miércoles, 30 de noviembre de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "EL PRECIO DEL PODER"

Da pereza hablar de un clásico como este con Al Pacino tan desatado ¿qué podría decir?. Así que, sin más, los fotocromos.












lunes, 28 de noviembre de 2016

EL EXTRAÑO

Con cierta reticencias, pero, eso si, alentado por las buenas críticas que le precedían, los premios en Sitges, y el entusiasmo general del público, me dispuse a ver “El Extraño” un tanto apesadumbrado por el mero hecho de tratarse de una película Asiática de corte autoral, de ritmo lento impostado y de dos horas y media de duración. Ya había leído algo sobre las bondades del director, Hong-Jin Na y su anterior película “The Yellow Sea”, pero nunca suscitó un interés real en mi persona. Así que digamos, que hice una excepción con “El Extraño” por todo esto que cuento, y por el empeño que tenía mi señora en verla.
Cuenta la historia de un pueblecito de algún lugar de Corea en el que comienzan a sucederse una serie de asesinatos extraños y brutales. Un par de policías locales de lo más patanes, los apestados de cuerpo, deciden investigar un poco por su cuenta y riesgo, llegando a la conclusión de que estos hechos ocurren desde que está por allí pululando un viejo Japonés. La cosa se complicará cuando descubran, por un lado, que este Japonés tiene en una especie de guarida fotos de las víctimas, y por otro, cuando el protagonista descubra que su hija parece estar poseída por un espíritu maligno. Un chamán contratado con el fin de sacar a este espíritu, acabará de complicar las cosas.
Pues no está nada mal esta película. Es más, está muy, muy bien. Efectivamente, se trata de una película de terror de autor, pero entendiendo bien el terror. Quiero decir, que “El Extraño” no deja de ser puro género. Coquetea con el Thriller haciendo de este el punto fuerte de la película, haciendo que el espectador descubra los acontecimientos ala vez que los descubren los personajes, y dejando ciertas pistas sutiles, para que intuyamos y/o saquemos nuestras propias conclusiones.
El director además, sabe como mantener la tensión y el interés del espectador, haciendo que nos centremos en lo que vemos, metiéndonos de lleno en la película. Es muy interesante la historia, lo que sucede en ella. Además de ser una película meramente oriental, tiene hasta los ramalazos intrínsecos de humor infantiloide característico de los cineastas Asiáticos. Por momentos,  hay fragmentos en los que parece que estemos viendo barrio sésamo. Pero cuando toca, la seriedad que desprende la película en ciertos pasajes hiela la sangre.
Sin embargo, el largo metraje y el tempo, dejan algo de poso. A mitad de película hay un bajón que hace que nos aburramos un poco, pero que gracias al crescendo posterior, la película retoma y  se vuelve otra vez inquietante. Eso si, el final es un tanto confuso, me temo. Pero en resumidas cuentas, cojonuda.
La película se llevó una mención en Cannes fuera de concurso, en la sección oficial,  así como los premios a mejor películas Asiatica y mejor fotografía en el festival de Sitges de 2016.
Muy maja.

domingo, 27 de noviembre de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "AMENAZA EN LA SOMBRA"

Indiscutiblemente setentera en sus formas, sus intenciones, su espíritu y su todo, "Amenaza en la sombra" es una peli de esas "raras" que podemos meter en el cajón del cine fantástico y de terror, sí, pero por los pelos. Como muchas otras de la década.
Centrada sobre todo en construir una atmósfera altamente inquietante gracias a su escenario natural (Venecia), tempo, estilo visual y una magnífica partitura (cortesía de ese genio de las notas que es Pino Donaggio, compositor al que admiro por sus maneras barrocas y al que he mangado -y seguiré mangando- más de lo legalmente recomendable), lo que realmente le dio popularidad en su día a la película fue una secuencia en la que los protas reposan en pelota picada con toda normalidad y naturalidad. ¡Ya ven!.
Siempre la tuve en gran consideración, como una peli genuinamente escalofriante. Pero la última vez que la revisé no hace mucho se me hizo pesada y no funcionó tan bien conmigo. Tal vez la encontré algo anticuada, aunque continúo valorando sus aciertos estéticos y, repito, sonoros. Sí es cierto que el "gag final" sigue siendo efectivo, aunque desde luego menos que cuando lo ves por primera vez.
No sé, a lo mejor si me la pongo otra vez dentro de unos años recupere esa buena impresión inicial... hasta entonces, les dejo aquí sus fotocromos y les invito a que la vean y saquen sus propias conclusiones. Independientemente a su capacidad de gustar o no, lo que nadie puede negar es que "Amenaza en la sombra" gasta personalidad y carácter, cosas que hoy día se echan bastante de menos en el séptimo arte (aunque haberlas, haylas).









