jueves, 28 de febrero de 2013

MONSTER WORLD Nº 11

Desde Zaragoza llega un nuevo número del fanzine “Monster World” dirigido por David García Sariñena, y que centrándose siempre en el cine fantástico, para este, su  número 11, se ha sacado un especial dedicado a eso que ahora le han dado por llamar “Spanish Gothic”, o lo que es lo mismo, terror español con trasfondos rurales, tema este que me interesa mucho, y del que dan buena cuenta en el especial.
Así, comenzamos con lo que es un ensayo sobre el género, seguimos con una sección de reseñas que analiza títulos punteros del “Spanish Gothic” que resulta de lo más interesante, no ya por la propuesta, si no porque en la selección hay títulos obvios, pero también, algún que otro descubrimiento, como pueda ser esa ignota película de Raúl Artigot que es “El monte de las brujas” de la cual se nos cuenta todos los intríngulis.
También tenemos un extenso artículo dedicado a repasar la vida y obra de Narciso Ibáñez Menta, y a continuación, otro plato fuerte junto con las reseñas, que es la entrevista que en 2006 realizó el desaparecido Pierrot al director y parapsicólogo Sebastian D´Arbó.
Y para finalizar, un articulo sobre la serie de televisión, “El quinto jinete”.
Uno de los mejores (si no el mejor) número de la ultima etapa de esta publicación, que además es visualmente súper atractiva y de un tamaño muy extraño (poco menos que una cuartilla) y manejable.
Firman el propio García Sariñena, Jesús Bernal, David Pizarro y José Luis Salvador Estébenez, entre otros.
Para más info, y para conseguir una de las limitadas 100 copias, visitar su blog.

SCANNERS 3, EL PODER DE LA MENTE

El canadiense Pierre David fue el productor del primer "Scanners", el clásico de David Cronenberg (peli a la que tardé bastante en pillar el punto). Y, ya puestos, también de "Videodrome". Justo diez años después de la peli original, decidió producir una segunda parte sin que Cronenberg tuviera más crédito que el ser responsable de la historia de todo lo empezó. Aquí llegó directamente en vídeo, y se movió bastante, yo mismo la alquilé pero, vamos, creo recordar que no pude ni terminarla. Mala cosa. No debió ir tan mal el negocio cuando, un año después, el producer se sacó de la manga esta tercera parte que a continuación comentaremos. ¿"Scanners 4"?, nunca la hubo... pero sediento de explotar la franquicia de algún modo, David produjo un spin-off titulado "Scanner Cop" que tendría su propia segunda parte. ¡Toma cha!.A esta siguieron títulos como "El Dentista", "Wishmaster", "Steel Trap", la horrenda "Smash Cut" y un montón de telefilms del calibre de "Tornado magnético". Pero ningún "Scanners" más. ¡Mi tipo de productor!.
"Scanners 3" narra la historia de dos hermanos, ambos con poderes mentales, adoptados por el mismo padre, científico para más señas. Una noche, el hermano mata accidentalmente a su mejor amigo en plena demostración de capacidad cerebral y, atormentado por la culpa, se larga al Tíbet, a vivir con los monjes y aprender a controlar el tema. Por otro lado, la hermana sufre terribles jaquecas causadas por su condición de scanner. Papá le cuenta que está trabajando en una dronga cuyo fin es librar a los de su especie de dolores y molestias, pero que aún está en fase experimental. Una noche de insomnio la churri localiza la droga, se la mete y... ¡zas!, se vuelve mala. A partir de aquí le entran delirios de grandeza y comienza a usar sus poderes para hacer el mal y liberar a otro puñado de scanners con el fin de que se conviertan en algo así como su ejército personal. El plan de la chavala es dominar el mundo, pero su hermano, que se entera del pifostio, decide regresar a la civilización y pararle los pies, o las neuronas, o lo que cojones sea.
"Scanners 3, el poder de la mente" es, hablando claro, un absoluto despropósito. ¿Por dónde empiezo?, no lo sé, va tan repleta de cutreces e idas de perola absolutamente risibles que, vamos, uno puede marcarse un auténtico festival si tiene la paciencia de merendarse los 101 minutos que dura. Por otro lado, tarea esta no excesivamente sufriente. vamos, que como la mayor de las golfas con pedigree, me la he comido enterita y sin bostezar demasiado... tal vez tenía la tarde voluntariosa, quien sabe. Pero, como decía, no será porque toda ella vaya escasa de absurdeces sin fin.
La chica mala es, sin dudarlo, el punto más flojo de todos. Por lo mal que lo hace la actriz y, básicamente, porque nos la convierten en una villana de opereta con risa siniestra y todo. Otro punto descojonciable, el equipo de scanners que la siguen a todas partes, caracterizados de tal manera que parecen grotescas cariacturas vivientes, por sus pintas, sus chorri-trajes de gangster, su comportamiento histriónico y patoso... muy horrible. Y el prota, con esa carita de cromo a lo David Hasselhoff y que se torna hilarante cuando utiliza sus poderes mentales a base de lustrosas muecas. No se equivoquen, la peli tiene la poca vergüenza -y el poco acierto- de incluir elementos de comedia voluntaria... pero maldita la gracia que tienen, resultan incluso algo vergonzantes ajenamente hablando, como la secuencia en la que la mala obliga mentalmente a su jefe a darse un inoportuno bailoteo en medio de una importante reunión de negocios.
Pero, vamos a ver, ¿hay o no cabezas estallando?, pues sí... en realidad, asi en plan gráfico, solo hay una... pero es lo suficientemente exagerada y salpicosa para que nos mole. La condimenta algún estallido gore de más, pero no demasiados.
Lo realmente curioso es encontrarle a "Scanners 3" aspectos comunes con algunas de las posteriores películas de superhéroes, especialmente la saga "X-Men", ya saben, mutantes malos uniendo fuerzas para castigar a la raza humana y los mutantes buenos luchando contra ellos, incluido vínculo afectivo entre los dos cabecillas (¿leerían comics de la "Marvel" los guionistas?) o el desenlace de "Chronicle", aquí situado al inicio de la película.
En fin, que es bastante ñorda... sí, pero para pasar un cacho de tarde o noche, de aquellos en los que no tienes nada que hacer, pues mira, podría funcionar. Todo es probarlo.
Por cierto, que la copia VHS que tenía, sacada de un famoso video-club barcelonés, no era original a pesar de su aspecto. La caratula era una fotocopia a color y la cinta... pues ha sido toda una sorpresa... una de tan bonita, que me la pienso quedar de recuerdo (pero no por la peli, lo juro). Les paso foto....


miércoles, 27 de febrero de 2013

TERROR EN EL GREEN

El dvd, formato este que en la actualidad le ha tocado convivir con el Blu Ray, teniendo que cederle a este las ediciones más chulas, también tuvo una “edad de oro”, por llamarla de alguna forma.
Siempre se habla del VHS, y de aquellas  joyas que podíamos alquilar en su momento, concebidas para explotarlas en ese formato. Pero también hubo una etapa con la instauración del dvd, que se comprende de entre 2000 hasta 2006, en que podíamos ir al vídeo club y alquilar montones de roñas, actuales, eso sí, destinadas al formato actual y en auge en ese momento, como era el dvd. Me refiero, obviamente, a los mercados de nuestro país
Y en 2002 apareció esta película, cuyo título me hizo especialmente gracia a pesar de que sabía la pedazo mierda que iba a encontrarme. La vi, y no le di mayor importancia, un pequeño “Slasher” video clubero sin más trascendencia que esa.
Pero revisándola hoy, ya me ha resultado hasta entrañable… y eso que solo han pasado once años… He tenido un ataque de nostalgia, he recordado el video club de detrás de mi casa de entonces, donde podía alquilar todas estas peliculillas… Y ha molado.
Además, fíjense cómo estarán las cosas, que incluso me ha parecido, tras su visionado, original, divertida y muy gore… cosa que en su momento, no quise, o no supe captar.
Cuenta la historia de un muchacho que trabaja de mantenimiento en un campo de golf,  que se disputa su amor entre su novia, zorra malparida que se aprovecha de el, y la camarera del restaurante que le tira los tejos, mas honesta y buena que la suya.
Cuando hace una fiesta con sus amigos pijos, en la cual ¡esnifan crack!, un individuo proveniente de una leyenda urbana que gira en torno a un jardinero que se quemó la cara y volvió para vengarse, hace acto de presencia, con su traje de apicultor y sus tijeras de podar, y los mata a todos.
Muy cortita (solo dura 73 minutillos), muy tonta, con diálogos del todo estúpidos y actores de vergüenza ajena, “Terror en el green” ha resultado ser un pequeño e intrascendente divertimento, que quizás ha mejorado con los años, o quizás me he vuelto lo suficientemente viejo como para divertirme con una cosita de estas.
El “Slasher man” no hace acto de presencia hasta bien entrados los cuarenta minutos de metraje, pero en cuanto lo hace, empieza a cargarse al personal, de las formas más sangrientas y variopintas, y ya no dejará de hacerlo hasta el final. Su look es una pantomima, pero él (el “Greenskeeper” del título original), es más bruto que un arado. Además, vemos perfectamente todos los asesinatos, ya que estos se suceden completamente de día y a plena luz del sol, en tan colorido escenario.
Por otro lado, no se toma a sí misma en serio en ningún momento, llegando a estar cercana a la parodia en muchos momentos, independientemente del humor involuntario que por carencias, interpretaciones y diálogos, desprende la película.
Como momento destacable, por original y por leño, un asesinato en el que entra en juego un aspersor de agua.
Solo eso, que me ha dado por verla sin tenerla yo ninguna estima (ni mala, ni buena) y me lo he pasado hasta bien, sin que por ello quiera decir que trascienda en mis preferencias.
Dirigen nada menos que tres eminencias de filmografías escuetísimas y desconocidas que responden a los nombres de Kevin Green, Adam Johnson y Tripp Norton.  Tres tíos para dirigir esto, que casi se compone de planos fijos y planos secuencia…. Pues hasta eso tiene su gracia.

