martes, 20 de diciembre de 2016

Wyrmwood la carretera de los muertos

Si hace poco en nuestro maravilloso podcast he comentado la nueva hornada de películas que nos llega de Corea del sur, ahora me adentro en una producción de serie B que nos llega desde Australia. Como otras películas que llegan de aquel país y de su vecina Nueva Zelanda el género de terror y más concretamente el subgénero de zombies es el predilecto. Vale, si nos ponemos tiquismiquis, los zombies son muy socorridos en las producciones de serie B, o en esas operas primas de directorzuelos de cortometrajes (como es el caso) que piensan se van a comer el mundo con sus muertos vivientes y al final lo que se comen es una mierda bien grande. Esta Wyrmwood la carretera de los muertos se mueve entre dos agua, entre la de ligera chapuza hasta la producción más o menos digna y de la que no hay que avergonzarse de haber trabajado en ella.

Una lluvia de estrellas fugaces convierte a todos los humanos que no tengan el grupo sanguíneo A+ en muertos vivientes. No los convierte al instante, pero si respiran el aire sin mascaras antigás o algún tipo de filtro, en poco tiempo se convierten en bestias devoradores de carne humana. También hay otra peculiaridad de este fenómeno que convierte a la gente en zombies, los líquidos inflamables dejan de serlo, por lo que la gasolina pierde sus propiedades y los coches acaban siendo inútiles.
Estos zombies exhalan un humillo negro que si es inflamable, así como su sangre, por lo que el grupo de protagonistas, encabezado por un mecánico, preparan una camioneta 4x4 que funciona con sangre, o más bien con el aliento, de los zombies. Además estos zombies son de día torpones y lentos, pero de noche se vuelven más agresivos y rápidos, según los protagonistas porque utilizan el combustible de su aliento durante las noches. Pero rápidamente esta norma se la pasan un poco por el forro de los cojones cuando es de día y varios zombies corren que se las pelan.

Anda por ahí un grupo de paramilitares que van salvando personas, pero para luego entregárselas a un mad doctor que está haciendo experimentos con zombies y personas que no lo son.
Sobre la caracterización de los zombies, roza lo amateur con prótesis puestas por encima de la cara para hundir más los ojos y dar un aspecto más fiero, pero no hay nada destacable. En cuanto a los efectos especiales, la mayoría generados por ordenador cumplen, no son sonrojantes como una producción Asylum, lo que ya es de agradecer, pero tampoco son para echar cohetes. Y luego esta cuando atropellan a los zombies con los coches. Utilizan la solución más simple y cutre posible, solo vemos el interior del vehículo, y al moverse la cámara nos dan a entender que han atropellado a varios no muertos. Vamos que o el efecto no les había quedado bien o directamente se ahorraron grabar atropellos reales, porque para uno que hay se ve claramente el uso del ordenador, en este caso de una forma bastante chapucera.

La película tiene 3 localizaciones, una casa, un almacén/garaje y una carretera. El mayor porcentaje ocurre en esa carretera que está en medio de un bosque, de ahí la frase promocional de” Mad Max metes Dawn of the dead”, pero si les digo la verdad, ni una cosa ni la otra.

Y la peli va de eso, el prota que va a rescatar a su hermana que está siendo objeto de experimento por parte del mad doctor de turno, y ya. No da para mucho, y en imdb ya está indicado que se va hacer una segunda parte con los protagonistas que sobrevivieron en la primera parte. Probablemente la vea, o no, que se yo, si me vi hace poco una de zombies en la India, que era una mierda infumable, como no voy a ver esta otra mierda.