sábado, 26 de noviembre de 2016

FEMALE WEREWOLF

Pensándolo fríamente, la última etapa creativa de Jess Franco, repleta de costrosas pelis caseras grabadas en vídeo, ha hecho mucho "daño". Hay quien, tras ver "Paula Paula", "La cripta de las condenadas" o incluso "Al Pereira versus the Alligator Ladies", pensará: "Coño, si este señor tan veterano y reconocido mundialmente hace esta mierda y la llaman película, yo también puedo". Entonces cogerá la cámara de vídeo, pagará cuatro céntimos a un par de orondas paletas con sueños de grandeza dispuestas al despelote y, ¡ala!, ¡¡hagamos séptimo arte a base de largos e interminables planos de lesbianismo aceitoso!! Y no hablo únicamente de pazguatos anónimos, lo hago también de individuos con cierto nombre y reputación como Chris Alexander.
Músico, redactor, cabeza pensante tras la web "Shock till you drop", la revista de "Full Moon" "Delirium" y, sí, editor durante unos años de la legendaria "Fangoria", Alexander es súper-fan de Jess Franco. Más de una vez le ha dedicado generosos espacios en las publicaciones mentadas. Incluso en una ocasión le hizo preguntas la mar de profundas e intelectualoides en torno a ¡¡"Paula Paula"!!. Sí amigos, Chris se la tomaba en serio. Y, peor aún, se toma demasiado en serio sus propias obras. Un currículum compuesto de tres largometrajes por los pelos (ninguno de ellos llega a los 90 minutos), "Queen of Blood", "Blood for Irina" y la comentada, que tienen en común toda una serie de señas de identidad: Están grabadas en vídeo estándar (algunas incluso con un móvil), giran en torno a monstruos clásicos (vampiros y licántropos), cuentan con repartos esencialmente femeninos, lucen estética de vídeo arte, algo de erotismo lésbico y, especialmente, hacen gala de ritmos absolutamente exasperantes en su lentitud, recreándose en mucho "nada". Y todas, como decía, muy influenciadas por el lado más barriobajeramente arty de Jess Franco.
Aún así, la curiosidad me mataba y ansiaba ver alguna de ellas. Anduve un tiempo buscándolas en balde (porque no pensaba pagar por ninguna) hasta que mi buen amigo y conseguidor Jose Manuel Romero Moreno me sorprendió un día con la más reciente de todas, "Female Werewolf".
La trama es la siguiente: Una mujer se pirra por los huesos de otras féminas, especialmente cierta compañera de curro. Cuando se pone cachonda, en su delirio cree transformarse en una bestia salvaje. O eso dice "la secretaria". Fin. No hay más. Y es que la historia es lo de menos, lo primordial aquí es el tema visual. Planos largos e inmóviles, muchos silencios (el diálogo es mínimo), repetición, sexo timorato (escotes, pero ninguna teta), efectos de vídeo de esos que vuelven loco, cámaras lentas, música "atmosférica".... en fin. Alguien dijo una vez que eran "vídeos amateurs experimentales" y la verdad es que la etiqueta le va a la zaga, porque por mucho que lo intente su director, todo termina haciendo gala de un notable tufo casero. Uno que molaría si no fuese por la autosuficiencia y arrogancia que transmite. Pomposo y pretencioso es quedarse corto. De hecho, me recordó mucho a mi mismo a principios de los 90 grabando con mi cutre-cámara de vídeo imágenes costrosas pero petulantes a las que intentaba dotar de "dignidad y peso" iluminándolas con rojos y azules o usando el trípode. Claro que yo era un joven imberbe e inocente, cosas estas que ya no es -o no debería ser- Chris Alexander. Las imágenes que luce "Female Werewolf" no son tan maravillosas como el muchacho nos quiere hacer creer. O cree él.
Está claro que sus películas gozan de cierta "exposición" porque es quien es, y tiene los contactos que tiene. Así de simple. Si estas movidas las hiciese cualquier otro mindundi, no le harían ni puto caso. Pero Alexander, gracias a su periplo como máximo responsable de "Fangoria" durante un tiempo, ha recolectado a un gran número de personas "importantes" en el ambiente cinematográfico horrorífico, como Derek Curl, productor de sus tres pelis y con un curriculum en el que encontramos cine legítimo como "La casa del diablo", "Hatchet 2", "Los huéspedes" o "Vampiros del hampa".
A ver, que está muy bien que Chris Alexander construya toda una obra sobre unos cimientos estéticos y narrativos tan peculiares. Mola tener un estilo. Pero es que, en fin, lo que he visto me ha parecido la mar de tonto. De vacuo. Le quitas 30 minutos a "Female Werewolf" y mejoraría mucho. Puedes contar lo mismo y lograr algo más ameno.
Y claro, luego pasa lo que pasa, con esos carteles tan espectaculares la peña espera la mojama y cuando ve lo que ve, se siente engañada y corre a rajar de la peli en su blog. La mujer lobo del título está lejos de resultar tan espectacular. La mayoría del tiempo es la actriz con colmillos. Solo al final, y disimulado a base de filtros rojos, vemos cómo, a lo "En compañía de lobos", le sale un perro de la boca.... pero poco más.
"Female Werewolf" es previsible en su espíritu supuestamente rompedor (incluido aquí el intenso soporrrrrr), no aporta sangre y, lo que es peor, no sirve ni para darnos un desahogo a base de pajote. Dicho de otro modo, no la recomendaría salvo que sean ustedes unos curiosos sadomasoquistas como yo.