MANIACO

Antes de "Pesadilla en Elm Street 5", "Depredador 2", "Volar por los aires", "Los demonios de la noche", "Perdidos en el espacio" o "Bajo sospecha", todas películas palomiteras bien reconocidas (tal vez "Bajo sospecha" tenga intenciones más cultas, pero no engaña a nadie), el director de cada una de ellas, Stephen Hopkins, debutaba el año 1987 con este "Maníaco" de producción Australiana y que nada tiene que ver con los otros "Maniac(o)s" que conocemos. De hecho, en Imdb figura como "Juego peligroso", traducción mucho más acertada del original, "Dangerous Game", los tres tan poco imaginativos y estandards como la misma película.
La trama es más previsible y básica que la mentalidad del aficionado español medio al cine de terror: Unos chavales despreocupados y alegres, con esas llamativas pintas modernas que, en 1987, se encontraban en pleno impasse entre la nueva ola, los nuevos románticos y cierta estética filo-gay, se cuelan una noche en unos grandes almacenes gracias a las artes informáticas de uno de ellos (que, curiosamente, no es un "nerd" feo y gafudo... los ordenadores por aquella época molaban básicamente porque aún eran algo bastante desconocido para la gente de a pié y no habían nacido todos los tópicos hoy día tan manidos). Lo que no saben es que, siguiéndoles los pasos, también se ha colado un policía medio chalado que lleva tiempo acosando a uno de ellos por ser hijo de un superior con el que se llevaba mu mal (algo extensible al resto del cuerpo policial). El tipo solo quiere gastarles unas cuantas bromas pesadas, pero una de ellas se torna fatal, matando al gracioso de la pandilla. En su locura, el poli decide acabar lo empezado y no dejar testigos. Pero claro, los jovenzuelos no se lo van a poner nada fácil.
En fin... viendo "Dangerous Game" uno entiende por qué a Stephen Hopkins le salio una carrera en esto del cine comercial americano, apartado espectáculo, subapartado secuelas y remakes, ya que el tio domina bastante técnicamente las secuencias de acción, o aquellas que visualmente se prestan a un mayor atractivo e impacto. Y también por qué, en lo demás, demuestra tener la misma personalidad como director que un repollo, algo que, inevitablemente, quita brillo a los momentos más inspirados y se vuelve contra la peli, arrebatándole cualquier posibilidad de resultar realmente interesante y, ya puestos, entretenida. No tendremos en cuenta la ausencia casi total y absoluta de elementos realmente "exploitables", eso da igual (nada de sangre, nada de tetas), lo triste es que, disponiendo de un escenario con tantas posibilidades sea incapaz de sacarle ningún jugo a nada. No hay suspense, no hay inquietud, mucho menos miedo pero sí algún susto barato. Mal. Tanto como que al policía asesino se le muestre abiertamente y, si cabe, humanamente, lo que le deja huérfano de aura misteriosa y amenazante, convirtiéndole en un villano cero carismático y aburrido (por mucho que el actor que lo encarna se pase la peli poniendo muecas y dando un poco la nota).
En definitiva, que "Maniaco" casi parece un telefilm. Es soso como una mala cosa. Eso sí, fricada al canto: los títulos de crédito iniciales recuerdan muy mucho a otra peli con poli psycho, "Maniac Cop"... parida justo un año después. Hummm....

martes, 26 de febrero de 2013

ROCÍO Y JOSE

De los directores de tendencia “Outsider” que hay en nuestro país, hay dos de filmografías más o menos ignotas, pero de las cuales, el día menos pensado y de sopetón, siempre aparece algo, por los que siento especial fascinación. Uno de ellos sería Martín Garrido Ramis, y el otro Gonzalo García – Pelayo.
De ambos había ya hablado por aquí en alguna ocasión. Pero hoy me centro en Pelayo por dos motivos: La reciente aparición de una de sus películas a una calidad acojonante (ésta “Rocío y José”) y el hecho de que no hace mucho que me enteré por lo que es conocido este hombre realmente.
Ustedes habrán oído hablar infinidad de veces de Los Pelayo, esa familia que logró desbancar los casinos de medio mundo y de los cuales se ha hecho una espantosa película, “The Pelayos”. Pero lo que igual no sabían es que el cabeza de esta familia, es nada menos que Gonzalo García- Pelayo (del que de su faceta como cineasta, apenas hay alguna referencia en la película), que creó un método para acertar a la ruleta, basándose en la probabilidad de un fallo de construcción que estas tenían. El método para ganar, era completamente legal, así que los casinos comenzaron a temblar. De hecho tuvieron que fabricar nuevas ruletas corrigiendo ese fallo únicamente por su culpa, que estaba dejando los casinos sin dinero.
Lo curioso es que mientras que yo conocía su faceta como cineasta, desconocía que el director fuera el eminente “pater familias” de Los Pelayo.
Pelayo, es una de las cabezas visibles del llamado “CineAndaluz”, cuyo estilo deambula entre la mamarrachada más chunga y el cine experimental. De hecho hay quien se ha atrevido a compararlo, no sin cierta razón, con Val Del Omar.
Con la crítica en su contra, con pelis que, aún con estrenos comerciales, son poco menos que subterráneas, su cine, costumbrista (como todo el cine Andaluz), sin embargo, es motivo de análisis y estudio para –y por- según que universidades, que le dedican hasta retrospectivas (Me gustaría ver esos análisis de películas tan corrosivas y cutronas como “Corridas de alegría” y escuchar las sesudas tesis que, seguro, le dedicaron).
Pero la mayoría del público desconoce la trayectoria, corta, de este director.
“Rocío y José” es una película a medio camino entre el documental y la ficción, de corte experimental en la parte documental, y terriblemente populachero en cuanto a la narración, que nos cuenta la historia de una parejita joven (y andaluza) que se enamora durante su peregrinaje al Rocío.
Básicamente, se trata de filmaciones del Rocío que vemos a ritmo de terribles (y temibles) Sevillanas, a la par que cada equis minutos, nos cuenta la estúpida, intrascendente y aburrida historia de amor de los dos catetillos. Un documental con insertos, vaya.
De una hora y poco de duración, el experimento, a fin de cuentas, no deja de ser interesante, curioso, y combina, no sin cierto descontrol, maneras de filmar en lo documental talentosas, con la más absoluta incapacidad para las escenas de ficción.
Desde luego, un –cuestionable- innovador incomprendido con un cine a descubrir (solo cinco películas) interesante, y sobretodo, diferente en la época en la que operaba este hombre (últimos setenta, primeros ochenta)
Aunque repite actores de su anterior película “Corridas de Alegría”, el tono y maneras, son completamente diferentes, por lo que resulta un cineasta de lo más versátil.
Muy interesante… y andaluz.

SANGRE FÁCIL

Como ocurre con casi todo lo que aparece por este blog (y lleva mi firma), en mis tiempos fui casi-fan de los señores Joel y Ethan Coen. En realidad los comencé a seguir con interés a partir de "Barton Fink" (curiosamente, "Muerte entre las flores" nunca me gustó. Tendré que revisarla, a ver cómo me sienta con los años y las canas), aunque la cosa no duraría mucho más. De hecho, la última de sus pelis que fui a ver "porque es de los Coen" resultó ser "El gran Lebowski". Y no repetí hasta "Quemar después de leer", que fue un auténtico varapalo para mi psique. Un horror. Casi tanto como "Crueldad intolerable" (título que perfectamente podría tomarse como una advertencia). Hoy hace ya tiempo que los Coen no me llaman más de lo que puede llamarme Woody Allen o Paul Thomas Anderson. Pero eso no impide que si "Cátedra" saca un libro dedicado a repasar su carrera de pe a pá, me lo pille en la biblioteca (lástima que su lectura está resultando algo dolorosa... detesto los libros sobre cine pretenciosos y absurdamente analíticos, aquellos en los que encuentran simbolismos a las cosas más chorras... y este es de esos, me temo).
Estoy pensando seriamente en dar un repaso a la primera etapa de la carrera de los Hermanos Coen, a base de biblioteca o mula si se da el caso. Y nada mejor que comenzar por el principio, es decir, "Sangre Fácil". Su lagometraje de debut. Por aquellos tiempos Joel Coen acababa de montar junto a Sam Raimi la imprescindible "Posesión Infernal" y al chaval se le ocurrió seguir el ejemplo de su colega a la hora de buscar financiación para hacer su primera peli: fabricar un pre-trailer destinado a impactar a los posibles inversores (y que, ojo al dato, contaba con Bruce Campbell de protagonista). Con la pasta obtenida, los brothers pudieron arrancar con "Blood Simple", parida desde la más rutilante independencia (de cuando el "cine indie" lo era de verdad, vamos) y que resultó todo un éxito -a sus niveles cultos, se comprende-, lo que permitió a la pareja dar el salto a la más estricta profesionalidad y de ahí al reconocimiento de los supuestos expertos, premios gordos, etc, etc.
Pero centrémonos en "Sangre Fácil". La historia que cuenta es tan sencilla como efectiva, y bebe muy descaradamente de los clásicos de la novela negra. La esposa del dueño de un bar de carretera decide ponerle los cuernos con uno de sus empleados. Naturalmente, el hombre se entera gracias a las labores de un sarnoso detective y le da una rabieta tan grande, que ataca a su mujer, llevándose de regalo una patada en la entrepierna que duele solo verla. Herido en su orgullo (y en más sitios), acude al mismo detective para que se cargue a la pareja. El problema es que este tiene menos palabra que una fémina y decide traicionarle, iniciando así un continuo y constante carrusel de equívocos. La mujer cree que ha sido su amante el que ha matado al cornudo, el amante cree lo mismo de la mujer, el detective ha perdido un objeto en la escena del crimen y piensa que los dos se lo han mangado y así todo termina del modo más inevitablemente trágico.
Consecuente con lo que por aquellos tiempos significaba el cine independiente yankee, "Sangre Fácil" es una peli que se toma su tiempo para todo. Es lenta, con sus silencios y sus personajes introspectivos, algo que, con 15 o 20 años te parecerá un coñazo, pero que, con la edad, le pillas el gusto, pues contribuye muy mucho a la creación de una atmósfera inquietante, tensa y malsana. De hecho, aún perteneciendo inevitablemente al thriller, tiene algunos momentos que la emparentan totalmente con el terror, como cuando el prota lleva el cadáver del cornudo en la parte trasera de su coche, conduciendo de noche por la carretera y con un siniestro programa de radio de fondo que termina acojonándole. O la pesadilla que la mujer tiene hacia el final. Y ya puestos, también funciona en ese sentido el enfrentamiento de esta con el detective en plan homicida, dando pie a muchas de las secuencias de lucimiento para los Coen, aspecto que abunda generosamente a lo largo de la peli y que fue blanco de críticas en su época, acusando a la peli de artificiosa. Hay muchos momentos destacados... como el de la cámara elevándose únciamente para esquivar en su camino a un borrachuzo adormilgado, varios movimientos de los que Joel Coen seguramente tomó buena nota mientras montaba "Evil Dead" (con la cámara parapetándose tras las aspas del ventilador del techo, o el corto steadycam en la agresión del cornudo hacia su esposa) y detallitos de montaje y fotografía bien cucos y efectivos. Vamos, que a mi me molan... y en general me mola la puta peli entera, creo que funciona muy bien, logra interesar, inquietar e incluso fascinar.
A los hermanos cineastas/guionistas les acompañan en tareas de interpretación la luego más famosa, y esposa de Joel, Frances McDormand, el sosaina John Getz, el entrañable Dan Hedaya (el malo de "Commando") y el carismático M. Emmet Walsh. Barry Sonnenfeld, hoy día responsable de la saga "Men in black" al completo, debutaba junto a los Coen haciendo la que fue su primera ocupación a los inicios de su carrera, dirigir la fotografía.
Como colofón no podemos pasar por alto el abuso que se hace de la canción "It's the Same Old Song" de los "Four Tops" (grupo en el que militaba Levi Stubbs, es decir, la voz de "Audrey" en "La tienda de los horrores") que, aunque llega a sonar hasta tres veces, no molesta por lo buenísima que es... como la peli misma, oye.

