto ya clama al cielo. Y vamos a por el villano, a por Bane, vamos a despacharnos a gusto. Es una mierda de malo, que sí, que el tio está muy grandote y tiene las espaldas de un armario ropero, pero no da sensación de amenaza, sobre todo cada vez que abre la boca y se escucha esa vocecilla. Con el tráiler de la película llegaron las quejas a la voz de Bane, se dijo que se retocaría un poco para hacerla más entendible, no sé si lo hicieron al final o no, pero en USA tampoco quedo la gente muy contenta con la voz final de Bane. Aquí en el doblaje, imagino que quisieron que quedara lo más parecida posible, porque simplemente es sonrojante. Luego está la actuación de Tom Hardy, lamentable también. Hardy no es Hugo Weaving, y se nota. Bane lleva la boca tapada, dejando los ojos para mostrar emociones, pero lo dicho, no es Weaving, quien con toda la cara tapada en V de Vendetta era capaz de proyectar al espectador emociones, con el simple movimiento natural de su cuerpo, Hardy lo intenta, y fracasa estrepitosamente en los discursos que da. Da unos pocos, en el campo de futbol, presentándose y acojonando a toda una ciudad, luego en la fuga de la prisión, en la que hace mas aspamientos con las manos, intentando dotar a su actuación con más fuerza, pero no lo consigue, y al final, antes de luchar otra vez con Batman, y haciendo lo mismo de antes, algún movimiento de manos, y algún que otro giro de cuello, pero ya. Como espectador no sabía si Bane detrás de esa mascara, que no sé porque me recordaba a un cangrejo, estaba enfadado, riéndose, o triste de cojones, y es que el resto de su cara no cambia en ningún momento. Para mí de lo peor de toda la película es la sosa, sosísima actuación de Tom Hardy, sorry tio, pero ciclarse hasta casi el infinito no es lo único. En cuanto a las peleas….habia escuchado que las peleas eran brutales, y brutal es la decepción que me lleve. No sé quien haría las coreografías de dichas peleas, pero son malas, torpes, lentas y están muy poco ensayadas. Si veis la película en breve, fijaros como no dan la sensación de tocarse en ningún puñetazo, habiendo algunos en los que se ve claramente que el puño paso a dos metros de distancia del oponente. Además habiendo sido entrenados por el consejo de las sombras, que recordemos eran casi ninjas, estos dos no dan una patada ni levantan un pie del suelo, todo puñetazos y mal dados.

Lo mejor de toda la película es justamente lo que no tiene que ver con Batman, el personaje de Joseph Gordon-Levitt y su destino final. El resto, un gran bluuuf.