viernes, 25 de noviembre de 2016

JÓVENES ALOCADOS

Secuela no oficializada de la archipopular “Aquél Excitante Curso”.
El éxito de aquella “Sex Comedy” propició que Universal pusiera en marcha otra nueva producción de las mismas características, así que contratando los servicios del guionista de la anterior, y futuro director de éxito, Cameron Crowe, que inspirándose en los sucesos observados como periodista infiltrado en el instituto, dio forma al guion de “Aquel Excitante Curso”, se sacan de la manga este plagio consentido –por llamarlo de alguna forma- en el que se repite la estructura de aquella, y los personajes arquetipo.
Todo está narrado igual, en lugares parecidos y con la idea de construir una película muy parecida a aquella, hasta tan punto que si en “Aquél Excitante Curso” teníamos a un joven Sean Penn teñido de rubio pollito, en esta tenemos, como principal protagonista y en un rol casi exacto a ¡¡Chris Penn teñido de rubio pollito!! Solo que esta “Jóvenes Alocados” no tiene ni la garra, ni la gracia ni el atrevimiento de su antecesora, si bien es cierto que con el afán de hacer esta secuela más grosera y más acorde  con el tipo de comedia “Screwball” que ya imperaba por aquél entonces, introducen en la trama escenas de sexo un tanto menos sofisticadas –mucho más vulgares; aquí no tenemos a Phoebe Cates quitándose la parte de arriba del bikini sensualmente, como si teníamos en la primera-, en un club de streaptease dónde nuestros protagonistas acabarán como el rosario de la aurora.
Así, tenemos las historias de varios jóvenes que se entrecruzan, sin que estas se desarrollen de manera muy hilvanada. Tenemos a un joven que tras graduarse decide abandonar el hogar paterno e independizarse, por otro lado tenemos a  su hermano pequeño, que entre ligoteo y ligoteo, parece obsesionado con la guerra de Vietnam (¿), lo que le lleva a compartir su tiempo con un veterano de dicha guerra. Asimismo tenemos los desmanes y amoríos de un descerebrado wrestler de instituto,  y unos almacenes de moda dónde trabaja la novia de este, que a su vez es poco menos que acosada por su jefe. Finalmente, tenemos a la dependienta de una tienda de Donuts que se acuesta con un policia local que le es infiel a su mujer con ella.
Poco más al respecto. La película se desarrolla lenta, tediosa, sórdida por momentos gracias a la fotografía, que para nada evoca a la alegría juvenil que era característica en “Aquel Excitante Curso” y en general, una “Sex Comedy” de lo más floja. De hecho, no se volvieron a hacer remedos, secuelas y/o “Exploitations” de “Aquél Excitante Curso”.
Por otro lado, el reparto junta a un montón de actores que a posteriori tendrían gran peso en  el Hollywood de aquellos años, así, desfilan por la ventana un delgadísimo Chris Penn (acreditado para la ocasión como Christopher Penn), un Ilan Mitchell Smith pre “La Mujer Explosiva”,  Eric Stolz poco antes de ser despedido de “Regreso al Futuro”, un Rick Moranis a punto de participar en el reparto de “Cazafantasmas”, Lea Thompson a la que poco después veríamos en “Regreso al futuro” y “Howard, Un nuevo héroe”o Randy Quaid, algo más mayor que el resto de sus compañeros, pero joven y saludable, lejos, muy lejos del fanático loco en que se ha convertido hoy. Por otro lado, la película está plagada de cameos por parte de estrellas del Rock y el Punk de aquellos años como puedan ser Nancy Wilson del grupo “Heart”,  Ronnie Wood de “The Rolling Stones” o LeeVing de “Fear”, así como aparece un momento en la película Leo Penn, padre de Chris y Sean.
Para desgracia de nuestros ojos, decir que Lea Thompson tenía escenas de desnudo en la película, que fueron eliminadas del corte final, por considerarlas la producción “demasiado Sexys” -¡idiotas! ¿No es esto una “Sex Comedy? ¡Pues eso!-.
El director de la película es Art Linson, quien después de esta, no volvió a dirigir película alguna, si bien cuatro años antes de esta, en 1980, ya había dirigido una ignota película protagonizada por Bill Murray y Peter Boyle titulada “Where the Buffalo Roam?”.

jueves, 24 de noviembre de 2016

I´m a Hero (Live Action)

La adaptación del manga homónimo, dirigida por Shinosuke Sato (Gantz) y que tiene previsto su estreno en nuestro país para finales de este año. Paso por Sitges el año pasado y se llevo el Premio a los Mejores Efectos Especiales y el Premio del Público.