lunes, 25 de febrero de 2013

30 NIGHTS OF PARANORMAL ACTIVITY WITH THE DEVIL INSIDE THE GIRL WITH THE DRAGON TATTOO

Mucho se estaba tardando, tras el incuestionable éxito del “Found footage”, incluso más allá del género fantástico (caso de “Project X”), en realizar algún “Spoof” de este, podíamos decir, nuevo sub-género. Lo chungo es que cuando se le ocurre la idea a alguno, se les ocurre a los demás de golpe, y claro, tenemos las consiguientes aglomeraciones y /o equívocos por parte del respetable a la hora de ver  la parodia de “Paranormal activity”.
Por un lado, tenemos a los padres del género con “Scary Movie 5”, saga creada por los hermanos Wayans, a la que a posteriori se les unió David Zucker. En esta quinta entrega, centrándose sobretodo en “Paranormal Activity”, contamos con el guión de David Zucker, al que se le une otro clásico de la comedia americana más absurda, Pat Proff, y Malcolm D. Lee (“Todo el mundo odia a Chris”)en la dirección.
La película actualmente está en fase de post-producción.
Curiosamente, a uno de los Wayans se le atribuye el el guión de la recien estrenada en USA “A haunted House” dirigida Michael Tiddes. Y a la vez que se estrena esta en salas, en video clubs lo hace esta “30 Nights of paranormal activity with the devil inside the girl with the dragon tattoo” de Craig Moss.
Moss es habitual de este blog. Su especialidad es sacar “Spoofs” de tercera para su explotación en vídeo (¡son “Spoofs” de “Spoofs” prácticamente!) como “Breaking wild”, película consecuencia de “Híncame el diente” que se choteaban de la saga “Crepúsculo”, o “Virgen y culpable a los 41”. Pero también ha tenido un estimable debut en la pantalla grande con “TipoDuro”.
Igualmente, la película de imposible título que nos atañe, no podía ser más oportuna.
Tomando como hilo conductor la saga de “Paranormal Activity” mezclándolo todo con “The devil inside”, le pasa factura a otras películas de género ajenas al “Found Footage” como puedan ser “Batman se Alza” o “Abraham Lincolm cazador de vampiros” y haciendo al personaje principal de la saga “Millenium”, uno más de esta película.
En ella, un par de mujeres se encuentran en el garaje de su casa una cinta VHS en cuya etiqueta reza “Found Footage”, así que se ponen a verla. Su contenido muestra a una mujer que dice que su padre está poseído por un demonio y se va con su cámara, a hacer un documental sobre el tema,  al hospital psiquiátrico en el que está. Por otro  lado, como estrenan casa, su marido graba en vídeo todo lo que ocurre, cuando se dan cuenta de que en la casa hay fantasmas.
Y la película empieza terriblemente bien…
 La cosa está en recrear las escenas más celebres de estas películas, pero llevándolo todo al terreno del “Spoof”, consiguiendo por momentos ambientar el asunto y acojonar al espectador, para que al hacer acto de presencia el fantasma, este hacerles putaditas del tipo pintarle unos bigotes de gato al protagonista con un rotulador,  sentarse a ver la tele y hacer zapping, para acabar el ente fumando porros y masturbándose viendo porno. Y resulta harto divertido. ¿Qué es lo que pasa? Que por cada dos gags potentes y divertidos, te vienen diez sin ninguna gracia, siendo el resultado final una montaña rusa con un comienzo acojonante, para que los altibajos constantes te suman en el más insoportable sopor. Y es una autentica lastima, porque a priori la peli prometía mucho.
Luego, filmada en video como está, se pasan por los huevos las reglas del “Found Footage”, es decir, que se sirve del look de estas películas, pero está montada como una película estándar, con sus planos contra plano y demás parafernalias, sin importar un carajo ser fiel o no al espíritu del género. Pero esto es un poco lo de menos.
En definitiva, es comedia y se deja ver, pero es floja, floja, floja. Eso si, su cuarto de hora inicial, es suficiente para tener como excusa el verla entera.
Esperaremos a ver las otras parodias paridas por elementos versados en la materia, aunque tampoco confió mucho en que sus resultados disten mucho de la “Explotation” videoclubera, decantándome, eso si, por la versión de Marlon Wayans.

domingo, 24 de febrero de 2013

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (29): ¡ALEGLA EL CALETO, COMPAÑELO!

De "Nunca se muere dos veces" (la entrañable cuarta entrega de la no menos simpática saga hongkongesa "Mad Mission" y que, ¡lo juro!, algún día caerá reseñada aquí) y sus trifulcas caratulistas ya he hablado antes. Que vuelva a recurrir a ella para, una vez más, analizar los santos misterios de la edición videográfica en su no menos enigmática división diseño-de-portada, da incluso un poco de miedo. Y para la ocasión, nos trasladamos a Holanda. A continuación les muestro cómo lucía la cubierta de la cinta de vídeo por aquellos lares (el título se traduce como "Asignación a la muerte"... no está mal).


Bien, una vez repasada de cabo a rabo, ahora miren la verión española...


Sí, las diferencias son pocas... pero, a su vez, muy llamativas.
La menos extraña, pero no por ello más comprensible, es la total y absoluta desaparición del personaje del malo, arriba a la derecha, inetrpretado por Ronald Lacey, retomando medio en broma, medio en serio, al famoso "Mayor Arnold Toht" de "En busca del arca perdida" (incluida quemazón en la palma de la mano). Y la pregunta es bien sencilla, ¿por qué sustituirle por la imagen de un helicóptero?... y conservando el fondo original. ¿Que tienen en Holanda contra el Sr.Lacey?... ¿a caso les ofendió la maldad de su interpretación en el clásico de Spielberg?. Ni idea.
Pero hay una diferencia aún más extraña y que, en esencia, se lleva la palma. Veámosla...


¿A santo de qué le cambiaron la expresión de la cara al tipo central, el de la metralleta?. ¿Por qué rebajar el tono cabreado de la original a uno más frío?... ¿por cuestiones de moral?, ¿absurda censura?, ¿quizás la peli iba destinada a un público juvenil y pensaban que un héroe tan mosqueado era mal ejemplo?. Una vez más lo único que puedo decir es aquello de: Ni idea.
Saquen sus propias conclusiones y teorías absurdas.
Otro de los muchos e interminables misterios del mundo del VHS y sus caratulas, trasladado esta vez a terreno internacional.
Seguiremos infra-informando.

Gracias a Enorm por el descubrimiento.

sábado, 23 de febrero de 2013

¡...O UNA MALDICIÓN DEL INFIERNO!

