martes, 3 de febrero de 2015

AVT PODCAST (31)

Tras experimentar con un barreño repleto de cobayas, tres canguros, dos burras y un cenicero, el Dr.Mengüele Von Smegma logra dar vida a tres individuos de dudoso aspecto -y peor olor- que sitúa frente a tres micrófonos, otorgándoles el don de poder soltar sandeces a través de ellos. Sandeces que juntas y revueltas dan como resultado una cosa llamada AVT Podcast... y no olviden que llamada rima con mamada.
Siguiendo un rígido esquema dictaminado por el buen doctor, y escrito con sangre de cholo en un madero, lo primero que esputan las tres vírgenes bocas son noticias... que si un remake, que si un video juego, que si una proyección, que si dos secuelas, que si el cine en pantalla glande o a través de internet, que si series de televisión, que si Indiana Jones, que si la homosexualidad latente, que si las costras que me como pa desayunar, etc, etc. Temas triviales en definitifa.
Por aquello de estimular sus pútridos y deformes cerebelos, el doctor anima al trío bastardo a realizar un sorteo... concretamente el de un dvd recién robado y listo para estrenar. El acertante podrá llevárselo a casa y masturbarse con él.
Llegados a este punto los tres individuos comienzan a tener espasmos, vomitar por la punta del capullo y echarse pedos. Se impone un cambio de estrategia.... que consiste en destripar, comentar, convulsionar y analizar películas como: "DEVIL DEAD" (la eterna y absurda reseña de una bazofia eterna y absurda), "BIRDMAN O LA INESPERADA VIRTUD DE LA IGNORANCIA" (si es que el título ya es pedante, ¿qué esperaban?), "PASSION" (la última de un Brian De Palma que ya no se empalma dirigiendo y ha perdido toda la passion), "MARQUIS" (muñecos que follan y hablan con sus pollas, que también hablan y follan), "LA ISLA DE FRANKENSTEIN" (infra-cine retrógrado en el sentido más amplio de la puta palabreja), "LA TUTORA" (la TuTora Tiene boniTas TeTillas) y finalmente un debate compartido sobre el "jaip" "BABADOOK" que, simplemente, destruye los cromosomas de los tres entes y los muta en una sola forma, la de un gran cagarro marrón.
Y aquí seguiría, estirando el chiste malo del experimento y tal, pero ya me he cansado... así que escuchen el puñetero programa y déjenme tranquilo, canastos.