Es la enésima película de zombies, pero sorprendentemente  es una muy buena película de terror. Y es que estamos tan saturados de muertos vivientes, que ya nada nos pilla por sorpresa, ya no nos da el miedo atroz que debía de darnos una caterva de seres muertos que ansia hacerse con la carne que recubre nuestros huesos, pero en esta I´m a Hero, puedo decir que he sentido miedo y mucha tensión en los ataques que sufre el protagonista por parte de los zombies. Incluso me atrevo a decir que acojona mucho más cuando es solo un zombie el que lucha con el protagonista que cuando son doscientos. Eso significa que Shinosuke Sato ha hecho un gran trabajo. Vamos con el argumento.

Hideo Suzuki  (Hiro como abreviatura de su nombre y como Héroe en ingles) es un asistente de un estudio manga. Hiro es un perdedor, tuvo un éxito hace 15 años, y luego tuvo que verse relegado como asistente de otro mangaka. Su novia no le respeta mucho, incluso acaba echándole de casa la víspera que todo estalla. La única particularidad del protagonista es que tiene licencia de armas y una escopeta deportiva (para tiro al plato) En Japón el tema de las armas está muy vigilado, y es muy difícil hacerse con una, así que Hiro es en el momento del estallido zombie uno de los pocos que puede defenderse con más o menos facilidad.

Cierto día aparece el brote zombie (les llaman ZQN), y no le queda más que huir lo más lejos posible de la ciudad. Se cruza en su camino una joven estudiante de instituto llamada Hiromi, la cual acaba siendo infectada, pero no llega a convertirse definitivamente en zombie, sino que se queda a medio camino. Hiro se la llevara con él, intentando llegar a la cima del monte Fuji, porque creen, según las noticias, que allí el virus muere. Entonces se cruzan con un grupo que está en un centro comercial, y allí se desarrollara el clímax final de la película, que no de la historia.

Como adaptación que es de un manga tiene pequeñas modificaciones, pero la esencia sigue estando ahí. También sabemos que la historia continua, tanto por el manga como por el final de la película, yo ya ando con ganas de que se ponga con la segunda parte, aunque en el manga se les vaya mucho la olla y los zombies se aglutinen en una especie de Megazord de los Power Rangers y todos compartan una mente colmena.

Como decía al principio, los primeros encuentros del protagonista con los zombies están llenos de tensión, llegando el espectador a sentir miedo por la integridad de nuestro protagonista, que como también comentaba es un jodido cobarde con una escopeta. 

En cuanto a los efectos especiales no me extraña para nada que se llevara el premio en Sitges, tanto el CGI como el maquillaje son simplemente sublimes, aquí se nota que se han dejado un pastizal, pero no solo me refiero a los no muertos, sino al aspecto que tiene Tokio cuando empieza el caos. Explosiones,  fuego, humo y calles vacías parecen completamente reales, nada de cgi guarros superpuestos encima de las fachadas de los edificios, o callejones de mierda hechos un caos, no, aquí tenemos la calidad del más caro blockbuster y un estupendo cuidado en la representación de las calles de una ciudad envuelta en lo que podría ser el fin de la civilización.

Las actuaciones también son muy buenas, nos olvidamos un poco de la sobreactuación a la que están acostumbrados los japoneses, para hacerlo todo más sosegado y más a gusto del consumidor occidental, o al menos esa es la sensación que yo tuve.

Así pues, nos encontramos en lo que para mí (pero a mí no me hagan mucho caso) una de las mejores películas de zombies de los últimos años, es mas creo que estaría bastante a la par con el Amanecer de los Muertos de Zack Snyder, ahí es nada.