Producida por la "Cannon" cuando hacía apenas un año o dos que había sido adquirida por los temibles Golan/Globus, es decir 1980, "¡... o una maldición del infierno!" ("The Godsend" en v.o.) se sube al carro de las, por entonces muy de moda, películas con niño de aspecto angelical, pero aviesas intenciones. Subgénero este en continuo resurgimiento, como bien demostró la reciente -y curiosa- "La huérfana".
El caso que nos ocupa narra las vicisitudes de una feliz y extensa familia (cuatro ruidosos retoños) que un día reciben la visita de una misteriosa dama preñada, interpretada por la hija de Donald Pleasence en su rol habitual (pues eso, tía rara, de mirada inquietante... encasillamiento este del todo justificado). Justo antes de irse le entran los dolores y nace una niña. Dadas las circunstancias, madre e hija pasan la noche en la casa de la familia, pero al día siguiente, la mujer ha desaparecido por completo, dejándose al bebé. Por si no tuvieran ya suficiente con cuatro bocas que alimentar, los protas deciden quedarse a la intrusa y sumarla a su prole. Ea. A los pocos meses, aparece muerto el niño más joven de la familia que, oh misterio, justamente compartía cuna con la cría ilegalmente adoptada. La madre sufre lo suyo, pero se recupera rápido, "Bueno, al menos tenemos a Bonnie" (que asi se llama la niña rara). Viva!. Todo sigue su curso y tras unos cuantos meses más, estando de picnic, ¡pumba!, fallece "accidentalmente" otro de los hijos legítimos de la familia, justo cuando se había quedado solo con Bonnie. Los padres, en lugar de hundirse por completo, que sería lo lógico ¿no?, lo superan una vez más con relativa facilidad y continúan su vida... total, aún les quedan tres hijos más, ¿que más da que palmen a este ritmo?.
Y sí, lo has adivinado, ¡¡también muere otro!!. Esto les afecta un poquito más... pero no demasiado. Lo realmente absurdo aquí es que, a estas alturas, todavía no sospechan de Bonnie que ya se marca caretos bastante inquietantes. Con solo dos hijas en la familia y tras muchos esfuerzos, el padre ata cabos y decide que la adoptada es la culpable de las muertes, pero claro, ahora toca convencer a su histérica esposa (cuyo instinto maternal le pierde y se aferra a Bonnie sin percatarse de que hasta les impide echar el tan deseado quiqui de los Sábados por la noche) y, sobre todo, proteger la última hija que les queda.
En fin, ¿qué puedo decir que no haya insinuado sarcásticamente ya?, que sí, que "¡... o una maldición del infierno!" no es una peli muy verosímil que digamos y a ratos incluso te ríes, ya sea por la escandalosa y absurda ceguera de los padres o por las caras de mala que se marcan las niñas que interpretan a la intrusa... aunque, curiosamente, en otras secuencias funciona muy bien, incluso proporcionando algún sutil escalofrío. Aún así, el resultado final es comedidamente entretenido (o mejor digamos, soportable), a lo que ayuda el look tan característico de su época. Merece destacarse también la ingeniosa teoría del "por qué" de la presencia de Bonnie y sus malvados actos, algo que, al revés de todos los zopencos comentaristas del "Imdb", no desvelaré (¡¡pa una idea original que hay!!).
El director es, en este caso, directora. Se llama Gabrielle Beaumont y, sobre todo, se ha dedicado a la televisión, metiendo mano en series tan míticas como "M.A.S.H.", "El gran héroe americano", "Dinastía", "Los Colby", "Corrupción en Miami" o "Star Trek: La nueva generación". Entre sus largometrajes (también destinados a la caja tonta), nos encontramos con la tercera parte de "El señor de las bestias", nada menos.
No puedo poner el punto final sin comentar lo curioso que me resulta el absurdo y engorroso título español. Así, leído, parece una respuesta al "The Godsend" original que, para algo, se traduce como "Un regalo del cielo", cosa esta que tiene sentido si vemos el cartel patrio, donde adquiere el rol de frase promocional dando pie seguidamente a "¡... o una maldición del infierno!", comentario que suelta uno de los personajes de la peli, pero no refiriéndose a la niña asesina... ¡¡sino a su curro!!. Muy adecuado.

jueves, 21 de febrero de 2013

SLUGS, MUERTE VISCOSA

De chaval andaba obsesionado con esta peli bastante antes de su estreno. Corría 1988 y estaba preparando el que iba a ser mi primer cortometraje, en formato Single-8. Uno de los posibles proyectos era una oportunista historia de babosas asesinas, claramente inspirada en las fotos de "Slugs, muerte viscosa". Se iba a titular, obvio, "Slugs" y hasta fabriqué mis imposibles babosas a base de papel de periódico, espadadrapo y témpera negra. Al final no lo hice, y los bichos fueron aprovechados para el corto de un amigo, titulado "Virus" y que tomaba demasiada buena nota de "Vinieron de dentro de...". Esta mini-historia aclara cuán obsesionado estaba con el fascinante y absurdo concepto de unas babosas asesinas. De hecho, me compré la novela original de Shaun Hutson... pero nunca me la leí entera. Ya he dicho varias veces que no soy mucho de novelas... y menos entonces (algo de lo que, en parte, me arrepiento porque, según me consta, el libro le da mil patadas en todos los aspectos, incluído el elemento hemoglobiníaco).
En aquellos tiempos, obviamente, conocía perfectamente a Juan Piquer Simón. De hecho, era un fan acérrimo, me encantaban sus pelis, especialmente "Mil gritos tiene la noche" y "Supersonic Man", así que no me quedaba excusa para no acudir corriendo al estreno en salas de "Slugs, muerte viscosa" (y menos con ese mítico cartelazo!!). Y eso hice. Me encantó, claro, me flipó. Y no solo a mi, por lo visto la cosa funcionó un rato bien, tanto como para que el mismo equipo la emprendiera luego con "La grieta", que no les quedó tan bien. Desde entonces, la he visto varias veces y la conservaba con afecto en formato VHS. Ayer, tras leer una reseña en una web yankee, me dije: "Hace mucho que no la veo, y hace mucho que nada me motiva para ponerme a escribir en el puto blog". Estaba cantado que había llegado el momento.
Bien, todos conocéis la historia. Y si no, tampoco es que sea muy complicada. Unas babosas mutadas gracias a desechos químicos, le pillan gusto a la carne, y deciden invadir un pueblo de las américas y papearse a todo aquel incauto que se ponga a tiro. El prota, que curra en cosas esas de salud y medio ambiente, descubre el pastel y pide ayuda a las autoridades que, como es de ley, le ignoran, por lo que decidirá arreglar el entuerto a su rollo (vamos, como cualquier producto del "Syfy Channel", pero por entonces estas historias aún eran lo suficientemente respetables como para llegar a las salas de estreno).
Desde los inicios de su carrera, Juan Piquer andaba obsesionado con darle a sus películas un aire americano, en todos los aspectos, incluído su look y su acabado. Pues bien, con "Slugs" era la primera vez que lo conseguía... y muy bien. Realmente, y salvo por caras bien reconocibles del género fantástico/zetoso hispano como las de Emilio Linder, Patty Shepard o Frank Braña, la puta peli da el pego perfectamente. Ganó el "Goya" a los mejores efectos especiales y no es para menos, pues la verdad es que están muy conseguidos, y no solo por las babosas y las notables secuencias de "gore" y destete, también por las maquetas explotando y demás (o el maravilloso plano de la babosa dándole un muerdo al dedo del protagonista). Porque sí, amigos, algo que destacaba mucho en su momento era la generosa dosis de truculencia, abiertamente desplegada en algunos momentos tan míticos como cuando al pobre Emilio Linder le estallan los ojos o el jardinero que se amputa la mano tras percatarse de que dentro del guante hay una babosa asisina.... ambas, todo hay que decirlo, inverosímiles y notablemente mal ejecutadas, pero no por ello menos impactantes. Con todo (y ahora vienen los palos), hay que reconocer que no es tan "gore" como la recordaba en su época y, más importante, toda "Slugs" resulta muy zopenca. Que sí, que lo es, especialmente sus diálogos tontolavas y la mayoría de las situaciones descritas, por cómo se desarrollan, el poco gracejo que desprenden y la nula naturalidad. Hay fragmentos que son totalmente prescindibles, puestos ahí para alargar metraje (como el intento de violación de la adolescente) y todo es como muy almidonado. Sin embargo, y aunque ustedes no lo crean, estos palos son cariñosos. Cuando terminó me dije "Joder, que mala es!" (sobre todo por ese tramo final que se alarga y no termina nunca), pero lo hice con una sonrisa y, bueno, después de todo, no resulta TAN insoportable (de hecho, creo que "Mil gritos tiene la noche" y, sobre todo, "Supersonic Man", son bastante peor), así que, en fin, dejémoslo en una patochada simpática que, como los donuts o los haagen dazs, es mejor consumir muy de vez en cuando y conscientes de lo malos que son para tu salud (en este caso, mental).

Hubo un intento de segunda parte (recordemos que también existe en formato escrito), pero finalmente no llegó a buen puerto. ¿Podemos decir aquello de "Lástima"?. A saber....

martes, 19 de febrero de 2013

Hellstar Remina (manga)

Las historias de Junji Ito siempre tienen algo de fantástico y parte de terror. En la historia que nos ocupa es más importante la parte fantástica, más bien la parte de ciencia ficción, aunque seguiremos teniendo algunos momentos terroríficos.

El profesor Oguro, un astrofísico japonés, descubre un nuevo planeta que ha llegado al borde de nuestra galaxia a través de un agujero de gusano. Por ser el descubridor, el científico gana el premio Nobel y le es otorgado el honor de ponerle nombre al planeta. Este se encuentra a 16 años luz de la tierra, y como la edad de la hija de Oguro son también 16 años, decide ponerle su nombre. El planeta se llamara Remina, como su vástaga. Rápidamente Remina se hace famosa (la chica y el planeta) así que le llueven ofertas para hacer eventos, sesiones de fotos y demás trabajos de una idol japonesa. Remina tiene un agente y un club de fans. Su fama va en aumento día tras día, y cada vez genera más dinero. Todo va bien para los Oguro.

Un día el ayudante del profesor descubre un extraño suceso, al paso de Remina (el planeta), el resto de cuerpos celestes desaparece. Al principio piensan que pueden ser efectos de luz al pasar el planeta cerca, pero lo más extraño llega cuando pasado un tiempo descubren que Remina el planeta, se ha parado, ha variado su rumbo y va directo hacia el sistema solar,  y en concreto directo a la Tierra. Según los cálculos del profesor en un mes, Remina impactara contra nuestro mundo. Cuando la noticia se filtra, la población mundial entra en pánico. Los poderosos organizan métodos de evacuación del planeta o búnkeres subterráneos, pero hay demasiados habitantes para sacarlos a todos y muy poco tiempo, por lo que parece que el mundo y la humanidad tienen fecha de caducidad. A estas alturas ya se puede ver al planeta Remina a simple vista, con solo levantar la mirada hacia el cielo. La masa de la población, que como toda masa es cazurra y no atiende a razones, decide culpar al profesor Oguro y a su hija Remina de la futura catástrofe. Así, como una secta, deciden sacrificar a padre e hija en mitad de la calle crucificándolos para calmar al planeta. Empieza entonces la huida de Remina, junto a su agente, el director de su club de fans y un joven rico que solo piensa en tirarse a Remina.

La historia es distinta a las típicas de fantasmas japoneses de pelo largo, y no tiene nada que ver con el gore guarro, por lo que se agradece un poco de variedad. Interesantes también son los efectos producidos por un elemento tan grande acercándose a nuestro planeta, las mareas, la propia gravedad, todo se verá alterado contra más cerca este Remina (el planeta) de nuestro mundo. No es un manga que llame en exceso la atención, pero es lo suficientemente interesante como para echarle un vistazo, sobre todo si quieres saber que pasa al final con Remina (el planeta), la Tierra y Remina (la chica). Interesante.

viernes, 15 de febrero de 2013

EDAD LEGAL



Por mi condición de habitante de la capital, y como he dicho por aquí más veces, no tengo constancia de la existencia de Alex Salgado  hasta que Naxo colaboró con el en su programa de televisión.
Pero la imagen que me llevo de él como comunicador, es positiva.
Pronto llegan a mis oídos las leyendas sobre lo odiado que es en el mundillo de la comunicación, y las ampollas que levanta. Escucho algunos de sus podcast, le veo en algún canal televisivo a intespectivas horas, y veo que el asunto no es para tanto. Provoca, es incisivo, ingeniosote, pero no una rata de alcantarilla dañina… No comprendo por qué es tan odiado. Incluso aquí en Madrid, quienes le tienen como posible competencia en el absurdo mundo del podcasting (también lo llaman podcastfera), y sin nociones de lo odiado que es en Barcelona, le odian… y yo no entendía por qué…
Bien, ahora lo entiendo. Son sus humos, sus maneras, su ego… e incluso esos ramalazos de estupidez que el amigo Salgado puede llegar a gastarse.
Porque me entero derepente que hay un documental sobre la trayectoria de Alex Salgado. Pronto descubro que se trata de un “Documental sonoro”, cosa esta que me parece una autentica patochada. Indago ¿Quién realiza este “Documental sonoro”? No hay créditos que lo nombren. Llego a la conclusión, de que este experimento, lo ha perpetrado el propio Salgado. Se hace un documental a sí mismo, en audio (bueno, es un hombre de radio, esto tiene su coherencia), en el que básicamente se dice lo cojonudo y lo gran comunicador que es. Y seguramente seleccione el los cortes, y no otro. Si dice algo excesivamente malo alguno de los entrevistados, no lo va a poner.
Para más inri, te lo vende como si fuera una cosa histórica, cuando la realidad es que el archivo ni tan siquiera se escucha medianamente bien… cosa que en absoluto critico.
Lo escucho con detenimiento, y la verdad, es que de esos “personajes influyentes de la comunicación” a los cuales dice tener en el documental, apenas reconozco a nuestro amigo común Naxo, que sin ser un hipócrita, también dice cosas buenas de el, no sin darle un poco de cera.
Y es que Alex Salgado, no tiene ninguna vergüenza. Ni remilgos a la hora de venderse.  Todos detectamos que es un vendemotos, y por eso la gente le odia tanto. Porque tiene los cojones de afrontar con todas las consecuencias un acto idiota y ridículo como es el hacerse un documental de si mismo en el que todos hablan bien de el, y no tiene ni un atisbo de sentirse patético. Le odian por ser un valiente.
En la podcastfera, mundo ese lleno de aspirantes a profesionales sin tener ni puta idea de comunicar, y por supuesto, sin sentido del espectáculo o del show, se le odia… porque ellos no tienen cojones de hacer lo que Salgado hace. Son patéticos igualmente, pero no alardean de ello. Salgado, si. Y además, si tiene un sentido muy amplio de lo que es el show o el espectáculo.
Y a mí Salgado es un tipo que me cae muy bien, y que me parece un gran comunicador. Al menos en sus shows de televisión barata, consigue entretenerme, ya sea con el mundo del corazón, o directamente insultando al colaborador de turno sin luces. Me la suda que sus podcast se escuchen mal o utilice manidos efectos de audio. El lo hace de pelotas.
Me entretiene con sus libros, y me entretiene como oyente.
¿Y a cuento de que viene esta chupada de polla? Pues  para compensar, porque no puedo decir que el audio documental me haya gustado. Es más, me parece una puta mierda, tanto el formato, como el contenido, como que, posiblemente, lo haya realizado él. Además de ser un coñazo. Pero al menos ha tenido los cojones de hacerlo, sin inmutarse ni despeinarse.
Ahora, que no me haya gustado este archivo de audio, innecesario en su carrera (a no ser que sea una estrategia de el para que se le siga odiando, que también podría ser…), no significa que no admire al señor Salgado. Al contrario, le admiro aún más, quizás porque no soy tan valiente como el, y porque asume con estoicismo las consecuencias que le puedan reportar, una cosa de vergüenza ajena como la que acaba de hacer.
No obstante, ustedes pueden escucharle y odiarle, o no, visitando www.edadlegal.net
Que además, es así como celebra sus 18 años de carrera. Ya podía haberse ido de putas con los colegas, oigan…

jueves, 14 de febrero de 2013

Transmetropolitan (comic)

Para hacer un símil que puede entender casi cualquiera, Transmetropolitan tiene como protagonista a un Rorschach (Watchmen) periodista puesto de anfetas, alucinógenos y drogas aun no inventadas, que vomita la bilis que la sociedad le produce. Y lo hace contando la verdad, por dura y horrible que sea, es más, si es horrible, mejor para él. Se llama Spider Jerusalem, y su creador, Warren Ellis dice haberse basado en Hunter S. Thompson para el protagonista de Transmetropolitan, y vaya que sí.

En un futuro no excesivamente lejano, donde las modificaciones genéticas están a la orden del día y se pueden programar para que te salgan aletas de tiburón, o donde todo el mundo tiene en casa unas maquinas que les proveen de lo que necesiten, ya sea comida, ropa o drogas, e incluso en este mundo donde una nueva religión se forma cada 20 minutos, es donde se desarrolla el argumento. Spider Jerusalem es un periodista de éxito gracias a su acoso y derribo de todo lo que ve y no le parece bien, y hasta lo que le parece bien también es criticable por su parte. En el mayor momento de su gloria y fama, Jerusalem decide irse al monte a vivir como un ermitaño. Con lo que no contaba pasados 6 años desde su retiro voluntario, es que uno de sus editores le llama para recordarle que le debe dos libros y que como no se ponga las pilas le enterrara en papeleos de juzgado (sino le manda un par de matones y listo) Así que no le queda otra que volver a la ciudad, conseguir su antiguo empleo de periodista y empaparse de la nauseabunda realidad a la que escupir en la cara desde su columna semanal titula “Odio todo esto”.

Los artículos que va escribiendo Spider le devuelven a la cima de la popularidad, algo con lo que no está muy contento, pero que si conlleva más dinero, mejor casa y disponer de una ayudante, aunque esta última es impuesta por el editor. El columnista toca todos los palos, se mete con la policía, con los deficientes servicios a la comunidad, como la asistencia a los enfermos mentales o a los niños abandonados, pero donde realmente destaca es en el periodismo político. En este futuro los políticos son aun mas cabrones que los que tenemos ahora (algo difícil) y en los primeros números de la colección Spider sacara los trapos sucios del actual presidente (con el que tiene cuentas pendientes) y del candidato, el llamado el Sonriente, por aparecer siempre con una sonrisa inmaculada. Spider quiere poner a la ciudadanía en contra del actual presidente, al que apoda La Bestia, y que la gente vote al Sonriente. El problema viene cuando al investigar al candidato, descubre que probablemente El Sonriente sea peor que La Bestia. 

Los primeros números pueden descolocar un poco al lector, sobre todo por la sobrecarga de ver un mundo futuro con tantas y tantas tecnologías que ahora parecen una locura pero que no lo serán tanto dentro de unos años. De todas formas, os animo a que os leáis la serie completa. Si llegas al número 10 ya no querrás parar, y eso que la colección la componen 60 números, más dos especiales que no son necesarios leer, pero que tampoco querrás perderte.

Warren Ellis se saca unos guiones magníficos y los dibujos de Darick Robertson están completamente a la altura. Al igual que The Walking Dead se adapto en serie de TV, no estará nada mal que hiciera lo mismo con esta colección, aunque sí que habría que exigir que se respetasen los guiones originales, y es que este comic es como verse una serie de intrigas políticas pero con la mofa y sarna con la que Ellis dota a sus creaciones. Además que Spider Jerusalem es un personaje cojonudo y Jackie Earle Haley daría el pego perfectamente.