Vayan al cine cuando la estrenen, compren el DVD o incluso léanse el manga (aun en curso) entren en el universo I´m a hero, no les defraudara y volverán a sentir miedo con los zombies.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "EL PICO"

El cine Quinqui, que me gusta, tiende por un lado a estar sobrevalorado y por otro, se le atribuyen méritos que en realidad no tiene. Su condición de "Exploitation" ha generado que estas películas llegasen a exportarse, pero poco más.
Eso sí, como subgénero consecuencia de una determinada época, es interesante y en cierto modo, un género histórico dentro de la cinematografía española.
Las de "El Pico" de Eloy de la Iglesia, no han caído por aquí curiosamente. Poco que decir, no obstante, pero si ciertamente son mejores que las pelis de Jose Antonio de la Loma sobre el tema, también es verdad que a mi edad, ya se me hace cuesta arriba el ver a unos yonkies inyectandose heroína ante la camara.
Ahí les dejo los fotocromos.













lunes, 21 de noviembre de 2016

ADORABLE SEDUCTOR

Una “High Comedy” de la mano de ¡¡Michael Winner!! Que ya se pueden imaginar ustedes como se le da al amigo el tema de la comedia sofisticada.
Basada en una obra teatral del mismo título, que de por sí ya debía ser floja, de Alan Ayckbourn, cuenta la historia de un individuo viudo que viaja hasta un pueblecito inglés para unirse a algo así como una compañía teatral. En un principio, el individuo tiene que cantar, pero por las vicisitudes  y  los actos del algo enloquecido y tiránico director de la obra en la que va a participar, acaba convirtiéndose en protagonista de la misma. Y eso es todo. No hay más.
Lo que principalmente llama a priori la atención, es que está protagonizada por Jeremy Irons y Sir Anthony Hopkins, justo antes de convertirse ambos en las mega-estrellas que fueron en los noventa. Por otro lado, llama la atención que la película es especialmente mala. No  ya por lo poco que pueda interesar el argumento, lo aburrida y machacona que pueda llegar  a ser –que lo es, hasta el extremo- sino por lo  mal filmada que está, y sobretodo, lo mal montada. Es tan cutre, que parece mentira que detrás de ella haya todo un Michael Winner, intuyo, tan tirano y demencial como el papel al que da vida Anthony Hopkins.
Y es que no hay película que menos le pegue al director de “El Justiciero de la ciudad” que esta. Mira que es sosa la hija de puta… pero la labor como director de Winner, no contribuye a que esto sea mejor. Es una “Alta comedia” mala, hasta si esta fuera dirigida por Blake Edwards. Y técnicamente, mejor ni hablar.
Poco más que decir…
Junto a Hopkins e Irons, tenemos en el reparto a Patsy Kentsin, que a finales de los ochenta, gracias al éxito que tuvo en su carrera como cantante con la formación “Eight Wonder” y a su formación actoral, pudimos verla hasta en el cine español, concretamente en “Beltenebros”.
Adorable seductor, “A Chorus Disaproval” en su versión original, ni tan siquiera llego a estrenarse en cine en nuestro país, haciéndolo tan solo en vídeo de alquiler. En plenos noventa, cuando Anthony Hopkins y Jeremy Irons ya eran megafamosos y habían ganado Oscars, se volvió a editar la película en vídeo, esta vez con una carátula que por un lado mostraba fotografías actuales de los protagonistas, junto a una estatuilla del Oscar junto a las fotos, como si se tratara de una película reciente de los escarizados actores.
Un coñazo.

domingo, 20 de noviembre de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "ROCKY IV"

Teniendo en cuenta que en este sacrosanto blog el devoto de la saga "Rocky" es Víctor, mejor les enlazo su reseña de “Rocky IV” que seguro dirá cosas más interesantes que las que pueda aportar yo. En mi caso, me limitaré a explicarles un recuerdo personal.
Fui a ver la cuarta y ultra-politizada aventura del Sr.Balboa cuando se estrenó en Barcelona, concretamente en el aún activo cine Palacio Balañà. La cola era inmensa y hubo un leve altercado porque alguien intentó colarse. Tal fue el caos, que acudió la policía para calmar los nervios. Tremendo. El cine, obviamente, estaba lleno hasta la bandera. No cabía un alfiler. De hecho, mis amigos y yo tuvimos que ir a la parte de arriba, cosa que no solíamos hacer. Lo que ahora recuerdo como más entrañable es que el público se volvía loco durante los combates. Gritando y animando a su luchador favorito que, lógicamente, era Rocky. Uno de nuestro grupo gritaba "¡Mata a ese puto ruso!" para mayor disgusto de la fila de delante, que se giraba molesta exigiendo que calláramos. En el fondo todos lo pensábamos. No lo de callarnos, sino lo de que el yanki se cargara de una vez al malvado russkie. Da risa. Y a la vez da canguelo, puro lavado de cerebro. Pero así es como fue.
En cualquier caso, no considero "Rocky 4" una gran peli, ni mucho menos. De hecho, de la saga solo me gusta la primera y un poco también la sexta. El resto... entretenimientos tontunos de quita y pon. Entrañables a un nivel, digamos, generacional.
Ahí van los fotocromos de la interfecta. Creo que no completos, pero sí bien majos, sobre todo por aquellos que lucen a los dos luchadores juntos. Impresionante Lundgren, ¿verdad?. Ya te digo.










sábado, 19 de noviembre de 2016

DARK WOODS (BOSQUE TENEBROSO)

El día que la nostalgia de principios de los 2000 sea un mal inevitable (¡que lo será!), y los que entonces eran jovenzuelos comiencen a recordar con cariño los últimos coletazos del video-clubismo, saldrán a relucir esas compañías modestas como "DePlaneta" o "Selecta Visión", por decir un par, que llenaban los estantes de productos de segunda. Justamente "Dark Woods (Bosque tenebroso)" (producción Noruega originalmente conocida como "Willmark"), que fue distribuida por la segunda mentada con una de esas habituales y características carátulas tan sosas y feas como atractivas, encaja muy bien en el grupo. De esta guisa es como yo la alquilé en su día desconociendo lo que me llevaba a casa, y reconozco que tuve algunos escalofríos viéndola. Pasé algo de miedo. Convencido de que era buena en lo suyo, unos años después lié a mi pareja de entonces para verla. Esa vez los dos nos aburrimos mortalmente. ¡¿Qué coño había pasado?!. Hace poco la localicé y me dije, voy a verla por tercera vez y así saco una conclusión definitiva al respecto. Lo peor que puede pasar es que ni me dé tanto miedo como la primera, ni me aburra tanto como la segunda. ¿Que cual es el veredicto?... poco a poco....
Un productor de televisión, que anda buscando al equipo perfecto, se lleva de finde a la montaña
a aquellos que aspiran a formar parte del clan con la intención de crear vínculos y acrecentar capacidades colaborativas. Una vez asentados en una cabaña, comienza el mal rollo entre ellos. Cosa esta que se acrecienta cuando acuden a un gran y bonito lago que cae cerca, localizan un equipo de acampada abandonado y el cadáver de una chica hundido en el agua.
A partir de aquí los aspirantes comenzarán a emparanoiarse con, por un lado lo que parece una misteriosa figura que se mueve entre árboles y, por otro, las neuras de su futuro jefe. Al final todo estallará de modo racional, pero no por ello menos melodramático.
"Dark Woods" está ambientada en tan lúgubres como bellos parajes, algo que, quieras que no, hace que se me tenga ganado desde buen principio. Así mismo, se rodó en vídeo de alta definición, cosa que comenzaba a ser normal entonces. La influencia de "El proyecto de la bruja de Blair" es palpable, aunque de un modo más superficial o conceptual si quieren. También aquí podemos hablar de las inevitables pelis de cabañas en el bosque o asesinos entre árboles. ¿Slasher?, no. Tanto no. La influencia que considero genuinamente determinante es nada menos que la estupenda "Session 9" con la que "Dark Woods" guarda bastantes puntos en común tanto narrativos (el conflicto entre los personajes), de estilo (el tempo reposado, la música minimalista, la atmósfera opresiva) como técnicos (ambas están rodadas con el mismo formato y sacan partido de este para dar un mayor naturalismo a las secuencias desarrolladas en la oscuridad). No es una idea la mía para nada descabellada si tenemos en cuenta que en 2015 el director de "Willmark", Pål Øie, estrenó una secuela tardía que narraba lo siguiente: Cinco trabajadores reciben el encargo de acudir a un manicomio abandonado para limpiarlo de posible material dañino antes de demolerlo. Naturalmente descubrirán que el lugar oculta oscuros secretos. Resumiendo, que Øie no quedó satisfecho con el nivel de semejanzas de la primera parte y pasó directamente al plagio a la hora de abordar "Willmark 2" que no me negarán es argumentalmente idéntica al film de Brad Anderson... y aunque no la he visto, fijo que ese parecido no se limita a la sinopsis. Si algún día me la zampo, serán debidamente informados.
Volviendo a "Dark Woods"... ¿que cual es mi veredicto?, pues justo lo que me temía: No me dio nada de miedo, pero tampoco fue un suplicio verla. Pasable. Lástima porque las herramientas con las que cuenta suelen ser muy eficaces conmigo a la hora del "jiñismo", pero hay algo en ella que me sacaba de la peli... creo que era el doblaje... o tal vez los actores jóvenes, que parecen cromitos y no acabo de conectar con sus personajes. No sé. En cualquier caso se deja ver y no ofende, pero hay que tener paciencia y, no sé, tal vez enfrentarse virgen a la experiencia sea más efectivo si lo que buscas son escalofríos.