LA VENGANZA DE NINJA

Siempre creí que los ninjas más ridículos, horteras y fantasmas los podías encontrar en las producciones de Joseph Lai o Tomas Tang... y que para dar con versiones más serias y dignas, tenías que recurrir a las pelis producidas en los 80 por la "Cannon" y con el eterno Sho Kosugi de protagonista. Después de visionar "La venganza de ninja", puedo decirlo alto y claro: No, la ridiculez y la risa involuntaria no era una exclusiva de la facción más rastrera del mercado asiático. Hollywood también. Por mucho que el director de esto, el legendario Sam Firstenberg, asegurara que su intención era alejarse el máximo del look y las formas de las pelis autóctonas, dándole a todo el pitote un rollo muy Americano. ¡¡Ya te hubiera gustado a ti, pillastre!!.
"La venganza de ninja" sigue a "La justicia del ninja" y precede "Ninja 3: La dominación" y, como ya comentamos en referencia a esta última, ninguna de ellas tiene la más mínima relación narrativamente hablando. Lo único que las emparenta es que sale el amigo Kosugi (interpretando a personajes diferentes) y ninjas. Fin. En el caso que nos ocupa, la historia no tiene muchas complicaciones: Sho interpreta a un ninja semi-retirado que ve cómo su familia es masacrada por otros tantos encapuchados, dejando vivo únicamente a su hijo pequeño. Con el fin de proteger la vida de este, acepta la invitación de un amigo suyo y se las pira a los USA a montar una galería de arte con figuritas niponas. Sin embargo, resulta que estas van rellenas de heroína y que el dichoso amigo es en realidad un ninja malísimo que comenzará una guerra sin cuartel, primero contra los mafiosos que no quieren pagar por la dronga y después, contra el mismo Sho Kosugi y su querido hijo, interpretado por el de verdad, Kane Kosugi. Naturalmente, cuando las cosas se pongan más feas, Sho decidirá salir de su retiro, ponerse el disfraz y combatir a su némesis... y a quien haga falta.
Hay que reconocer que "La venganza de ninja" está razonablemente entretenida y simpática. Tiene bastante ritmo, una violencia tirando a llamativa (con sus chorretones y amputaciones) y, eso sí, unas cuantas risas. Involuntarias, se comprende. En general, los combates resultan mas bien torpes y patosos (coreografiados por el colega Sho, nada menos), destacando en ese sentido el que el niño Kane se marca con la amante del ninja malo quien, a su vez, pierde el oremus por un Sho que la ignora y desprecia. El del final, con los dos ninjas, tampoco anda cojo, más que nada por la cantidad de fantasmadas y absurdeces que desfilan ante nuestros desorbitados ojos, como la irrupción de armas secretas por parte del malo (como un lanzallamas) o, sobre todo, la aparición de maniquíes ataviados de ninja dispuestos ahí para despistar al amigo Kosugi, como si el malo los llevara en el bolsillo y los sacara cuando más los necesita. Hilarante. Tampoco tiene desperdicio alguno la escena en la que el prota y un colega suyo se lían a yoyas en un parque con una banda de macarras que son, sin coñas que valgan, una especie de parodia ¿¿involuntaria?? de los "Village People". ¡En serio!, cada uno de los integrantes va ataviado con un disfraz diferente, incluido uno de cowboy con un bigote falso que se le cae tras recibir un par de bofetones. Se suman al descalabro la ridícula risa satánica del ninja malo, así como sus gestos exagerados (cosas estas que solo hace cuando se disfraza y se cubre la cara... vamos, que son tics propios del asiático que le doblaba), y la chorra-tortura que reserva para su amante traidora, atarla en el yacuzzi y soltarle un chorro de agua directo a la cara... ¿¿??.
En fin, que entre aciertos e involuntarios desaciertos, "La venganza de ninja" termina resultando una peli bastante divertida, especialmente si la ves con amigotes y ganas de cachondeo.

martes, 12 de febrero de 2013

THE COLLECTION

Será la edad, será el exceso de visionados, pero cada vez me aburro con más facilidad cuando me pongo a ver una peli. No consigo centrarme, me distraigo, pierdo el hilo, no logro meterme en la historia... y en el peor de los casos, la quito antes de terminar o me pongo en el ordenador a mirar gilipolleces, dedicándole solo un 50% de mis atenciones (y si me da, luego escribo una reseña para este blog y me quedo tan hancho, ¡¡ja ja ja!!). Por eso mismo, no puedo dejar de entusiasmarme cada vez que me trago una peli que logra el efecto contrario, distraerme de verdad, engancharme, absorverme y, lo más importante, evitar que mire el contador del reproductor, para saber cuánto queda. Eso se da muy poco.... cada vez menos, pero aún ocurre y "The Collection" entra de lleno en ese exclusivo grupo. Así que, ya lo ven, prepárense para una reseña extremadamente positiva.
Secuela de la no menos gozosa "The Collector", perpetrada por las mentes pensantes tras las sagas de "Feast" y "Saw" (especialmente sus más recientes, potables y sangrientas entregas), esta segunda parte más o menos continúa la historia de su predecesora. Aquella terminaba con el extraño asesino de ojos insectívoros llevándose al prota dentro de un bahúl. Y hasta que nos reencontremos con este, quien termina erigiéndose como héroe de la función, sufriremos una de las escenas más brutales, demenciales y sangrientas que ha dado el cine de horror en los últimos años. Marcus Dunstan, director y co-guionista, sabe cómo arrancar una peli para enganchar al espectador. Y sabe qué es lo que este quiere ver. El coleccionista espera impaciente en lo más alto de una discoteca infestada de jóvenes despreocupados que bailan y se dan al vicio. De pronto, una de sus temibles trampas se activa... y descubrimos así que el muchacho se nos ha vuelto ambicioso ya que esta está diseñada para, literalmente, trocear de un solo golpe a cuantas más personas, mejor. No diré más, únicamente que te quedas con la boca abierta y los ojos fuera de las órbitas. Espectacular.
A partir de aquí lo "normal" es que la cosa pierda fuelle. Que el ritmo descienda. Pero no, "The Collection" sabe mantener la dignidad altísima. Y así será hasta el final. Tirando del rollo "Aliens", con el superviviente de la historia siendo "obligado" por un matón a volver al lugar de sus pesadillas a enfrentarse al psycho-killer y rescatar a su última víctima, la hija de un millonario (¿o un mafioso?) capaz de TODO por recuperarla. Naturalmente adentrarse en el mundo del coleccionista no puede reportar nada bueno, ni sano. Imagínense un hotel abandonado convertido en okupa, donde el tipo se ha montado el chiringo a base de habitaciones repletas de trampas, cadáveres troceados, víctimas vivas pero convertidas en bestias salvajes (tremenda la secuencia en la que el coleccionista las suelta como si fueran perros para que ataquen a los protas, que se defienden reventándolas a balazos) y, cómo no, la cacareada colección de cuerpos, tan bien ilustrada en el llamativo cartel de la película. Un auténtico museo de los horrores iluminado con vistosos tonos de colores primarios en honor a los desvaríos estéticos del buen Dario Argento (influencia esta reconocida por sus responsables).
"The Collection" es una fiesta. Mucho más dinámica y espectacular que la primera, pero con un nivel parecido de "gore", digamos que, sin dejar el horror de lado, apunta más a la acción. El asesino pierde su aurea sobrenatural, pero no molesta, ni pizca, se enfrenta cuerpo a cuerpo, cuchillo en mano y, llegado el momento, se vale de una metralleta para poner fin a sus problemas (o intentarlo). Muy demencial, exagerada y divertida (la escena del brazo roto todavía me duele), la puta peli pasa volando. De verdad, es de lo más entretenido que he visto últimamente. Y encima, su final pirotécnico no empalaga nada, funciona muy bien, con una guinda antes de los créditos redonda e ingeniosa. Es inevitable que toda ella haga un poco de tufo a "torture porn" y a "Saw", pero digamos que en versión mejorada o, ya puestos, muy mejorada.
Altamente recomendable.

lunes, 11 de febrero de 2013

LA MASA, UN HOMBRE INCREIBLE

Sí amigos, soy de la generación que vivió el "boom" de la serie de "La Masa" en primera fila. Fui uno de esos chavales que, a la hora del patio, imitaban al enfurecido monstruo verde originalmente nacido en las páginas de los tebeos de la "Marvel". Y, no podría ser de otro modo, acudí al cine a ver el episodio piloto, estrenado en Europa cual largometraje standard. Vamos, que le guardo cierto cariño al -como dicen los que dominan- gigante esmeralda.
Naturalmente, el paso de los muchos años y, especialmente, las nuevas versiones perpetradas por Ang Lee (pretenciosa, aunque no tan fallida como se dice), Louis Leterrier (convencional pero muy entretenida) y Joss Whedon (cuyo "Hulk" es, sin dudarlo, el más mejor de todos, al nivel de su estupenda película), han terminado otorgando a la versión setentera fama de cutre y chunga... a pesar de que la segunda peli de la franquicia, con Edward Norton, se refleja en ella con mucho afecto (y que Lou Ferrigno, "La Masa" de la caja tonta, interviene de algún u otro modo en todos los nuevos títulos). Sin embargo, no es esta una apreciación del todo justa, algo que ya opiné hace unos años cuando la vi en VHS... y que reafirmo ahora que, gracias a un regalito del amigo Víctor, me la he zampado en formato digital hace menos de 24 horas.

La historia es de sobras conocida: David Bruce Banner, interpretado por el siempre simpático Bill Bixby, es un científico con un trauma, su mujer murió en un accidente de coche. La cosa es doblemente chunga si tenemos en cuenta que el colega intentó salvarla, sin éxito, algo que le atormenta. Sus estudios giran alrededor de cierta fuerza sobrehumana que tenemos todos pero que únicamente sacamos en momentos de mucha necesidad y estres. Banner descubre que ello se debe a la influencia de los rayos gamma en nuestro ADN, así que, en un arrebato imprudente muy poco propio de todo un doctor, se somete a un chorro de radiación, que resulta ser mucho mayor de lo esperado. Naturalmente ello le otorgará el poder, o la maldición, de convertirse en un poderoso monstruo verde, enorme y extremadamente fuerte, pero de intenciones heróicas. Sin embargo, a Banner no le hace ni puta gracia y hará lo que pueda, con ayuda de una amiga científica, para arreglar el entuerto.
Bien, esto es un telefilm, y del año 1978, así que olvídense aquí de espectacularidades, de CGI y de todo aquello a lo que nos han acostumbrado las versiones modernas. En "La Masa, un hombre increíble" su guionista y director, el uper-televisivo Kenneth Johnson, a quien debemos capítulos de series tan míticas -para los de mi quinta- como "La mujer biónica", "V" o la olvidada "Cazadores de sombras", apuesta ante todo por, a falta de guita, la sobriedad y el drama. Todo está soberanamente contenido. De hecho, la historia completa se desarrolla entre muy pocos personajes (Banner, su colega y el periodista fisgón) y menos escenarios (toda la media hora final, o incluso puede que más, sucede íntegramente en el mismo lugar). La primera transformación de Banner en "Hulk" está bien potente, a lo que ayudan las siempre efectivas lentillas que preceden a la mutación y que acontece en plena tormenta, con los relámpagos como perfecto acompañamiento a la furia desatada del monstruo y la lluvia que aplana la horrible peluca que este luce. Porque sí, eso ya lo damos por sentado, el aspecto del "Hulk" setentero interpretado, como decíamos, por el amigo Ferrigno es lo más flojo del pack. Por el mentado pelucón, las abominables cejas, la poco resistente pintura verde, su comportamiento casi retarded, el inevitable, trillado y facilón tributo a "Frankenstein" (cuando "Hulk" se topa con una niña junto a un río), esas camisas que se rompen de modo poco convincente (se nota un huevo que fuera de cámara alguien tira de ellas) y la misma fuerza del personaje, a ratos desmedida, a ratos más bien flojucha.
Pero, como digo, todo eso es perdonable gracias al tono general del piloto y especialmente a Bixby, que interpreta a un Banner muy cercano. También hacen lo suyo las notorias dosis de melodrama, aspecto este muy televisivo. Pal caso, no molesta demasiado. Todo en "La Masa" es muy trágico y triste, como el famoso tema a piano de la serie, capaz de hacer soltar los mocos incluso al más palurdo de los seres humanos. Y ello, quieras que no, inyecta una notable dosis seriedad al conjunto, lejos de elementos camp.
Para comparar, píllense el mismo dvd que tengo yo y miren el segundo capítulo que incluye titulado "Married", y que en España también se estrenó como un improbable "Hulk 2". En el, Johnson, de nuevo guionista y director, intenta repetir las hazañas del piloto, pero la caga... fracasa estrepitosamente, abusando de un drama con altas dosis de pastelosismo, un romanticismo de postal altamente cutre, un "Hulk" que se deja ver demasiado poco (y en situaciones ridículas) y un humor del todo inadecuado y cargante. Nada, nada, quédense con "La masa, un hombre increíble" y olviden el resto.
Obviamente, no digo que pueda competir con todo lo parido en tiempos recientes, pero sí que se trata de un pequeño producto bien agradable y entrañable que ya en aquellos tiempos logró, a su manera, lo que hoy es norma en el cine de superhéroes: tomárselo en serio, con respeto (o todo el respeto que permitía sus limitado presupuesto) y dando cancha al lado humano de sus personajes.