viernes, 18 de noviembre de 2016

LA MUJER DE ROJO

Un hombre de negocios queda cautivado un día, al ver en el parking a una sugerente mujer vestida de rojo, la cual se pegaba un bailecito la mar de sexy encima de una rendija por la que salía aire que mecía su vestido de seda, mostrando sus braguitas rojas pensando la muy puerquilla que estaba sola.
Este señor se obsesiona de tal manera con ella, que organiza toda suerte de engaños y pantomimas con el fin de poder quedar y pegarle un polvo.
“La Mujer de Rojo” en realidad es una película que muestra  lo difícil que es permanecer fiel en el matrimonio, y más aún, lo difícil que es poder vivir una aventura sin ser pillado. En definitiva, cuenta los estreses y vicisitudes que vive cualquier casado cuando decide salir a echar una canita al aire. Huelga decir que en la vida real no suele ser con un pivón como era por aquél entonces, en el ya lejano 1984, Kelly Le Brock.
“La Mujer de Rojo”, aún precedida de críticas que la defenestraban, resultó ser un éxito arrollador en todas partes del mundo,  y en particular en españa, dónde casi logra congregar en salas de cine a casi 3 millones de espectadores, una cifra espectacular para una comedia.
Escrita por el propio Gene Wilder (D.E.P), se trata de un remake “a la americana” de la película francesa “Un elefante se equivoca enormemente”de Yvés Robert, concebido en un época en la que a los americanos les gustaba mucho hacer sus propias versiones de películas francesas de éxito. Sin ir más lejos, “Tres hombres y un bebé” de Leonard Nimoy, era el remake Americano de “Tres solteros y un biberón” de Coline Serrau, que se rodó tan solo unos años antes. Pues “La Mujer de Rojo” lo mismo, solo que además supuso la tercera película como director de Gene Wilder, el debut para la gran pantalla de Kelly Le Brock-  que luego despuntaría con “La Mujer Explosiva” hasta que se echó de novio a Steven Seagal, quién la esclavizaría- y la película con la que Wilder iniciaría su relación con Gilda Radner, según conocidos de los dos actores cómicos, una de las parejas más solidas y felices de Hollywood, cosa cierta si tenemos en cuenta la enorme depresión en la que se sumió Wilder tras la muerte de esta, y de la que no se recuperó hasta el día de su muerte, el pasado Agosto de 2016.
Tan famosa como la película –o más- es la magnífica banda sonora compuesta por canciones de Stevie Wonder en su momento de mayor popularidad, y que incluía ese clásico imperecedero que era “I just called to say I love you” que le valió el Oscar a la mejor canción ese año.
El caso es que la película la vi en su momento, cuando apenas tendría  yo ocho o nueve años, que ya era fan de Wilder. Sin embargo es una de esas película que, archicionocidas y grabadas en el subconsciente, recordaba como bastante coñazo. Claro, han tenido que pasar 30 años para comprender, tras un reciente visionado, que no le pasa nada. Se trata de una comedia cercana al “High Comedy”, con Wilder poniendo un ojo en la obra de Blake Edwards que profundiza en las relaciones de pareja, y más concretamente en las infidelidades; porque va de eso, de cómo las pasa putas un señorin a la hora de follarse a un bombón, esquivando las sospechas de su esposa, con el consecuente arrepentimiento final… ¡como la vida misma, vaya! Entonces, claro, un mocoso de esa edad, podía disfrutar de “El jovencito Frankenstein” o de “Locos de Remate”… pero esta, igual de enloquecida que las otras en cierto modo, pues como que no. ¿Qué  va a saber un pre puber?
Vista hoy, me parece una comedia muy fresca y agradecida, y además el argumento me gusta mucho, me gusta como se va desarrollando todo, el tempo –aunque este falle completamente y mate la película en la escena del aeropuerto- y sobretodo, Gene Wilder, que está espléndido. En su salsa.
Junto a él, la Radner y la Le Brock, tenemos al también espléndido Charles Grodin (“Huída a medianoche”, “Millonario al Instante"), que supone un complemento para Wilder, en esta película, de lo más divertido.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "ROCKY V"

Durante mucho tiempo, la oveja negra de la Saga de "Rocky"" fue la quinta parte. Mirándolo de forma retrospectiva, con la distancia  y la experiencia acumulada, no creo en absoluto que "Rocky V" sea la peor de la saga ni mucho menos. Diria que el puesto de peor, se la disputan las 2 y la 4, y aún así, cualquiera de ellas sería cojonudísima, así que da lo mismo. Stallone es Stallone.
Sin más dilación, les dejo con los fotocromos.








lunes, 14 de noviembre de 2016

DRÁCULA MASCAFIERRO

Víctor Manuel “El Güero” Castro (“La Pulquería”, “JarriPuter”), es un director clásico del cine de “ficheras” Méxicano, una especie de  Mariano Ozores de allí, que hizo del género de “ficheras” –para que lo entiendan, el equivalente a nuestro destape- lo que ningún otro director. Sin embargo, con el auge (que aún perdura) del “Video Home”, su estilo cómico se va mermando, máxime, cuando el mayor presupuesto que tienes para hacer una película es  lo que cuesta una batería nueva para la cámara. Y en esa etapa entra esta “Drácula Mascafierro”.
“Drácula Mascafierro” es, a todas luces, una de las peores películas que he visto en mi vida. En consecuencia, eso es bueno, porque como con cualquier película mala en condiciones, estas todavía tienen la capacidad de sorprenderme. Además desde principio a fín. Porque mientras la veía, y conociendo un poco los “modus operandis” del género, “Drácula Mascafierro” parece una película de los ochenta. Entonces, como estos “Video Homes”, siempre van como una década por detrás, pensé para mí mismo que la película de marras debió ser grabada en los noventa, a juzgar por la textura del vídeo utilizado, como de peli porno de Fracoise Papillón. Pero cuan fue mi sorpresa al ver el rodillo final de créditos al comprobar que está rodada en ¡¡2002!! Y mi sorpresa viene dada porque a esas alturas, solo en un país como México se puede rodar una película para su explotación en vídeo como “Drácula Mascafierro”; un porno soft como los de finales de los setenta, pero con look de los 90, cuyo cutrerío es tan sobresaliente, que no solo este se limita a los saltos de eje o de continuidad, sino que, en un alarde de dejadez total, se llegan a mezclar dos temas musicales en una sola pista, sin hallar  un motivo para desvelar el porqué de la ejecución de ese acto. O el montaje: es el más desastroso e incompetente que he visto jamás. Eso por no hablar de uno de los protagonistas, que mientras rodaba esto debería rodar más cosas, y como al principio tiene bigote, y luego deja de tenerlo por exigencias de cualquier otro guión, para justificar su ausencia posterior, graban una escena en la que le vemos afeitandose el bigote y diciendo que “Está del bigotito hasta la chingada”.
Pero lo mejor de todo es que, además del look de peli porno, la película tiene estructura de peli porno, solo que no llegan a follar. Amén de contener las señoras rollizas menos apetecibles de la historia del cine erótico (o debería decir “la Señora”, porque siempre sale la misma tipa, que las otras que aparecen lo hacen de pasada). Así pues, tenemos ahí a unos señores que dicen ordinarieces, y después un numerito erótico muy rancio y poco sugerente, un mirón que dice guarrerías mientras espía a la parejita de turno, más señores diciendo ordinarieces, otro numerito erótico… y así durante la hora y cuarto que dura la película, amén de las escenas de relleno, esto es, si una mujer va a follar en un yate, antes del numerito erótico, graban toda la travesía que debe durar como cinco o seis minutos. Y así.
No hay historia, pero para justificar el título de la película, han de meter un Drácula, así que entre chiste obsceno y chiste obsceno, dejan claro al espectador que Roberto “El Flaco Guzmán”, la estrella,  es Drácula, que está  vivo en la actualidad, que tiene 2000 años, y que ya no se le pone dura. Y así tenemos justificado todo el coqueteo que tiene esta cinta con el género fantástico. Por lo demás, la producción es tan frugal, que cuando Drácula va a morder a alguna de las chicas (siempre a la misma) no se molestan ni en ponerle colmillos. Vamos, que muerde así, con los dientes al natural.
El desarrollo de la misma película me hace intuir a mí la siguiente cuestión; quizás esta película esté fraguada desde alguna productora porno. Porque si bien la estructura, como ya he dicho, es similar a cualquier muestra del género, hay un par de detallitos que lo delatan. Por un lado, uno de los actores, lleva una camiseta en la que pone “Golden Vídeo XXX”, lo que significa que algo de ello hay. Por otro lado, en una de las habitaciones donde graban, aparecen pósters de películas porno. Vuelven a justificarse preguntando los actores si eso es una casa o un burdel, en referencia a los pósters. Yo creo que blanco y en botella, lo que me lleva a pensar otra cuestión… ¿No será esta la versión cortada de una peli porno del montón? Para que me entiendan, una peli porno a la que le han amputado el porno, como pasaba con el “GoreX” de Ángel Mora, en su versión light.
En cualquier caso, no hay información en Internet que corrobore esta teoría.
Como fuere, de lo mala, mala, malísima que es, y con esos diálogos tan soeces que se gasta, lo cierto es que me la tragué del tirón, sin pestañear, y riéndome mucho… porque efectivamente, tenemos ante nuestras narices una genuina “Mala pero divertida”, independientemente de si nació, o no, como película porno. Muy divertida. Para ver con los amigotes, funciona.