viernes, 8 de febrero de 2013

THE SHRINE

La gracia de "The Shrine" consiste en que arranca como un "torture-porn" al uso, para derivar en algo más sobrenatural, un cruce entre "El Exorcista" y "Posesión infernal" que termina resultando bastante simpático y la aleja unos pocos metros de la mediocridad propia de todo producto segundón adscrito al género de mis amores. 
La movida comienza con un sacrificio humano que recuerda algo al inicio del clásico de Mario Bava "La máscara del demonio" ya que, como aquella, el sacrificado recibe por parte de un encapuchado culto religioso una máscara con pinchacos vía mazazo. Pasado ello, nos encontramos con los protas de la historia, dos ambiciosas periodistas y el ex-novio fotógrafo de una de ellas (el único rostro reconocible de la función, Aaron Ashmore, al que has visto en "The Thaw" y unas cuantas series), que haciendo oídos sordos a las demandas de su jefe, deciden encontrar al chaval sacrificado/desaparecido. La última vez que se le vio, fue de viaje por la vieja Europa... y ya sabéis cómo las gastamos aquí, que nos pone eso de secuestrar y torturar jovencitos americanos. Sin embargo, cuando todo parece que va a perderse por esos derroteros, entra en la ecucación una misteriosa niebla y una no menos misteriosa estatua demoníaca que pondrán la guinda al pastel. El trio heróico es capturado por el culto del principio... una de ellas la palma, pero dos consiguen escapar. Y es aquí donde la peli se reserva alguna sorpresilla jugosa y bastante divertida que, sin ser la repanocha, y ni convertir a "The Shrine" en un peliculón, impide que te quedes sopa.
De producción Canadiense, viene dirigida por un señor llamado Jon Knautz en cuyo curriculum encontramos una cosilla tan simpática como es "Jack Brooks: Cazador de Monstruos", lo que hace más comprensivo que "The Shrine" no sea después de todo una absoluta caca.
Visible.

jueves, 7 de febrero de 2013

Pyongyang (comic)

Corea del norte es el país más aislado del mundo, además de una Dictadura Comunista Hereditaria. De unos años a esta parte, también se nos ha concienciado al resto del mundo de que es un país malvado, aunque habría que puntualizar que los países no son buenos o malos, sino sus dirigentes. Al estar cerrado casi a cal y canto, no permiten entrar a los periodistas, y los pocos occidentales a los que les dan el visado, están casi las 24 horas acompañados por un guía y un traductor. Tampoco podrán viajar libremente aunque vayan acompañados, hay zonas completamente vetadas a los extranjeros y otras que dependiendo del día se pueden visitar o no. Es por esto que es difícil encontrar documentales que hablen de la realidad actual del país, más que nada porque no existen o están hechos desde el exterior. Así que este comic de Guy Delisle, basado en su estancia en el país, es probablemente el mejor documento que tenemos para saber la verdad de Corea del Norte.

Delisle trabajaba para una importante cadena de televisión francesa, concretamente en una productora de animación dependiente de dicha cadena. Parte de la producción de la serie que tenían en ese momento, se dibujaba y animaba en el país asiático.  Es enviado a Pyongyang para coordinar al equipo, pudiendo ver de primera mano  cómo viven los extranjeros en ese país, y lo poco que le permiten conocer de cómo viven los coreanos. Durante los dos meses que vivió en la capital, recopilo anécdotas y datos curiosos que luego plasmaría en este comic, abriendo así el país al resto del mundo, para que también nosotros sepamos por lo pasa toda una sociedad gobernada en base al miedo, la manipulación y el hambre. El documento, es simpático en su lectura, pero también hace pensar al lector en lo duro y difícil que es vivir allí. 

El líder, es omnipresente, ya sea en forma de pin que todo ciudadano lleva en su camisa, en forma de cuadro en la pared (en la pared que haya un cuadro del líder no se puede colgar nada mas, ni un post-it) en su caligrafía esculpida en oro y colgada de un pabellón de deportes, en los miles de canticos para ensalzar su persona o en cualquier parte que mires. Todo está hecho para que ames al líder, para que des tu vida por la suya si es necesario y  para que tu vida gire en torno a él. No hay individualidades, todo es a favor del país y el gran y amado líder, y ay del que no llore cuando muera (fallecimiento que ocurrió el año pasado y ya se vio en las noticias a cientos de coreanos haciendo de plañideras, de una forma exagerada en mi opinión, y más sabiendo que por dentro todos lloraban, si, pero de alegría, lástima que el hijo sea una fotocopia del padre y todo siga igual) Todo el país tiene un tufillo a 1984, con su gran hermano que todo lo ve y todo lo escucha. Así que no resulta curioso que Delisle llevara en su maleta una copia del libro, que afortunadamente para él no le dio problemas en la aduana al entrar. Tampoco lo es que cuando se lo presta a un coreano para que lo lea, este se lo devuelva al de unos días diciéndole que no le ha gustado, no sabemos si por miedo a que alguien le escuche su verdadera opinión o porque tiene la cabeza completamente comida por el régimen.

Si queréis saber más de Corea del norte os recomiendo encarecidamente consigáis una copia de este comic (en vuestra biblioteca más cercana seguro que lo tienen y si no pedid que lo encarguen) porque nunca está de más que sepamos realmente como están otros países por el mundo, y más cuando hablamos del país más cerrado del planeta. Muy, muy recomendable.

miércoles, 6 de febrero de 2013

LIVIDE

Una jovencita encuentra trabajo en una mansión dónde debe cuidar a una anciana postrada, que ya desde el primer momento, tiene aspecto de monstruo asqueroso. Tras charlar con su novio sobre los desgraciados que son, no se de donde coño se saca la chavala que en la mansión de la vieja hay un tesoro, y junto a un amigo, se adentran en la noche en la mansión. Resulta que esta anciana era una profesora de Ballet, que hacía perrerías a sus bailarinas y, los fantasmas de estas, es lo que se encuentran los muchachitos.
Tras verla anoche, me dejó indiferente. Nada. Ni me había entretenido, ni me había dado miedo, ni me había fascinado en lo visual, a pesar de las intenciones de sus directores, Maury y bustillo (que debutaron con más solvencia con “Al ´interieur”) de demostrar las tablas que tienen en la labor de dirigir los aspectos técnicos.
Y así de primeras, no me decía nada como para molestarme en reseñarla. Es más, el hecho de que aparezca aquí reseñada, es debido a un momentin muerto que tengo en estos instantes, y así aprovecho para NO recomendarla.
Porque es que, lo único bueno que tiene es el comienzo. Pero no es que este sea bueno, es un comienzo normal y corriente, lo que pasa es que nosotros, como espectadores, nos sentamos a verla con unas expectativas, a saber; Debut de los directores eficiente, seriedad a la hora de afrontar el cine de terror, francesa…  Juicios positivos a una pareja de directores que solo habían hecho una película. Creemos que empieza bien, pero es solo porque queremos que empiece bien.
Comentaba esta misma mañana con Naxo, que tendemos a poner el grito en el cielo antes de tiempo. “Livide”, además de pretenciosa y de intentar cubrirlo todo de un halo poético, choca consigo misma cuando nos mete con calzador un par de escenas con abundante gore, para así contentar a su público que no es otro que el de las tripas y los chorretones.
No del todo lenta, densa y con un final de vergüenza ajena, hay quien se atreve a compararla con esa obra maestra que es “Suspiria” (¿por qué? ¿Por qué son bailarinas y se trata de una escuela de danza?), cuando en realidad, su fotografía, su look, nos recuerda a cualquier corto de principiante de Jaume Balagueró.
Así pues, no se me caen los anillos cuando afirmo que ya pasó el tiempo del cine de terror francés, y que ya se puede decir aquél tópico de “Es producto de una época”, la de la década pasada.
Esto es más aburrido que un acuario.

martes, 5 de febrero de 2013

El Capitán Trueno y el Santo Grial

Nunca fui del Capitán Trueno, cuando era crio ya estaban algo pasados y Marvel me engancho de tal manera que los clásicos de la viñeta de nuestro país me sabían a rancio. Salvo cuatro detalles, poco conozco de este comic firmado por Víctor Mora, los nombres de los personajes y poco más. Así que desconozco si solo luchaba contra entes humanos, o había algo de magia por medio. En el filme si que tiene ese aspecto fantástico, con magos y monstruos infernales, aunque este último no haga más que acto de presencia al final en un par de planos que duran unos 30 segundos, cosas de presupuesto, supongo. Con el estreno del filme llegaron a los periódicos las quejas de los actores contra el productor, que si no habían cobrado, que aquello era una estafa para cobrar subvenciones…. Lo habitual en el cine español, para que vamos a negarlo. Ya la cosa olía un poco mal, y cuando un amigo mío fue al cine a verla, me comento que aquello era una caquita bien grande y humeante, me temía lo peor. Este pasado fin de semana, por razones que no vienen al caso, Naxo estuvo en mi casa, y si, nos gusta el cine chungo, pero no queríamos ponernos algo excesivamente malo, así que cogimos esta película suponiendo que sería una mierda pero tendría su aquel. Veamos si tiene ese algo que la puede encumbrar a mala pero divertida o se queda en mala y aburrida.

Empieza la cinta con una escena de rescate in extremis por parte del Capitán, quien salva a sus amigos Goliath y Crispín de que los moros les corten la cabeza. Todo esto ocurre en un castillo, que se encuentra como esta en la actualidad, hecho una mierda, pero bueno cuela el escenario. En cambio la acción, uummm… flojea un poco, dejémoslo ahí. Ya que están allí, se ponen a rescatar al resto de presos de los moros, encontrándose el Capitán con un anciano que le entrega el Santo Grial y le pide se lo lleve a España y se lo de a los caballeros custodios. Como es un anciano el Capitán Trueno piensa que el viejo chochea, ay ay, ay, que hay que escuchar más a los mayores, leñe. Tras el rescate vemos como es el campamento de los cruzados, en el cual el Capitán Trueno y sus amigos descansan. Si bien en un plano general aquello canta a corta y pega, el resto de planos al ser medios y cortos, pues no vemos más que un par de casetas de lona y a unos cuantos cruzados, y esta técnica se repetirá durante toda la película. El Capitán es llamado por su Rey y le encomienda vuelva  a España para hacer una misión, ya que en unos pueblos del sur algo maligno está acabando con las cosechas y aldeanos. Además tendrá que proteger y llevar a la princesa Sigrid con él, la verdad, no recuerdo porque. Al llegar a España los locales les cuentan la situación, algo monstruoso está acabando con las gentes de bien, quienes tienen miedo a salir de sus casas. El Capitán es apresado por los malos de turno, que son una copia cutre y descarada de los Inmortales de 300. Cuando una maga negra le esta torturando, ve en su cuello una extraña marca que lo determina como un elegido, un caballero custodio, aunque él no tenga ni puta idea de ello. Luego se escapa, se encuentran con Morgado, pasan cosas (pocas), se enfrenta a los malotes y la bruja negra, aparece el monstruo infernal ese que es una especie de gusano de Temblores y fin. El Cáliz por si se lo pregunta alguien, sirve para llamar al gusano ese, se desconoce si los custodios le pueden dar otro uso, pero a esas alturas de la película ya te importa todo tres pepinos.

Naxo comento que por lo que veía se estaba usando la misma técnica que en las películas de Asylum, mucho paliqueo, muchos paseos, planos medios y cortos para que no se vea que el escenario es un descampado, borrosidad del fondo para que no intuyamos las torres de alta tensión y de cables telefónicos, y en definitiva hacer que pase el tiempo para llegar a la duración deseada. Aunque en este caso es excesiva ya que dura casi 2 horas y con 75 minutos habrían tenido de sobra, habría quedado más ágil y nos ahorraríamos un montón de diálogos chorras que no cuenta nada ni interesan una mierda al espectador.

Sobre los actores, tengo que decir que Peris-Mencheta, el Captan Trueno, es el mejor de ellos. Se ve que el tio al menos sabe actuar más o menos, porque si cogemos al esto de protagonistas es para pegarles dos tiros. Goliath lo interpreta Manuel Martínez, que era olímpico de lanzamiento de peso, así que no le pedimos mucho, pero no llega a cumplir o al menos sus frases, supuestamente graciosas, no acaban de cuajar, dejándolo como un personaje grande y bobo con una porra que canta a gomaespuma desde lejos. Crispín es Adrian Lamana, que salvo series de televisión y alguna película no ha hecho mucho, y la verdad es que en la peli está mal, no horroroso, pero mal, eso sin hablar del decolorante de pelo que le echaron que le queda como el culo. Y llega la joya de la corona, la actriz que interpreta a Sigrid, Natasha Yarovenko. Lo siento mucho pero no lo hace mal, lo hace de putisima pena. Si esta señorita es actriz, yo merezco un Oscar, y eso que quienes hayan visto cortos en los que aparezco, sabrán que sobreactúo como un cabrón. El que hace de malo malo, es Gary Piquer que si yo sobreactúo, este señor, sobreactúa sobre lo sobreactuado, aunque no se qué culpa tiene el director y qué culpa tiene el, ya que parece el malo de opereta de un comic, así que a saber. Ramón Langa se pasea por allí poniendo cara de palo, y el resto son todos actores de TV, bueno el resto y los ya mencionados, porque era ver la película y decir, coño ese sale en alguna serie, y ese también, en la misma segun IMDB, espera ese también sale en la misma serie, coño si hasta el director, Antonio Hernández, es el director de esa serie, que si tenéis curiosidad es La Fuga que creo ya han cancelado, o algo, ni me va ni me viene.

En cuanto a la fotografía, Naxo estaba encantado con ella, y tengo que decir que no estaba nada mal porque las escenas de noche o a oscuras se veían muy bien, por lo que tiene razón. En cambio el audio, ay el audio, que mal estas hijo mío. En momentos no se escucha a los actores hablar de lo fuerte que suena la música, en otros sin música, casi se baja el volumen a niveles de necesitar un sonotone, no sé si con algunos actores está hecho a propósito para que no les entendamos y así no podamos saber si actúan mal o bien. Los Fx de sonido, bueno, no son muy malos, pero en las luchas a espadas estas hacen siempre el mismo ruido. Y vamos con lo mejor de la película, la música. Es demasiado buena, es épica, es emocionante, es muy tipo Señor de los Anillos, lástima que la acción que la acompaña no tenga ni un diez por cierto de épicidad o emoción. Y es un problema porque al ser tan buena la música, lo que ves parece aun peor.

Al principio decía que esta película podría ser de esas malas pero divertidas o no, y creo que ha quedado claro, que menos divertida es cualquier cosa. Ni con un palo, señores, no la toquen ni con un palo.

sábado, 2 de febrero de 2013

UN NEGOCIO PELIGROSO

Entre los hermanos Sheen, obviamente, existe la química, por eso durante los noventa aparecían tanto juntos en películas. Y mientras que Charlie destroza su carrera a base de esnifar y liarla parda, Emilio Estevez trata de hacerse un huequito como director. Y aunque de vez en cuando consigue estrenar alguna película ( “Bobby”), de momento su campo es la televisión. Pero la verdad es que no se le da mal.
Como ejemplo, este telefilm en el que se dirige a sí mismo y a su hermano Charlie Sheen, que salvo por las pelucas calvas que me les calzan, la verdad es que está muy interesante y muy bien. Se trata de un biopic, y estos son siempre muy agradecidos. En este caso, la sórdida historia de los directores porno, los hermanos Mitchell.
Además, creo que a Charlie Sheen y Emilio Estevez, el papel de Jim y Artie Mitchell, les viene que ni al pelo.
Los hermanos Mitchell, que recibieron una educación un tanto extraña, renovaron la industria del porno con una película con pretensiones artísticas titulada “Tras la puerta verde”, que convirtió en estrella a su actriz principal, Marilyn Chambers, e hizo que se forraran tanto los Mitchell, como la mafia que les pirateó la copia, aprovechando que estos no tenían derechos de autor.
Ellos rodaban sus películas y las exhibían en su propio cine, Esto les trajo una serie de detenciones y escándalos, de los que da buena cuenta la película. Y ya se sabe como acabó la cosa; la envidia y los excesos con la droga, hicieron que uno de ellos matara al otro.
El telefilm tiene, lógicamente, aires de telefilm de los del siglo pasado, en cuanto a ritmo, texturas y ambientación, nada que ver con los telefilms actuales, que debido a los avances de la tecnología, cuesta mucho saber si es una película para cine o para televisión, pero “Un negocio peligroso”, tiene ese tufillo telefilmico que hace que te eche para atrás en un principio. Sin embargo lo que nos cuenta es tan interesante, que la seguimos con interés, a pesar de su largo metraje.
Sin embargo, cuando termina, y a pesar de que nos deja un buen sabor de boca,  nos quedamos con la sensación esa de “Que putada que sea un telefilme”, porque aunque todo el reparto está estupendo, la película sea entretenida, la dirección solvente y todo sea más que correcto, si este mismo guión, con el mismo equipo técnico la hubieran rodado con más pasta y para cine, podría ser, sin duda, uno de esos grandes biopics del mundo del porno a la altura de “Boogie Nights” o “El escándalo de Larry Flint”, pero, al ser una película para televisión, se queda en película para televisión que se puede ver, y nada más.
Sin embargo, y siendo la tele un medio público, es sorprendente como no se escatima a la hora de mostrar desnudos, tanto femeninos como masculinos, incluso, las escenas en las que los dos hermanos le dan a la cocaína son exageradas… esnifan cada dos por tres. Y no me dejan de parecer sorprendentes estos  -necesarios- detalles, que no se como pasarían la censura, siendo una película para televisión.
En cuanto a las personas de las que se nos cuenta su vida, nada nuevo; una panda de drogadictos, garrulos con suerte, que de no ser por el porno jamás hubieran hecho nada artístico en la vida.
Recomendable, pero sin mayor trascendencia.